VAMPIROS, por Santi Guerrero

VAMPIROS, por Santi Guerrero

LITERATURA

 

 

 

Por definición, consideramos vampiro aquel ser que se alimenta de la energía de los demás. La imagen más conocida por todos interpreta al vampiro como un no muerto que se alimenta de sangre.

Hay múltiples hipótesis sobre el origen de la palabra vampiro. Sería muy largo enumerarlas todas, por lo que, con vuestro permiso, voy a añadir la mía. Y es que después de leído y buceado mucho en la mitología, me inclino por pensar que la palabra está formada por Vam y pyr.

Vam es el río de los vicios y las fealdades. Recorre el infierno, alimentado por las babas del lobo Fenrir, que simboliza el Mal.  Y por otro lado, tendríamos Pyr, que es fuego. Por lo tanto, el vampiro podríamos traducirlo como “río de fuego”. Y considera que es una definición perfectamente asumible. El río simboliza vida, corriente vivificadora. Sin ese líquido, la vida languidecería. Y eso le ocurre al vampiro. Porque él es un verdadero río de sangre.

La imagen del vampiro la encontramos en infinidad de culturas. Y no siempre está unida a la superstición, a la ignorancia. No. Los encontramos en los Brucolacos,  Vrykolakas, de los griegos, y nada menos que en los pitagóricos. Creían los griegos que, por algún motivo, el suicidio podía ser uno de ellos, el alma del muerto no podía abandonar el cuerpo y necesitaba estar cerca de su familia, de sus amigos, en lo que había sido su entorno habitual, pudiendo hacerles enfermar y/o morir. No consumían sangre, pero los pitagóricos dieron una vuelta de tuerca a esta creencia, y afirmaban que podían destrozar (y comer), los cuerpos de los pobres humanos que caían entre sus manos. Según los pitagóricos, la entrada al mundo interior está custodiada por uno de estos seres. No confundir este mundo interior con el Inframundo custodiado por Hades. Los pitagóricos iban mucho más allá en su filosofía.

Que los Vampiros, o Revinientes de Moravia, Hungría, Polonia, &c. de quienes se encuentran cosas tan extraordinarias, tan especificadas, tan circunstanciadas, tan revestidas de todas las formalidades capaces de hacerlas creer, y probarlas jurídicamente en los Tribunales más exactos, y severos: que todo lo que se dice de su regreso á la vida, de sus apariciones, de la turbación, que causan en las poblaciones, y en las campiñas: de la muerte que dan a las personas, chupándoles la sangre, ó haciéndoles señal para que los sigan: que todo no es más que ilusión, y efecto de una impresión fuerte en la imaginativa”.

Aunque ésta es una materia llena de incertidumbre, admite algunas reglas… La primera es que ni todas las que se refieren en las Historias se deben admitir como verdaderas; ni todas reprobarse como falsas. Lo primer incluye una credulidad necia; y lo segundo una incredulidad impía”.

Cartas Eruditas y Curiosas. Fr. Benito Geronymo Feyjoó y Montenegro, Maestro General del Orden de San Benito. Madrid 1770. (Se ha respetado la caligrafía y estilo del original).

 

Feyjoó    Calmet

 

 

Feyjoó recoge en sus Cartas las palabras y escritos del benedictino Augustin Calmet, abad benedictino. Sirva de ejemplo a lo complejo que puede ser intentar analizar la esencia del vampiro. Dicen que forman parte del inconsciente colectivo…

Pero antes de cerrar esta introducción, me van a permitir que sigamos citando al abad Calmet y su «Tratado sobre los vampiros«. Y me estoy refiriendo al caso de Arnold Paole, campesino húngaro. Quizás sorprenda saber que Carlo VI estuvo pendiente de la investigación oficial y que, posteriormente, Luis XV de Francia ordenó al cardenal Richelieu que investigará el atestado original, llamado «Visum et Repertum«. Podemos leer:

Cuarenta días más tarde fue desenterrado y se encontraron sobre su cadáver todos los signos de un archivampiro: su cuerpo tenía buen color, los cabellos, las uñas y la barba habían crecido, las venas estaban llenas de sangre fluida que chorreaba de todo su cuerpo… hizo hundir, según lo habitual, una estaca afilada en el corazón del muerto Arnold, de forma que lo traspasara de parte a parte; éste lanzó un horrible grito, como si estuviera vivo; luego le cortaron la cabeza y lo quemaron. Lo mismo se hizo con las cuatro víctimas del vampiro, por miedo a que se transformaran en monstruos”. (1)

 

  • (1) El Espíritu de la Noche. Nicolás Cortés Rojano. 2004. Azake Ediciones.

 

Bram Stoker pertenecía la Hermética Orden de la Golden Dawn, como lo eran otros escritores, entre ellos Conan Doyle, el creador de Sherlock Holmes. Su Drácula es puro simbolismo… en el que podemos creer o no creer según el leal entender de cada uno. Pero en el que, indudablemente, creía Stoker, Conan Doyle, Arthur Machen, Arthur Edward Waite, William Butler Yeats, galardonado con el Nobel de Literatura en 1923, Algernon Blackwood…

 

Me vais a permitir que me autocite entresacando un párrafo de mi primer libro, «Fiat Lux! El Inicio«. En él hablo de la Golden Dawn, y como es lógico, de Bram Stoker, analizando algunos puntos de lo que se relata en la magnífica novela.

Quizás contemplemos con estupor que el barco, la goleta que transporta el féretro en el que viaja el vampírico conde, se llama Deméter. El viaje tendrá una duración iniciática de 33 días, llegando a las costas inglesas en la tarde de un sábado. Enigmático Drácula, descendiente de los hunos, de un grupo de brujos expulsados de Scythia. El mismo conde se autodenomina como skeltzer. Y precisamente la raíz SK es de origen etrusco. Por lo tanto, Drácula sería de origen etrusco. Harker es su infeliz invitado. Un primero de mayo es salvado de la muerte por un lobo, mientras viajaba hacia el castillo de Transilvania. No hace falta hacer notar esa festividad del primero de mayo, fiesta pagana de Beltene. Llega al castillo el 4 de mayo, víspera del San Jorge que se celebraba en aquellos parajes. Lleva consigo un rosario, y se pregunta “si tiene algo en su esencia…”. El conde Drácula domina a los lobos, mientras las extrañas hogueras de color azul refulgen en la oscuridad de la noche. La cámara que el conde da a Harker como aposento es de curiosa forma octogonal (tan querida para la Orden del Temple). La novia de Harker vive en la calle Chatham… número 17. La casa de Londres que acoge a Drácula es resto de una fortaleza con capilla, llamada “Cuatro Caras”. Los vampiros se pueden convertir en lobos y murciélagos. No pueden cruzar el agua. Se les debe clavar una estaca de fresno y cortarles la cabeza, como un Baphomet. Murciélago, llamado Vespertilio, de Vespero, la Venus Nocturna, o lo que es lo mismo, Lucifer. Lobo. Lup. Lupa. Loba… Prostituta…”.

Vemos como el simbolismo fluye por toda la obra de Bram Stoker. El vampiro deja de ser un simple y vulgar “no muerto”, si es que un no muerto puede llegar a ser vulgar. En el siguiente capítulo, ampliaremos este simbolismo.

Permitidme que finalice con un texto perteneciente a la obra de Bram Stoker. Es el momento en el que, por primera vez, el protagonista se encuentra con Drácula…

Entonces, en medio de un coro de alaridos de los campesinos que se persignaban apresuradamente, apareció detrás de nosotros una calesa, nos pasó y se detuvo al lado de nuestro coche. Por la luz que despedían nuestras lámparas, al caer los rayos sobre ellos, pude ver que los caballos eran unos espléndidos animales, negros como el carbón. Estaban conducidos por un hombre alto, con una larga barba grisácea y un gran sombrero negro, que parecía ocultar su rostro de nosotros. Sólo pude ver el destello de un par de ojos muy brillantes, que parecieron rojos al resplandor de la lámpara, en los instantes en que el hombre se volvió a nosotros”.

 

Christopher Lee. Drácula.1958

 

Comments
Share
sambo

Leave a reply