JON M. CHU
3/5
Discriminación, intolerancia, prejuicios.
La trama central, más o menos, ya que el foco está algo diluido, es un complot contra la cultura animal, discriminada y sometida, víctima de la intolerancia y los prejuicios.
Los animales conviven con los humanos con naturalidad, tienen el don del habla e inteligencia, de hecho, son profesionales en la enseñanza universitaria, la medicina… Profesores, enfermeros, médicos, abogados… pero se ve que eso a algunos humanos les repatea. Dulciosa (voz de Sharon D. Clarke), será la cuidadora de Elphaba y Nessarose (Marissa Bode).
Y desde esa idea vemos que temas como la intolerancia, el prejuicio y la discriminación son centrales en la película, con un tratamiento tan manido como poco sutil. Una persecución encubierta (hasta que deja de serlo) a los animales, que están perdiendo su voz. Muy de actualidad y eso.
Todo ello tiene que ver con la opresión, la imposición, lo dictatorial. Una opresión contra los animales que sólo puede tener éxito con la falta de rebeldía. Todas las metáforas sobre esta idea son poco sutiles. Las cárceles serán jaulas, la opresión se manifestará con la pérdida de voz de los animales…
Sólo Elphaba, cuando se dé cuenta de la mentira de ese mundo, se rebelará.
“Puedes callar a cualquiera si logras arrebatarle la esperanza”.


Elphaba sufrirá el desprecio y la intolerancia en sus carnes. Las burlas de los niños desde su infancia, la discriminación en la misma universidad, donde todos la rechazan y la miran con desprecio por su color.
“Wicked” juega bien con los segundos planos, como he comentado, y en este tema también lo veremos, por ejemplo con la canción que canta Elphaba tras ser aceptada en la universidad, con chicos que huyen al mirarla o cruzarse con ella… Esa gente que la mira en segundos planos y demás enfatiza la excepcionalidad del personaje.




Galinda/Glinda es un animal social, una bienqueda en general, pero en sus palabras, sobre todo al inicio de la película, se descubre ese apego al prejuicio de la imagen de la que sale una sutil intolerancia y discriminación, por ejemplo, cuando conoce a Elphaba y el tratamiento que le da después, una vez la mujer verde no le ríe las gracias.
“Eres verde”. “Tu problema…”.
“Ofreces ayuda a quien no conoces con habilidades que no tienes”.
“Como verás, es de un color perfectamente aceptable”. “Todos los colores son iguales”.
Pero es que la misma Glinda será objeto de prejuicio y discriminación. Elphaba la juzgará como una estúpida superficial, que lo es, pero no verá más allá. Lo mismo ocurrirá con los profesores, que la ven como la clásica rubia tonta. Sólo recibirá desprecios de Morrible.
“Aunque lo dudo mucho”. Esta frase la dicen Morrible (Michelle Yeoh) y Elphaba.



El profesor Dillamond, al que pone voz en su versión original Peter Dinklage, será perseguido, arrestado y despreciado, incluso con mensajes en su propia pizarra de clase. Otra muestra de intolerancia y discriminación al diferente.
La diferencia será otro tema importante del film. Ya comentaré como, en la película, se distinguen ciertos personajes a través de su vestuario, del color más que nada. Elphaba, Glinda, Boq… Pero la diferencia como tema, relacionado generalmente con la intolerancia, será lo que marque ciertos aspectos de la trama y el devenir de algunos personajes.
Elphaba se identificará de inmediato con su profesor cabra, Dillamond, porque ambos son distintos al resto. Se iniciará apresuradamente una complicidad y amistad entre los dos. Y es que los animales están siendo perseguidos. Toda una cultura animal, perfectamente integrada y respetada en el mundo de Oz, está siendo eliminada. Animales que hablan, pero a los que les están quitando la voz (la metáfora no es sutil, simplemente van dejando de hablar para quedar reducidos a sus sonidos característicos).
“Alguien a quien culpar”.


Elphaba vestirá de negro, mientras que Glinda va de rosados generalmente. Boq tendrá un vestuario particular (que vemos fugazmente en algún otro). Todos ellos, junto a la distinción personal de Nessarose, son los personajes a los que sigue la película, pero también la mayoría de los personajes de la misma. Los alumnos beberán los vientos por Glinda, de la misma forma que Morrible y el Mago los beben por Elphaba.
Boq y Nessarose se unirán… Del mismo modo que el Príncipe Fiyero marcará diferencias a su llegada orgullosamente, si bien él viste de azul, como el resto del alumnado, algo distinto, sí, pero azul.






Colores
El principal color de “Wicked” es el verde. Del licor verde que toma la madre de Elphaba pasaremos a un bebé verde, la propia Elphaba, producto de aquel. La Ciudad Esmeralda, verdísima.
Lo cierto es que “Wicked” desprende color por todos lados, una película muy colorida con un aspecto visual estupendo, sobre todo para quien le guste. Y, ciertamente, se manejan bien los colores y los vestuarios.
Verde, muy verde, es el bosque donde Elphaba y Fiyero (Jonathan Bailey) desarrollan su relación, en su primer encuentro y para liberar el tigre. Y con unos toques rosas… que representarían a Glinda.
La Ciudad Esmeralda es la quintaesencia del verde en la película, obviamente. La mujer verde que llega a esa ciudad verde, un lugar casi mítico.
Pero Elphaba (Cynthia Erivo) viste casi siempre de negro, es su color más habitual de vestuario. El negro, generalmente, está ligado a la maldad, pero aquí sería todo lo contrario, como suele suceder en Oz.


Tanto Glinda/Galinda como Elphaba se distinguen del resto en la universidad por su vestuario y el color del mismo, como dije. Glinda irá en tonos claros, rosados, pastel, mientras que Elphaba va de negro. El resto de los allí presentes van de azul. Mantendrán esa distinción durante toda la película.
Hay otro personaje, Boq (Ethan Slater), que también se distingue del resto por su vestuario y demás.



La mascarada del Mago, primero con esa aparatosa cabeza, luego con la aparición del hombre, será muy verde también, como corresponde a algo que está en la Ciudad Esmeralda. Su propio vestuario es verde. Es un vínculo curioso. Sobre todo porque el verde que representa uniformidad y orden en la Ciudad Esmeralda, es sinónimo de distinción y diferencia fuera, en la universidad, por ejemplo, en el rostro de Elphaba.



De igual forma que en la universidad el uniforme es azul, en la Ciudad Esmeralda los soldados vestirán de verde. Esa uniformidad cromática es significativa, especialmente en los matices. Si os fijáis, en la escena de la estación, cuando Elphaba y Glinda van a ir a la Ciudad Esmeralda, dos personajes matizan el atuendo habitual que han llevado. Nessarose volverá a ir de blanco, como en el Club Oztrellas, y Fiyero tendrá una florecilla anaranjada en el ojal, como si correspondiese a un proceso de cambio. De hecho, Nessa mostrará indisimulados celos, como una consciencia repentina de lo que le ocurre a Boq con Glinda.
Asistiremos a la elección del color de las baldosas que llevarán a la Ciudad Esmeralda. Lo hará la que más estilo tiene, claro. Glinda (Ariana Grande).



Personajes
Elphaba (que, por lo que sea, llevará las mismas gafas de niña que de adolescente), es el clásico personaje de “elegido”. Alguien especial y con poderes llamado a cambiar las cosas. Es el personaje menos interesante de la película. Es el puro sentido común, la bondad, la sinceridad… Forjará su carácter fuerte a través de las burlas de los niños por su distinción verde y la protección hacia su hermana minusválida, algo de lo que se siente culpable.
Como elegida, deberá llevar un proceso de aprendizaje y madurez. Controlar sus emociones, en este caso, ya que está en modo “Carrie”… Esas escenas en la “discoteca”, el Club de Oztrellas, coquetean con “Carrie” con esa ridiculización que recibe Elphaba.
No es que sea un personaje exactamente plano. Elphaba tiene sus contradicciones. Hace creer que no le importa su particularidad, pero en realidad sí lo hace. Por eso añora una audiencia con el Mago. Quiere la normalidad para huir del rechazo. Es una creyente. Lógicamente se defenderá de la intolerancia sacando pecho y con una pose de indiferencia. Lo que sorprende es que en ningún momento, y más como dice, sintiéndose culpable, se plantee sacar de la silla de ruedas a su hermana. Al final, ella siempre se mantendrá fiel a sus principios. Es la luchadora contra la mentira. Por eso tiene las de perder…

Es, seguramente, el personaje más poderoso de Oz, más que Morrible, que sabe manejar el clima, pero vemos poco más. Su vínculo con el Grimerión, ese libro sagrado de Oz, la convierte en especial, la elegida. Elphaba, en paralelismos religiosos, es un ángel caído.
Glinda es el personaje más interesante de la película con diferencia. Su ambivalencia, su dualidad, cierta dicotomía, casi entrando en disonancia cognitiva, que la convierten en un personaje rico. Glinda da mal rollo de entrada. Luego, además, descubrimos que es gilipollas… pero todo será matizado. Parece tonta, pero también es lista, es un animal social, pero se irá descubriendo, como en las capas de una cebolla, una especial sensibilidad.
“Algo muy malo. No me he salido con la mía”.

Glinda no parece tener una maldad inherente, en ese sentido parece bastante inocente. Ella no caerá en lo del sombrero hasta que sus compañeros se lo insinúen. Es superficial, pero no por pose, lo es esencialmente porque conoce a la perfección cómo funciona ese mundo. Es una creyente de esa idea y esa forma de ser.
Cuando vea las consecuencias de sus actos, se arrepentirá de inmediato, forjando un lazo con Elphaba en el que pone mucho de su parte (bien es cierto que la mala conciencia también viene de ver la contraprestación de Elphaba, pidiendo a Morrible que admita en sus clases a Glinda si quiere seguir teniéndola como alumna).
Glinda vive absolutamente en su mundo, donde no concibe las piezas que no encajan. Sus miradas al globito que trae la invitación del Mago (Jeff Goldblum) para Elphaba definen bien su personaje. Y una Ariana Grande que se come el conjunto.



Además, demuestra entender a Elphaba como ninguna. “Sí le importa, pero finge que le da igual”. El bello momento de arrepentimiento y reconciliación integradora, vía coreografía, será una muestra de valentía por parte de Glinda. Sabe que es popular, pero que Elphaba no. Apostar por ello era un riesgo social. La escena está muy bien rodada, ya que se toma su tiempo. Hay dudas en Elphaba, algunos de los presentes no aceptan los intentos de Glinda de inicio, pero la insistencia se impone. Elphaba iba a caer, pero Glinda la rescata.
“Eres preciosa”. “¡Ay, muero de amor!”. “No puede ser más cuqui”.
“Y ha estado pensando. Eso me parece preocupante”.
Es fácil pensar que Glinda tiene doblez, pero lo cierto es que no termina de apreciarse en ella. Sí, miente y tiene su maldad, más bien traviesa, adolescente, pero una vez se entrega a la amistad de Elphaba siempre parece sincera. Sus gestos y alegrías hacia ella se ven genuinos, sin menoscabo de sus intereses. No se atisba envidia, resquemor o manipulación…
Lo que sí le ocurre a Glinda, es que teme al cambio. Ella estaba cómoda en ese statu quo, pero al ver que todo es mentira entrará en un conflicto consigo misma. Su primer impulso será esconderse, ceder. El miedo. Querrá obviar lo ocurrido, fingir que nada ha pasado… pero al final ayudará a su amiga, aunque no se atreva a acompañarla. Es más, tratarán de usarla, a ella y a su ambición, contra Elphaba y en beneficio de Morrible y el Mago, pero no cederá a ello, procediendo de forma política y meditada.

El Príncipe Fiyero también es interesante. Representa una oda a la superficialidad, en consonancia con el cuento clásico de príncipes y princesas, pero en realidad es alguien muy consciente del mundo en el que habita. Sabe que la mentira, el engaño, la hipocresía y la imagen lo son todo en Oz, así que finge ser así, si bien, como Glinda, mostrará muchas más dimensiones.
“… mejor vivid en plan superficial”.
A diferencia de Glinda, lo suyo es fingimiento. Glinda es superficialidad y visceralidad. Es así. Lo de Fiyero es postureo. Se reivindicará en una canción como elemento desestabilizador.
“Veo que, una vez más, la responsabilidad de corromper a mis compañeros va a recaer sobre mí”. “Vive para bailar”.

En su presentación, un encuentro fortuito con Elphaba, se intuye, por su interés en ella y su comportamiento natural, que es mucho más que un ligón superficial (divertidos esos guiños gays en algunas escenas). No hay incomodidad ni un gesto raro en él, que además tiene una simpática complicidad con su caballo parlanchín.
“Soy profundamente superficial y genuinamente egocéntrico”.
Claro, entre superficiales se entenderán rápido. Guapos y frívolos, quedarán unidos más pronto que tarde, pero a Fiyero no le llena Glinda…
“Has sido galindificada. No te hace falta, ¿sabes?”.



Nessarose es un personaje intrascendente, más allá de complemento de otros personajes, sobre todo de Elphaba, pero sus zapatos ya adelantan un futuro como bruja para la siguiente entrega…
La relación de Glinda, la populista, con Elphaba, la intelectual, parece el núcleo central dramático de la película. Tendrán una complicidad absoluta y serán las que tiren por tierra toda esa idea de intolerancia, ya que se aceptarán, contándose sus secretos y confidencias, con todas sus diferencias. Por supuesto, tendrán la etapa clásica de contagio, una intentando hacer más popular a la otra vía moda y actitud, y la otra en una contrapartida académica…
La relación de Elphaba con Fiyero se desarrollará, especialmente, en espacios naturales. Es una idea brillante de puesta en escena. Su primer encuentro será en un bosque… Lo mismo ocurrirá cuando huyan para liberar al pequeño tigre. Coqueteos al aire libre.



No se sabe muy bien por qué son ellos dos los únicos que no se duermen por la sustancia segregada por las flores que hechiza Elphaba, ya que, de ser voluntario, implicaría un domino de sus poderes que se supone que no tiene aún…
La familia no parece un reducto de paz o un cobijo en “Wicked”. No vemos ninguna realmente cohesionada o feliz. Para Elphaba, el amor familiar parece exclusivamente depositado en su hermana, Nessarose (Marissa Bode), ancla afectiva de la protagonista.



Un detalle curioso de un personaje residual, el tipo que le da el licor a la madre de Elphaba. Lo veremos siempre de espaldas en su breve intervención, sin que se le vea el rostro. ¿Quién será? ¿Un Mago, quizá? Sospechad siempre que no veáis algo, una muerte, el rostro de alguien, porque se pretenderá “sorpresa”.
No sé, “Wicked” es una película que no me dijo nada especial en su visionado, que me resultó infantil (lo es), pero que está bien tirada, bien construida en cuanto a sus conceptos (supongo que por su origen). Su aspecto visual es llamativo, como corresponde al musical y al género fantástico, con lo que da el pego. Es un buen trabajo que, personalmente, por lo que sea, no me entusiasma, pero lo que es, es.





Lee aquí la 1ª Parte del análisis.
3/5





