Crítica: ENEMY (2013) -Última Parte-

Crítica: ENEMY (2013) -Última Parte-

DENIS VILLENEUVE






Jamás nadie ve a los dos hombres juntos. La sexualidad, el impulso y deseo sexual, vincula a ambos personajes, dos detalles resaltan esto. En el hotel donde Anthony cita a Adam, el segundo avanza por un pasillo hacia la habitación fijada, la 221, Villeneuve encuadra el culo de una chica que avanza delante de él ante el que tiene la mirada fija, llena de deseo… Poco después, cuando Anthony vea a la amante de Adam, la seguirá y escrutará con el mismo deseo, algo que queda especialmente patente en la sensual escena del autobús. El encuentro fascinado entre Adam Anthony será traumático y perturbador en una penumbra amarilla, se descubrirán como dos calcos…

 

 

 

-La madre de Adam es pieza clave en este entramado, dará interesantes claves y pistas para dilucidar los secretos de la película, entender el problema de Adam (Jake Gyllenhaal). Ella es conocedora del problema de su hijo y así lo sugiere en su conversación con él. Ella lo definirá, expondrá su carácter débil, algo que confirma la narración, sus dificultades para relacionarse, algo que también vemos en la película con ese ser solitario, así como comentará el gusto por los arándanos de Adam, que el contradice, y su petición de que abandone su sueño de convertirse en actor de 3ª, que es como interpreta la historia del doble que le cuenta Adam. Es decir, la madre interpreta todo esto como una fantasía, un sueño, consciente de los problemas de su hijo.

 

 

 

 

Hay algo importante en relación a todo esto, ni Adam ni Anthony cuentan sus inquietudes ni sus encuentros con su doble a nadie, con la salvedad de esta escena con la madre. La única vez en la que Adam se sincera es con su madre, una madre que parece conocer las incidencias de su hijo, esas que la narración nos enseña encriptadas en el punto de vista perturbado de Adam. Este hecho es especialmente significativo para dilucidar las claves de la historia y concluir que Adam y Anthony son la misma persona. Una madre interpretada por Isabella Rossellini, que fue chica Lynch, para aumentar los paralelismos.

 

Y puestos a ser sinceros, deberías abandonar esa fantasía de convertirte en un actor de tercera”. Esta frase extraña a Adam.

 

El clímax final será para el intercambio de parejas. Anthony sentirá un deseo irrefrenable al ver a Mary, por lo que amenazará a Adam para poder hacerse pasar por él, y el aparentemente sumiso Adam corresponderá la afrenta con una fría venganza, yendo al apartamento de Anthony y acostándose con su mujer, Helen (Sarah Gadon). Dos seres idénticos en la forma, radicalmente distintos en el fondo, pero decididos a suplantar al otro.

El enfrentamiento entre los dos personajes, con Anthony amenazando a Adam y disfrazándose de él para acostarse con Mary (Mélanie Laurent), queda magníficamente resuelto con una panorámica que va del actor disfrazado al profesor reflexivo y sentado.

 

 

 

 

-La escena íntima entre Adam Helen deja otras importantes claves para ayudar a resolver el puzle, el caos creado en la película. Una escena extraña, incómoda, tímida, con un indeciso Adam y una dominante Helen, acorde con la situación y los caracteres. Sensualidad, un embarazo desnudo y una memorable pregunta. Helen preguntará a nuestro protagonista: “¿Qué tal hoy en la facultad?

Esta pregunta es tremendamente intrigante y significativa, indica que Helen es consciente del problema de su marido y sabe que ese comportamiento no es el típico de Anthony, con lo que hace una prueba. Si ella supiera que es otro hombre lo normal es que se alerte, su comportamiento, reacción y, sobre todo, pregunta son otra prueba más de que sólo hay una persona, dividida en dos y conviviendo al mismo tiempo. Helen trata de normalizar la situación, de comprobar que su marido vuelve a la normalidad. La lectura ambigua, pillar en un renuncio a Adam, es decir, que conteste “bien” o “mal” desvelando su identidad, resulta débil por lo comentado con anterioridad. Además, si quisiera pillarlo, no haría esa pregunta concretamente, sino otra cualquiera de la intimidad de la pareja que él no pudiera conocer.

 

Al mismo tiempo que esto sucede, Mary descubre el engaño de Anthony al ver la marca de la alianza en su dedo. Esa reacción visceral despierta un vínculo con Adam, que se despierta en ese preciso momento en la cama de Helen, indicando la relación existente entre ambos. La ambigüedad radicaría en que Mary puede entender esa marca por el hecho de que no es Adam, ya que él no la tiene, o bien por descubrir que su pareja está casada… La trama, tal y como está presentada, va por el primer camino, pero las pistas y la coherencia interna nos llevan al segundo, como indiqué con anterioridad. Es el conflicto que provocará el accidente, cuando la amante descubre que Adam está casado y que el protagonista ha manipulado en su caótica cabeza.

 

Mary le desconcierta la marca, Adam no la tenía y pregunta explícitamente “¿quién eres?”, por lo que hay que aclarar que Mary descubre un doble, pero lo que se cuenta es la historia analizada con anterioridad, modificada para dar sentido a ese doble, expiar un sentimiento de culpa.

 

 

-El accidente será en un montaje paralelo con la escena de sexo que Adam tiene con Helen. Su llanto, tras despertarse a la vez que Mary tiene su discusión con Anthony, indica que siente, presiente o recuerda lo que ocurrió aquella noche, dicho accidente. Por ello Helen le pedirá que se quede, temerosa de un nuevo cambio de rol, por lo que su aceptación elimina al doble definitivamente, no puede coexistir más tiempo con él, algo simbolizado en otra referencia arácnida, el dibujo en el cristal resquebrajado en forma de tele de araña en el coche siniestrado.

 

 

Así, si en la novela de Saramago la conclusión insinuaba y reflexionaba sobre la desnaturalización de la identidad, cómo el hombre moderno la estaba perdiendo, pareciéndose los unos a los otros hasta convertirse en copias, en una onda kafkiana, entrando en un bucle interminable de clones exactos, aquí, aunque esa reflexión existe y se plantea algo parecido, se incide más en la idea de la dificultad o imposibilidad del cambio individual, donde el individuo está condenado a repetir sus errores en un eterno círculo, como indica el final de la película.

 

El final.

Una vez todas estas claves nos llevan a la resolución comentada, sólo queda analizar el final en concreto. Ella duchándose y unos cristales empañados que se asemejan a telas de araña, él probándose la ropa de su doble mientras parte de su rostro se refleja en un espejo y el descubrimiento de la nueva llave del club clandestino… Ambos aparecerán reflejados en espejos, a distancia, mientras hablan sobre una llamada de la madre de él.

 

 

Cuando Adam decida mentir a su mujer, habrá dado de nuevo el paso hacia la infidelidad, hacia repetir sus mismos errores. Cuando la gigantesca araña en la que parece se ha convertido Helen nos impacta con su presencia en el cuarto, la vemos atemorizada, a la araña, no a Adam, que incluso esboza una ligerísima sonrisa de autocomplecencia. Una araña atemorizada y un infiel en ciernes…

 

 

 

 

La araña se descubre así como la manifestación visual de cómo ve su relación Adam, ver una gigantesca araña vuelve a confirmar que hemos estado siempre dentro de la cabeza del protagonista, viendo lo que él ve, como resalta el acertado póster de la película, y como vemos durante todo el film siguiendo escrupulosamente su subjetivo punto de vista, salvo en la mencionada escena de Helen, la araña…

 

 

Así, en esta conclusión no estaríamos lejos, de nuevo, del David Lynch de “Cabeza borradora” (1977) y su surrealista representación de los miedos del hombre moderno al compromiso, el matrimonio y, sobre todo, la paternidad. En la conclusión se manifiesta como Adam/Anthony se siente atrapado en esa tela de araña que supone el matrimonio y especialmente la futura paternidad, que amenaza con coartar su libertad, esa de la que se dispone a hacer gala esa noche acudiendo al club clandestino. Así, cuando recordamos la primera secuencia en dicho club, entendemos mejor la mirada y el simbolismo de esa escena, el deseo de Adam/Anthony de pisar la araña, de salir de su tela, de lograr su libertad… El impulso de acabar con la araña es el de terminar con el matrimonio y huir de la paternidad para no sentirse atrapado.

 

Otra interpretación no desdeñable, más que nada porque se dejan adrede cabos sueltos para que nada encaje a la perfección del todo y lograr la reflexión del espectador, haciéndole coger por distintas vías de forma buscada, calculada e ilógica, sería la “posibilidad imposible” de que, efectivamente, existan dos hombres iguales, con lo que Adam se ve obligado a suplantar a Anthony tras su muerte y pasar a fingir ser un actor que no es mientras sigue su carrera de profesor de universidad en esa amalgama de tiempos mezclados y caos mental. Villeneuve juega con esa ambigüedad, más que la novela, con lo que interpretar la película de forma más lineal también es válido, pero deja laguas sin resolver en esos detalles extraños de la película, las fotos, la araña…

 

Una película que habla sobre muchos temas, la anulación del individuo, el complejo de culpa y la búsqueda de redención, la naturaleza de la identidad, el miedo a la paternidad y el compromiso, sobre qué nos hace únicos… Muchos temas expuestos de una forma sugerente y en menos de hora y media de medido suspense y creciente angustia y sensación de opresión gracias al gran trabajo de fotografía de Nicolas Bolduc y, sobre todo, la dirección de Denis Villeneuve. El peso interpretativo recae sobre los hombros de Jake Gyllenhaal, magnífico en su doble papel, que con sutileza logra dejar claro quién es quién en cada momento. El resto del reparto, que orbita alrededor del protagonista, está correcto. Mélanie Laurent y Sarah Gadon son sensuales y muy guapas, Gadon es bellísima.

 

Muy recomendable si te gustan este tipo de películas extrañas y abiertas, si no… ya sabes.

 

Dedicada a Joseba, que espero haya quedado complacido y le haya ayudado a entenderla mejor.

MrSambo92: 18 Jun de 2015 @ 11:08

sambo

There are 2 comments on this post
  1. junio 18, 2015, 2:24 pm

    Jajaja!!! Si no…abierto queda!!!
    Bueno a Joseba no sé, a mí me ha encantado. Me cuesta elegir estas pelis por inquietantes, pero he de reconocer q verlas me entusiasma; lo q está claro es q ahora voy con notas y, de verla, la entenderé mejor.
    Gracias y hasta el siguiente post!!!
    Bss

    • junio 18, 2015, 8:56 pm

      Creo que le gustará, ya me dirá aunque sea por tw,espero jajaja. Si la ves me cuentas si estás de acuerdo o no!

      Besos.

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