CINE

 

 

 

 

 

 

El compositor Ennio Morricone anuncia su retirada a los 90 años, pero antes acometerá una gira europea de despedida que le llevará por Rusia, Alemania, Polonia, República Checa y, cómo no, su Roma natal.

Hijo del trompetista Mario Morricone, a los seis años ya estaba componiendo y a los 12 ingresó en el conservatorio, diplomándose en trompeta en 1946.

Ya en 1956 se casó con María Travia y al año siguiente ya tenía un hijo, por lo que tuvo que compaginar la creatividad con tareas para ganarse la vida orquestando y arreglando canciones de intérpretes destacados de la música ligera y sintonías para programas televisivos, al tiempo que se iniciaba en el mundo de la banda sonora cinematográfica haciendo de ‘negro’ para otros compositores de fama que iban muy solicitados y no podían atender a todos sus compromisos.

Su debut cinematográfico (cuando su nombre aparece en los créditos) llega en 1961 con el film ‘Il Federale’, de Luciano Salce. A partir de ahí, nunca dejó ese camino: Morricone ha compuesto más de 500 bandas sonoras, en un estudio que, como curiosidad, nunca tuvo piano.

De carácter esquivo, ‘Il maestro’, como exige ser llamado, nunca se mudó a Estados Unidos pese a ser su música empleada en tantos filmes de esa industria, donde sus composiciones han sonado en películas de prestigio.

Especialmente recordado en el denominado ‘spaghetti western’, en tandem con Sergio Leone (su compañero de colegio), donde sonaron sus temas en ‘Por un puñado de dólares’ (1964), ‘La muerte tenía un precio’ (1965), ‘El bueno, el feo y el malo’ (1966),  ‘Hasta que llegó su hora’ (1968) o ‘¡Agáchate, maldito!’ (1971). Suyas son también las bandas sonoras de ‘Joe el implacable’ (1967, Sergio Corbucci) o ‘El halcón y la presa’ (1966, Sergio Sollima).

Más allá del western, musicó ‘Érase una vez en América’ (Sergio Leone, 1984), ‘La misión’ (Roland Joffé, 1986), ‘Malèna’ (Giuseppe Tornatore, 2000), ‘Días de cielo’ (Terrence Malick, 1978), ‘Los intocables de Eliot Ness’ (Brian de Palma, 1987) o ‘Bugsy’ (Barry Levinson, 1991), bandas sonoras innovadoras y míticas con directores de todos los estilos como John Carpenter, Oliver Stone… una larga lista…

 

 

 

Merecedor de numerosos galardones internacionales por su obra (Grammy, BAFTA, Globos de Oro, Nastro d’Argento, Leopard d’Honneur), y por su aportación a la cultura (Legión de Honor, Gran Cruz de Orden al Mérito), cuenta con cinco nominaciones al Oscar, entre 1978 y 2000, y dos de estos famosos premios de la academia hollywoodiense: uno honorífico, en 2006, y diez años después otro más por ‘Los odiosos ocho’, de Quentin Tarantino, que le ha homenajeado en muchos de sus filmes incluyendo sus temas, y con quien tuvo un malentendido al tergiversar la prensa unas palabras hacia él y por las que hubo que publicar una rectificación. Este Oscar, como curiosidad, le fue otorgado a los 87 años, el compositor más veterano en conseguirlo. También tiene una estrella en el paseo de la fama.

 

 

 

De sus experiencias a lo largo de esta dilatadísima carrera hablará en su autobiografía titulada ‘In My Own Words’ (en mis propias palabras), que se va a publicar el próximo año.

 

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