MEJORES PELÍCULAS: 1940

MEJORES PELÍCULAS: 1940

CINE

 

 

 

 

 

 

 

Comienza la década de los 40, comienza la época que más gozo (a la que sumaría buena parte de los 30, bien es cierto), que terminaría en los 60 (incluida). Es la década de la maduración y el auge del Cine Negro, el género más complejo y rico del celuloide junto a Western, cobijo de la transgresión y el atrevimiento que las limitaciones del Código Hays imponía. La época dorada del cine, la maduración de los géneros, la sublimación de los mismos, con la política de Estudios en su máximo esplendor. Y eso que aún no tenemos aquí ningún ejemplo de puro Noir, pero llegarán, llegarán pronto, háganme caso. Este año la comedia alcanza cotas inigualables, con gran cantidad de obras maestras, si bien desde dos años antes el género había llegado a lo sublime. Madurez.

Los grandes genios ya iban sin frenos. Un añito con obras maestras totales y absolutas de Ford, Hawks, Hitchcock… Poca cosa, ¿eh?

 

 

 

 

 

A DISPATCH FROM REUTER’S, de William Dieterle. Varias buenas película entregó Dieterle este año. Un biográfico sobre el fundador de la Agencia de Noticias Reuter, que comenzó usando palomas mensajeras. Y con Edward G. Robinson de protagonista.

 

 

 

 

ADELANTE, MI AMOR, de Mitchell Leisen. Una comedia romántica de uno de los grandes talentos del género. Ray Milland no es uno de los grandes nombres de la comedia, pero el resultado general no está mal. Además tenemos a Claudette Colbert y hay referencias a la Guerra Civil española.

 

 

 

 

AHÍ ESTÁ EL DETALLE, de Juan Bustillo Oro. Muy honrado de traer una del gran Cantinflas. Creo que es la primera. Seguramente su trabajo mejor valorado, y con el que comenzó la leyenda.

 

 

 

 

 

AL FIN SOLOS, de H. C. Potter. Vamos con musicales. Fred Astaire y… Paulette Goddard. Está lejos de los grandes logros del elegante bailarín, pero tiene momentos para el disfrute, como no puede ser de otra manera. Música, comedia y romance.

 

 

 

 

 

CAMARADA X, de King Vidor. Una comedia dramática que parodia el comunismo aunque a otro nivel del que lo haría “Ninotchka” (Ernst Lubitsch, 1939) o “Uno, Dos, Tres” (Billy Wilder, 1961). Clark Gable y Hady Lamarr la protagonizan. Así que nada mal…

 

 

 

 

CAMINO DE SANTA FE, de Michael Curtiz. Un correcto film de Curtiz con Errol Flynn y Olivia de Havilland, con una ideología trasnochada, ciertamente. Algunos diálogos os llamarán la atención…

 

 

 

 

 

CIUDAD DE CONQUISTA, de Anatole Litvak. Muy buen film de tintes negros este que dirige Litvak. Ann Sheridan y James Cagney. Un drama realmente intenso, con boxeo, bailarinas, amores complejos, sueños cumplidos… o no.

 

 

 

 

DOCTOR CÍCLOPE, de Ernest B. Schoedsack. Entretenido film de Ciencia Ficción, aventuras y terror de un tipo talentoso en el género. Más que apañados efectos especiales.

 

 

 

 

EDISON, EL HOMBRE, de Clarence Brown. Spencer Tracy encarna al genio inventor en una mirada retrospectiva que nos cuenta su vida. Un correcto film de un director reivindicable.

 

 

 

 

EL BAZAR DE LAS SORPRESAS, de Ernst Lubitsch. Obra maestra de la comedía del gran Lubitsch con el bueno de James Stewart en estado de gracia. Modelo y referente de la comedia romántica, imitada hasta la saciedad, incluso con remake en 1998 protagonizado por Meg Ryan y Tom Hanks. Pura sutileza, talento y vitalidad.

 

 

 

 

EL CIELO Y TÚ, de Anatole Litvak. Litvak repitiendo con otra interesante película. Un intenso melodrama con Bette Davis y Charles Boyer. Celos, crimen, romance, infidelidad, apariencias. Un buen film.

 

 

 

 

EL DOCTOR SE CASA, de Alexander Hall. Otra comedia romántica con Milland, que probó suerte este año. Amores queridos y caracteres contrastados, las claves que “Sucedió una Noche” (Frank Capra, 1934) marcó como guía para la comedia romántica, las buddy movies y tantas otras…

 

 

 

 

 

EL FORASTERO, de William Wyler. Soberbio Western donde todo funciona a una altura extraordinaria. Menos mencionado y reivindicado que otros, pero de calidad excelsa. El duelo entre Gary Cooper y Walter Brennan, que le dio el Oscar al segundo, comandado por William Wyler, es sublime. Si te gusta el género, ni lo dudes.

 

 

 

 

EL GÁNGSTER Y LA BAILARINA, de Archie Mayo. Aquí tenemos un interesante germen de ese género que estaba a punto de definirse. El Cine Negro. Mujeres fatales, crímenes, traiciones e infidelidades. Interesante y poco reconocida. Con Joan Bennett y George Raft.

 

 

 

 

 

EL GRAN DICTADOR, de Charles Chaplin. Una de las películas más conocidas del director, aunque no la mejor, de gran calado, que mezcló las virtudes cómicas con un mensaje trascendente, motivo de su mayor repercusión. Con escenas iconográficas, que en su poder alegórico han pasado a la historia (la del globo terráqueo, por ejemplo), es otra obra maestra de uno de los más grandes creadores de todos los tiempos.

 

 

 

 

 

EL GRAN McGINTY, de Preston Sturges. Otro gran título de Sturges, sensacional guionista, con mucha mala leche, componente social y retrato de las miserias humanas y políticas en su falta de escrúpulos. Poco conocida, merece mucho la pena.

 

 

 

 

EL HALCÓN DEL MAR, de Michael Curtiz. Un clásico de las aventuras marinas que no nos deja muy bien a los españoles, pero que si obviamos ese detalle y esa propaganda, se disfruta de principio a fin. Errol Flynn y Michael Curtiz, una pareja casi infalible. Una joya.

 

 

 

 

EL HERMANO ORQUÍDEA, de Lloyd Bacon. Más de Edward G. Robinson y Humphrey Bogart. Esta en clave de comedia y parodia al cine de gángsters. Apreciable.

 

 

 

 

EL HOMBRE DE LA FRONTERA, de Henry Hathaway. Un interesante Western de pioneros, con esencia religiosa como vehículo de las motivaciones de los personajes, y un reparto de lujo. Hathaway nunca falla.

 

 

 

 

EL LADRÓN DE BAGDAD, de Ludwig Berger, Michael Powell, Tim Whelan, William Cameron Menzies. No son pocas las versiones, no. A la de Walsh del 24 le sigue esta que también es espléndida. Puro cine fantástico y de aventuras. Un referente de la mano de Alexander Korda en su vertiente productora.

 

 

 

 

 

EL PÁJARO AZUL, de Walter Lang. Un cuento que ha llegado a las pantallas en varias ocasiones. Cine familiar y fantástico que aquí cuenta con Shirley Temple como protagonista.

 

 

 

 

 

EL PUENTE DE WATERLOO, de Mervyn LeRoy. Vivien Leigh en estado de gracia. Tras “Lo Que El Viento se Llevó”, que traje la semana pasada, viene con esta otra joya. Un melodrama entre guerras, un clásico absoluto dirigido por el excepcional Mervyn LeRoy.

 

 

 

 

EL SIGNO DEL ZORRO, de Rouben Mamoulian. Clásico de capa y espada con un icono del género. El Zorro. Tyron Powell, súper galán de la época y estupendo actor, inmortalizó al héroe enmascarado logrando estar a la altura del recuerdo de Douglas Fairbanks en un título que está entre los grandes del género aventurero.

 

 

 

 

ENVIADO ESPECIAL, de Alfred Hitchcock. Lejos de las obras maestras de Hitchcock, lejos de la que rodó este mismo año, “Rebeca”, pero entretenidísima indiscutiblemente. Clásico serial del maestro, que se estrenaba en América este año.

 

 

 

 

 

ESPEJISMO DE AMOR, de Sam Wood. Otra buena película de Sam Wood, uno de esos estupendos directores que abundaban en Hollywood, artesanos los llamaban, maestros eran. Un melodrama con Ginger Rogers en estado de gracia, una interpretación que le dio el Oscar.

 

 

 

 

ESPÍAS EN EL MAR, de Michael Powell. El dúo Powell-Pressburger, el segundo aquí sólo de guionista, entrega una sabrosa intriga británica de aliento hitchcockiano que seguro los más cinéfilos gozarán con alegría.

 

 

 

 

 

ESTA MUJER ES MÍA, de W. S. Van Dyke, Frank Borzage y Josef von Sternberg. Un interesante drama romántico protagonizado por Spencer Tracy y Hedy Lamarr. Hubo hasta tres directores, pero la cinta llega a buen puerto, aun con sus debilidades.

 

 

 

 

EVASIÓN, de Mervyn LeRoy. Es interesante por ser uno de los primeros films antinazis de la MGM, con LeRoy de nuevo como punta de lanza. No es brillante, pero sí lúcida para la época.

 

 

 

 

EXTRAÑO CARGAMENTO, de Frank Borzage. Aventuras exóticas con Clark Gable y Joan Crawford. Apreciable título que mezcla muchas cosas, con el talento habitual de un Borzage que seguía en forma. Cárceles, romance y aventuras…

 

 

 

 

FANTASÍA, de James Algar,  Samuel Armstrong,  Ford Beebe Jr.,  Norman Ferguson,  Jim Handley, T. Hee,  Wilfred Jackson,  Hamilton Luske,  Bill Roberts,  Paul Satterfield, Ben Sharpsteen. Uno de los mayores hallazgos y revoluciones del cine de animación. No es para los más pequeños, ya que es un ejemplo de abstracción y alegoría, y a la vez es de las más recomendadas para ellos. Sus ídolos sublimando grandes obras de la música clásica. Está entre las mejores películas de animación de la historia.

 

 

 

 

FRUTO DORADO, de Jack Conway. Otra cinta aventurera con toques melodramáticos con un reparto de lujo. Spencer Tracy, Hedy Lamar, Clark Gable, Claudette Colbert… No es nada excepcional, pero es un trabajo interesante y atractivo.

 

 

 

 

HISTORIAS DE FILADELFIA, de George Cukor. Hito de la comedia sofisticada, quizá su ejemplo más perfecto y conseguido. Cary Grant, James Stewart, dos de los tres actores con mejor filmografía de la historia, y la eterna Katharine Hepburn… ¡Qué puede faltar! ¡Ah, sí! Dirigida por George Cukor, uno de los más grandes directores de todos los tiempos y maestro de este tipo de comedias. Indispensable.

 

 

 

 

HOMBRES INTRÉPIDOS, de John Ford. No está entre las más valoradas del director, entre otras cosas porque tiene auténticos gigantes del Séptimo Arte en su creación, pero es un título espléndido y a reivindicar, aunque no guste tanto como otros.

 

 

 

 

 

JOHNNY APOLLO, de Henry Hathaway. Una de gangsters de Hathaway. No es muy conocida, lo sé, pero merece la pena. Un estupendo título dirigido con la habitual solvencia de un director siempre acertado.

 

https://www.youtube.com/watch?v=OffBrXDcVQw

 

 

 

 

LA BALA MÁGICA, de William Dieterle. El descubridor del tratamiento contra la sífilis, interpretado por Edward G. Robinson en una nueva cinta de Dieterle, que tuvo un año magnífico. Buen film.

 

 

 

 

LA CARTA, de William Wyler. Uno de los grandes melodramas de la historia con el rostro de una de las más grandes actrices de la historia en uno de sus papeles más recordados. Una dirección perfecta, como acostumbraba Wyler, una atmósfera cada vez más asfixiante y una Bette Davis deslumbrante en esta mezcla de drama y Cine negro que es un clásico indiscutible.

 

 

 

 

 

LA ISLA DE LOS RESUCITADOS, de Nick Grinde. Karloff interpretando a uno de sus científicos locos. A menudo tienen buenas intenciones, pero la moraleja es clara. La ciencia jugando a ser Dios es mala. Aquí se busca una cura contra el cáncer congelando y descongelando seres humanos a discreción.

 

 

 

 

LA NUEVA MELODÍA DE BROADWAY, de Norman Taurog. Fred Astaire y Eleanor Powell en un aseado musical lleno de elegancia. Encantador, ingenuo con ese toque mágico, alegre, que poseía el género. Cumplidor.

 

 

 

 

LA PASIÓN CIEGA, de Raoul Walsh. Lo de Walsh es tremendo. Es capaz de contarte dos películas completas y diferenciadas en una, como es el caso. Síntesis y ritmo trepidante, quizá como ningún otro director. Hay algo de irregularidad entre las dos mitades del film, una resolución algo atropellada, pero estamos ante una película extraordinaria.

 

 

 

 

LA VENGANZA DE FRANK JAMES, de Fritz Lang. Incomprendido western este de Fritz Lang, el primero que rodó. No es un referente del género, pero sí una excepcionalidad. Complejo, reflexivo, oscuro. Es el primer título a color del maestro.

 

https://www.youtube.com/watch?v=P_fEiSx0pR8

 

 

 

 

LAS ESTRELLAS MIRAN HACIA ABAJO, de Carol Reed. El duro mundo de la minería retratado por Carol Reed. Un buen film, aunque no a la altura de otros que trataron la problemática, con tintes sociales y humanistas. Satisfactoria.

 

 

 

 

 

LAS UVAS DE LA IRA, de John Ford. Descomunal testamento cinematográfico. Ford ya encadenaba obra maestra tras obra maestra, pero no unas obras maestras cualquiera, auténticos referentes, monumentos en celuloide. Una de las grandes adaptaciones de la historia, cogiendo la novela de Steinbeck. Este retrato sobre la Gran Depresión americana está sellado a fuego junto a las más grandes películas de la historia. Y no era un western…

 

 

 

 

LINCOLN EN ILLINOIS, de John Cromwell. De nuevo los primeros pasos de Lincoln. No es un mal film, pero languidece bastante al lado de la obra que Ford realizó un año antes.

 

 

 

 

LOS HERMANOS MARX EN EL OESTE, de Edward Buzzell. Cita obligada cada año. Los geniales hermanos desplegando su talento en el oeste. Otra genialidad.

 

 

 

 

LUNA NUEVA, de Howard Hawks. Una de las mejores comedias de todos los tiempos. Una de mis favoritas. Con los diálogos más trepidantes que escucharéis, quizá sólo igualados en el “Uno, dos, tres” (1961) de Wilder. Diálogos como nunca antes se habían escuchado, donde los actores comían las últimas palabras de su compañero para dar más naturalidad y agilidad. Una de las innovaciones del maestro Hawks. Además, Cary Grant de encantador pícaro manipulador en un papel impresionante, y Rosalind Russell, que está soberbia.

 

 

 

 

 

LUZ DE GAS, de Thorold Dickinson. Seguro que muchos conocen el remake americano que George Cukor hizo en 1944 con Ingrid Bergman y Charles Boyer. Impecable obra maestra. Pues esta es la original británica, que aunque no llegue a la excelencia de la otra, es también magnífica. No renuncien a ella, que merece la pena.

 

 

 

 

 

MARIANELA, de Benito Perojo. Adaptación de la novela de Benito Pérez Galdós, es un competente film que da lustre a nuestro cine en este año.

 

 

 

 

MÁS FUERTE QUE EL ORGULLO, de Robert Z. Leonard. Adaptación de la maravillosa “Orgullo y Prejuicio” de Jean Austen, con Greer Garson y Laurence Olivier en los papeles principales. Está algo olvidada esta adaptación, pero es más que apreciable.

 

 

 

 

ME CASÉ CON UN NAZI, de Irving Pichel. Sin ser brillante, es un film interesante que muestra la visión, todavía muy light, que del nazismo se tenía en Hollywood por esas fechas.

 

 

 

 

 

MI MUJER FAVORITA, de Garson Kanin. Cary Grant e Irene Dunne con Leo McCarey de productor. Comedia simpática, lejos de las grandes obras protagonizadas por el actor, pero más que disfrutable. La presencia de Grant lo elevaba todo. Muy divertida.

 

 

 

 

 

NAVIDADES EN JULIO, de Preston Sturges. Enredos, romance y un estupendo guión de Preston Sturges. Una agradable, efectiva e inspirada comedia romántica.

 

 

 

 

NOCHE DE ANGUSTIA, de George Stevens. Un melodrama del gran Stevens con Carole Lombard en el papel principal. La medicina como telón de fondo. Correcto film.

 

 

 

 

ORO, AMOR Y SANGRE, de Michael Curtiz. Un entretenido Western, ambientado en la Guerra Civil norteamericana, con Errol Flynn. Pero también con Randolph Scott, Humphrey Bogart… No son pocos alicientes…

 

 

 

 

 

PASIÓN DE AMAZONA, de Henry King. Cinta circense, ambientada en el mundo del circo, con Henry Fonda, Dorothy Lamour y Linda Darnell. Es un film correcto, un melodrama romántico que se ve con agrado.

 

 

 

 

 

PASIÓN DE LIBERTAD, de Frank Lloyd. Ambientada en la Guerra de la Independencia norteamericana, tenemos a Cary Grant protagonizando este drama histórico junto a Martha Scott. Conflictos de clases y amores.

 

 

 

 

PASO AL NOROESTE, de King Vidor. Entre el Western y la Aventura, un buen film de Vidor, que se pasaba al color, junto a Spencer Tracy. Muy apreciable.

 

 

 

 

PINOCHO, de Ben Sharpsteen y Hamilton Luske. Casi me dan ganas de llorar. Hace muchísimo que no la veo. Creo que desde esa infancia en la que la conocí. Y aún recuerdo fotogramas. Es increíble la fuerza que tiene Disney, el clásico y el actual. Quizá no sea la mejor de la impecable filmografía de la productora, pero es una delicia.

 

 

 

 

POLICÍA MONTADA DEL CANADÁ, de Cecil B. DeMille. No es una obra maestra, pero es citada como ejemplo de western fuera de las fronteras típicas del western. Una buena película de aventuras con gran director y con gran reparto para pasar un magnífico rato.

 

 

 

 

REBECA, de Alfred Hitchcock. La primera película americana de Hitchcock. ¡Y qué película! Seguramente la más brillante que había realizado hasta ese momento. Drama, intriga, atmósfera gótica… amas de llave… Puro Hitchcock con sus obsesiones consolidadas y perfectamente depuradas.

 

 

 

 

 

RECUERDO DE UNA NOCHE, de Mitchell Leisen. Curiosa comedia del alabado en estas páginas Leisen. Comedia, romance, atracos… un popurrí perfectamente condimentado con el talento del director y el de su guionista, un Preston Sturges del que este mismo año ya aparecen algunas de sus películas como director.

 

 

 

 

SIETE TORRES, de Joe May. Uno de esos thrillers de época con George Sander. Aunque no es de los más brillantes, es otro título atractivo al que sacar provecho. Adaptación de la novela de Nathaniel Hawthorne.

 

 

 

 

SINFONÍA DE LA VIDA, de Sam Wood. Bella película, magníficamente interpretada y dirigida, de reflexiones profundas, pero que presenta ciertos problemas de ritmo en esas alargadísimas digresiones que aportan poco al conjunto, que quedaría igualmente claro con una mayor brevedad. En exceso literaria, pero más que aceptable.

 

 

 

 

 

SU NOMBRE EN LOS PERIÓDICOS, de Carol Reed. Reed en su época británica con este aceptable thriller. Tendría otras mejores este mismo año, pero no deja de ser un buen título.

 

 

 

 

 

TE QUIERO OTRA VEZ, de W. S. Van Dyke. La mítica e inigualable pareja formada por Myrna Loy y William Powell con una simpática y agradable comedia romántica con mucha amnesia e ideas lúcidas para sacar lo mejor a la increíble química que tenían los dos actores.

 

 

 

 

TEMPESTAD DE ALMAS, de Marcel Pagnol. Buena cinta francesa sobre amores y clases escrita por el propio Pagnol. Poco conocida, pero recomendable.

 

 

 

 

 

TORMENTA MORTAL, de Frank Borzage. De nuevo el tema del nazismo en esta notable cinta de Borzage (¡qué grande era!). También es poco conocida, pero merece reivindicarse. James Stewart la protagoniza junto a Margaret Sullavan.

 

 

 

 

TREN NOCTURNO A MUNICH, de Carol Reed. Reed es posiblemente uno de los directores más ninguneados de la historia del cine. Su excepcional trabajo en “El Tercer Hombre” fue despreciado al estar Orson Welles en el proyecto, negándosele al director cualquier mérito. Vean esta cinta, la que lo lanzó a la fama, y joyas como “Larga es la noche” (1947) o “El Ídolo Caído” (1948), que traeré aquí las próximas semanas, y verán como talento tenía para aburrir.

 

 

 

 

 

VIERNES 13 (BLACK FRIDAY), de Arthur Lubin. Una versión torticera de Frankenstein con Bela Lugosi y Boris Karloff. Científicos locos y la moraleja obvia para un pequeño clásico del terror y la Ciencia Ficción de la época. Sólo pasable.

 

 

 

 

 

ZONA TÓRRIDA, William Keighley. Una mezcla curiosona entre aventuras, acción, comedia y un poco de romance. Con James Cagney en un rol simpático. Y con Ann Sheridan.

 

 

 

 

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sambo

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