CARRETERA PERDIDA (1997) -Parte 3/5-

CARRETERA PERDIDA (1997) -Parte 3/5-

DAVID LYNCH

 

 

5/5

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Qué cuenta “Carretera Perdida”?

Carretera Perdida” tiene, sin duda, muchos elementos de reflexión, que no significa interpretaciones de su trama principal, sino conceptos, ideas que sugieren y surgen de esa trama principal. Por ejemplo, “Carretera Perdida” es una precisa y soberbia metáfora de la locura desde su mismo título, resaltado en el primer plano del film, esa nocturna carretera, de línea discontinua, por supuesto, sin destino fijo, sin principio ni final, con el tema “I’m Deranged” (Estoy trastornado) de David Bowie atronando.

Lo que es abstracto resulta siempre susceptible de interpretaciones diferentes”. David Lynch.

Como en buena parte de la filmografía de Lynch, “Carretera Perdida” es un compendio de sus obsesiones, sobre las que reflexiona, estira, amplia, diversifica, matiza en sus distintos proyectos. Una obra total, magistral obra maestra, absoluta, de una influencia incontestable e incuestionable en el cine que siguió, en muchos autores de gran éxito y prestigio actuales, en muchísimos estudiantes de cine… Mucho del cine que veis, que gozáis, que valoráis y que creéis el no va más de la originalidad o la brillantez, tienen su origen aquí. Hayáis visto la película o no, os guste más o menos, sus claves, conceptuales y de estilo, han forjado y fundamentado esos otros títulos o carreras, más convencionales y accesibles.

Carretera Perdida”, como casi todo el cine de Lynch, en su manera de crear atmósferas y utilizar la música, pretende hipnotizar al espectador, narcotizarlo, envolverlo, como les ocurre a algunos de sus personajes, que parecen aletargados, somnolientos, recitando sus diálogos en largas pausas, esa parsimonia, tras largos silencios, y en tiempos estirados, esperando siempre un par de segundos o más sobre lo que sería convencional, moviéndose adormecidos (definido muy acertadamente por Antonio Weinrichter), generando esa extrañeza e inquietud buscadas. Ritmo, cadencia, elegancia, atmósfera… eso tienen las películas de Lynch, y eso tenemos aquí sublimado.

Ese uso de la música ambiental, inquietante, en los temas de Angelo Badalamenti, alternándose con canciones preexistentes, es único. Ese uso de los efectos de sonido, que irrumpen brutalmente, sacando de la hipnosis al espectador con un tema heavy, un desenfrenado solo de saxo o un elemento aleatorio, como el sonido de las grabaciones que ven los protagonistas en la que nos ocupa… O esos otros sonidos que van subiendo hasta perturbar, como la nieve de la televisión al acabar el visionado de las grabaciones para provocar más impacto también en “Carretera Perdida”…

 

 

De hecho, en pasajes orquestales de la banda sonora relacionados con Pete (Balthazar Getty), Lynch y Badalamenti colocaron micrófonos dentro de una botella para que causaran reverberaciones sobre unos tubos de plástico, trucos caseros que crean una atmósfera muy concreta y determinada.

Aquí tenemos a David Bowie, Brian Eno, Trent Reznor, This Mortal Coil, Smashing Pumpkins, Lou Reed, Marilyn Manson, Rammstein… una bossa nova…para ambientar las escenas.

Compleja, complicada, profunda, “Carretera Perdida” tiene un argumento muy concreto y definido donde todo tiene sentido, a pesar de su estructura tributaria de Möbius. Ilógica, en sentido estricto o cerebral, pero absoluta y plenamente coherente en su estructura interna apegada a lo onírico o como planteamiento mental.

Estamos en un viaje por una psique perturbada, un viaje interior, examinando los mecanismos que tiene la mente para engañarse a sí misma, la negación del Yo, el poder de la conciencia… además de un crudo y contundente retrato de las obsesiones y frustraciones sexuales, de los celos y de las crisis de pareja… Un magma mental concebido desde el punto de vista de un esquizofrénico, o un trastornado, que diría Bowie. Una fuga psicogénica.

 

 

Una placentera y oportuna amnesia y olvido como evasión de una realidad que atormenta o decepciona, como reiterará en “Mulholland Drive”, cinta con muchos paralelismos con esta.

Carretera Perdida” no tiene principio ni final. Digamos que es una película que empieza y acaba en sí misma, por tanto, todo acto o suceso que acontezca será causa y efecto tanto en el pasado como en el futuro. Esto puede sonar complicado, pero no lo es tanto. Estructura de Möbius. Como casi todas las películas de Lynch, tiene un punto de partida tremendamente seductor, atractivo, adictivo, y un punto de ruptura que convierte todo eso en un laberinto narrativo, estructural, atmosférico y sensitivo.

Partiendo de aquí, podemos definir lo que es la trama general, esa que causa estupefacción.

El personaje principal, por el que vemos la película y a través del que vemos la película, es Fred Madison (Bill Pullman), un hombre inseguro, celoso y con grandes frustraciones sexuales. Y un agudo complejo de inferioridad, en parte provocado por todo lo anterior. Sospechas constantes hacia su mujer, sospechas sobre cosas de las que no sabemos cuáles son reales y cuáles imaginadas (¿o es todo lo mismo?).

Todo esto terminará desembocando en el asesinato de su mujer, Renee Madison (Patricia Arquette), por lo que es encarcelado y condenado a muerte. Y es aquí cuando la cosa se complica narrativamente…

 

 

En la cárcel todo cambiará, una cárcel de la que posiblemente no salgamos más… aunque lo parezca. En el tiempo que pasa en presidio, a Fred le da tiempo a reconocerse como el monstruo que es, un ser despreciable capaz de la atrocidad más despiadada, algo insoportable para su psique, resaltado con esos agudos dolores de cabeza que allí sufre. Por eso terminará justificándose y negándose a sí mismo, inventándose una nueva existencia, una vida paralela idealizada (la de Pete Dayton, interpretado por Balthazar Getty)… y en clave de Cine Negro.

 

Aquí debemos resaltar a otro personaje clave, que es el que termina por dar sentido a todo. El “Hombre Misterioso” (Robert Blake). Él representa a la conciencia de Fred. Es por ello que usa videos, la manera de objetivar la realidad para contrastar con su perturbada visión subjetiva. Esos videos le muestran lo que no quiere ver, lo conectan directamente con esa otra realidad que pretende ocultar.

De aquí se extrae que el sentimiento de culpa, en este caso del protagonista, ya que este hombrecito no deja de ser creación suya, es tema básico del film.

Es decir, nunca ha habido dos hombres ni dos mujeres ni esos mundos paralelos, aunque la película los afirme. Son sólo un medio narrativo, que funde realidad (en teoría la vida de los dos hombres existe independientemente) y ficción (el vínculo de esas dos vidas y su sinsentido racional) para desarrollar una serie de ideas.

 

 

Teniendo esto en cuenta, hay que aclarar un aspecto. ¿Es Pete un personaje real, con entidad propia? Pues sí y no. La dos cosas. Sí, porque la película pretende que así lo sea en el sentido estricto de la narración en su aspecto más superficial, donde la transformación sería real y este tipo tendría su carnet de identidad, familia etc. No en cuanto a la coherencia y sentido último pretendido por el film, ya que lo que cuenta es una evasión de la realidad, por tanto Pete sería una creación de Fred.

Así pues, una vez salimos de la cárcel habría que concluir que todos y cada uno de los personajes que vemos son creaciones del subconsciente de Fred, adaptados a su conveniencia para hacer soportable su realidad. El “Hombre Misterioso” sería una salvedad, ya que aparece antes del asesinato incluso, siendo también parte de la psique de Fred, la conciencia, en este caso. Él sería una primera manifestación de esa psique en deterioro. Así, el resto de los que aparecen dos veces, podríamos decir que antes de la cárcel tendrían entidad por sí mismos, pero después son la versión que Fred crea de ellos. La peculiaridad de Lynch es que hace convivir realidad y ficción, como dibujos y personas reales en «¿Quién Engaño a Roger Rabbit?» (Robert Zemeckis, 1988).

 

 

Una vez dilucidado todo esto, la cuestión que queda por resolver es: ¿la historia que crea es real, se basa en algo real, o es pura invención para asumir su monstruosidad? Es decir, Renee le era realmente infiel o es algo que Fred crea en su mente para justificarse. ¿La mató porque es un perturbado y se basaba en sospechas o tenía un móvil real? Ni que decir tiene que fuera lo que fuera nada justifica el hecho, pero sí es importante para él, para sanar, en cierta medida, su trauma. La respuesta es ambigua, ya que al estar dentro de su mente, en su pura subjetividad, las dos opciones son plausibles… pero tenemos una conciencia…

Expliquemos, por tanto, las pistas, símbolos, códigos y claves que explican y confirman todo esto y muchas más cosas.

 

 

 

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sambo

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