TOP GUN: MAVERICK (2022) -Última Parte-

TOP GUN: MAVERICK (2022) -Última Parte-

JOSEPH KOSINSKI

 

 

 

5/5

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Una de las grandes secuelas de la historia del cine

Una de las muchas cosas que han llevado al éxito, en todos los sentidos, a “Top Gun: Maverick”, es que no ha quitado absolutamente nada de la original. Ha conservado todo y lo ha mejorado, ha añadido, matizado y reflexionado sobre ello. Personalmente, la “Top Gun” original no es una película que me entusiasme, como ya dije al principio. Me parece eficaz, entretenida, correcta, con los ingredientes precisos bien integrados y usados, pero no me lleva más allá. Con “Maverick” ha ocurrido todo lo contrario.

Es obvio que esta secuela supera a la original en casi todo, como he comentado. En la acción, la construcción de la trama y los personajes, las emociones que provoca en calidad, variedad y cantidad, elaboración del guión y las distintas capas conceptuales que se han añadido… pero prometí explicar un aspecto que incluso sin ser expertos en cine comprenderán los lectores de este artículo y que hayan visto la película para que entiendan un aspecto estructural clave que hace a una superior a otra desde la base, más allá de su impacto técnico y emocional (como dije, también es superior por estar mejor elaborada). Se trata de la misión.

 

 

Top Gun” no va de nada. No hay un conflicto serio. Hay mucho carisma, una narración entretenida, los aviones, pero más allá del difuso duelo por ser el primero en “Top Gun”, no hay un verdadero y definido conflicto/objetivo/misión que vertebre y dé peso dramático a todo. Hay un adiestramiento, egos, rencillas, es decir, lo que decora a lo que debería ser el conflicto principal. Cuando llega la parte final se nos hace sabedores de una misión que nuestros protagonistas deben acometer, pero que no crea esa épica, esa tensión, porque es repentina, no se le ha dado importancia alguna salvo para esos 10 últimos minutos.

Tomaron buena nota aquí. En la secuela, la misión es la que lo vertebra todo. Es el elemento imposible que generará las tensiones y los retos. La misión se explica desde el principio y envuelve toda la película, logrando la épica y creando un dramatismo perfecto. Suspense, tensión, acción, drama, romance… Se explica en varias ocasiones y se la exprime al máximo, sacando todo el partido a sus elementos extremos, avisando de que pondrán al límite a los personajes que se irán desarrollando y, por tanto, cuando llegue el momento, temeremos por ellos, nos importará lo que les pase y, además, nos desasosegará una posible fatalidad.

Nostalgia: Ese uso tan inteligente, conmovedor, medido, de la nostalgia, es uno de los aspectos que más han valorado los fans de la original y que ha enamorado a los que no conocían nada de la película o que no la tenían como una de sus cintas de cabecera.

Sus guiños son tan simpáticos como acertados. No son meros remedos, a todos se les da un sentido que entronca con la primera y la mejora.

Por supuesto que hay nostalgia, era un ingrediente obligado, pero nostalgia bien entendida, el recuerdo bonito y homenajeado al pasado para seguir andando hacia el futuro. Son infinitos los guiños en todos los sentidos, pero a la vez logran hacer una película absolutamente independiente, que recoge todas las esencias de la original, las renueva y les da un toque distinto y fresco.

 

 

 

Comenzar la película con el mismo texto (añadiendo a las mujeres), la misma tipografía y una intro calcada a la original, es uno de esos detalles que, ya de inicio, rinden al espectador. Un guiño y un homenaje que da ese punto nostálgico que luego, sin perderlo, se va a matizar plenamente. Es la misma escena, con los despegues y los aterrizajes, con esa iluminación a contraluz que definía la original, en un portaaviones… Y de la evocadora banda sonora que nos remite al 86, al “Danger Zone” de Kenny Loggins atronando. Declaración de intenciones.

Las fotos en el hangar de Maverick… Y durante toda la película. ¿Qué me decís de esa carrera que Maverick hace con el avión a su llegada a “Top Gun”? La cara de satisfacción de Cruise al ver despegar el avión y su potencia… vuelve a remitir a otra escena igual de la original.

Su moto, su cazadora, sus vaqueros, su camiseta blanca… El invertido, el pajarito, que Maverick hace sobre Rooster es un guiño a la primera película, momento que servía a Maverick para presumir, y mucho, delante de Kelly McGillis.

 

 

 

 

Uno de los homenajes más sentidos y explícitos es el flashback recordando a Goose, los momentos felices y su muerte, al ritmo de “Great Ball of Fire”. Un gran golpe emocional que además nos trae a dos de los personajes que no salen en esta.

La escena del bar remite a la de la primera película, cuando Maverick conoce a Charlie, pero como tantas cosas, aquí se cambian intenciones, tono y planteamientos, ya que hay lugar para la presentación de personajes, competencias egocéntricas y el coqueteo romántico, pero Maverick y Penny se conocen hace mucho, no hay un cortejo estrictamente hablando, aunque tendrá similar resultado, y la presentación de personajes ni va en la misma dirección ni comparte importancia con el cambio de tono de la escena del flashback.

 

 

 

Esta me encanta: En el entrenamiento, Hangman abandona a su compañero para perseguir a Maverick. El mismo Maverick hará referencia a la maniobra: “Abandonar al compañero. Hacía mucho tiempo que no veía esa estrategia”. Es exactamente la estrategia que él usó en la primera para perseguir a Viper (Tom Skerritt).

 

 

Las broncas de sus superiores son otro eco que nos remite a la original… La misma Penny es uno de los grandes guiños a la cinta original, ya que es un personaje que no aparece en pantalla, sólo se la menciona.

Cuando Maverick entra a su primer día de clase, la escena es casi calcada a la entrada de Charlie en la original, pero dándole un simpático giro.

 

 

¿Qué decir del partido de fútbol en la playa? La versión de 2022, mucho más sofisticada, del partido de voleibol de 1986. Aquí además con una función narrativa, la de formar un equipo y limar asperezas, como vemos en ese detalle de Rooster ayudando a Maverick a levantarse. Cuerpos musculosos en tensión, diversión, anaranjados crepusculares, risas y miradas.

 

 

Tenemos viajes en moto en pareja y escena de amorcito, aunque esta más sobria, claro. Y la muerte de un amigo muy cercano… Pero cómo a la vez cambia todo…

La eyección que no funciona es un guiño trágico a la primera. Del mismo modo, que Hangman, el reserva, acuda a salvar a los “titulares”, también remite a la primera película, cuando Maverick, derribando tres MiG, hizo lo mismo.

Buenas tardes, señoras y señores. Les habla su salvador”.

La pasada a la torre, muy referenciada en la primera, y también vista, es un guiño que no podía faltar, para maldición de Jon Hamm.

 

 

 

El palillo de Hangman recordando a Iceman; los abrazos del final con la misión cumplida; Maverick haciendo de Viper perseguido por Hangman y pillando a éste por detrás… El plano final, con los anaranjados en el horizonte hacia donde vuelan los aviones, es calcado en las dos películas.

No nos olvidemos de los créditos finales, con la imagen de los actores, como se hacía en la original. Y el guiño y homenaje final. A la cinta original y a Tony Scott. Son muchos, seguro que a vosotros os ha gustado o llamado la atención alguno que no pongo aquí.

No sólo han estudiado la primera película a conciencia, la han asimilado con todo el cariño y la lucidez posible, hasta el punto de coger elementos pequeños o simplemente esbozados, que a menudo estaban sin intención concreta, para convertirlos aquí en sutilezas bellísimas y acertadas además, cuando no en un elemento esencial de la trama (Penny Benjamin).

 

 

Una de las que más me gustan tiene que ver con Iceman. De todos es sabido su rivalidad con Maverick en la primera parte, pero que al final de la misma ambos liman asperezas para comenzar una gran amistad. Pero hay un detalle antes de la misión final que es el que han escogido para vertebrar la relación que han mantenido todos estos años explicitada en esta secuela.

Esta escena que digo de la original es cuando Stinger (James Tolkan) asigna las labores de cada piloto para la misión del clímax, dejando a Maverick en reserva. Iceman se levantará para dar la cara por Maverick diciendo que es “el mejor piloto que…”, antes de ser interrumpido por Stinger. Ese pequeño detalle, significativo ciertamente, es recogido y sublimado aquí. Iceman se convertirá durante largos años en el protector del brillante Maverick.

 

 

 

Tom Cruise es un trabajador nato que ha aprendido de los mejores. No es un genio, pero sí tiene el suficiente talento para ser muy bueno en todo lo que hace y para aprender de los talentos de los que se ha rodeado y con los que fue creciendo. Me resulta muy divertido y satisfactorio ver cómo ha recogido gestos de Paul Newman, uno de sus mentores, por ejemplo, ese leve levantamiento de ceja, un gesto como de escepticismo, que también usaba Newman.

 

 

Aquí está pletórico, en lo físico y en lo artístico. Su escena con Val Kilmer es una auténtica gozada. Pero esto, al final, es casi lo de menos. Su involucración ha sido total.

Tom Cruise, que además es productor aquí, podría haber constado incluso como codirector del film.

Se han tirado un año trabajando con la Marina para diseñar un sistema que capturara los ángulos buscados dentro del avión manteniendo intactas sus funciones. Cámaras de nueva generación hechas específicamente para la película, que se pueden dividir en dos con calidad IMAX 6K. Cruise tenía reuniones de 3 horas para coordinar las coreografías de vuelo y definir la plena seguridad con la Marina.

Eran los propios actores los que debían activar las cámaras, marcar la escena, hacer de directores en el aire en suma, ya que no había comunicación con tierra. Tenían que imaginar los textos del compañero, reaccionar… y todo ello mientras volaban.

Y fue el propio Tom Cruise el que enseñó montaje, fotografía, iluminación… a los actores… Sin contar con que diseñó el curso a seguir por los actores para soportar las escenas de vuelo…

¿Cómo ha logrado Tom Cruise convencer al estudio para hacer esto?”. Glen Powell.

El resto del reparto está sensacional, con un Miles Teller perfectamente elegido, así como Glen Powell o Lewis Pullman como Bob. Los veteranos cumplen con creces, desde los papeles más pequeños con el siempre acertado y depurado Ed Harris, a los más importantes, en roles muy distintos, como Jennifer Connelly y Jon Hamm. Lo de Val Kilmer se sale de cualquier valoración, claro.

Fue un rodaje exigente, con duros entrenamientos, un curso que fue de 4 a 6 meses y un monitor que pensaba que algunos no lo terminarían. Con sumergimientos acuáticos en Miramar y la preparación adecuada para ir soportando lo que llegaría cuando tuvieran que subir a los aviones.

Y de los entrenamientos con aviones se ocupó, como digo, Tom Cruise. Primero subiéndolos a un monomotor, para pasar a uno pequeño de alto desempeño capaz de varias G e ir metiéndose en vereda. Desmayos, vómitos… asimilación. Así llegaron los ensayos con el L-39, un reactor, y los F-18 y 8 G de fuerza…

No puedes actuar mucho. Básicamente intentas no desmayarte y no vomitar”. Miles Teller.

Top Gun: Maverick” funciona como todo. Como homenaje, como reflexión, como mecanismo de nostalgia, como puro espectáculo y reivindicación del mismo. Una obra redonda de las que muchos disfrutarán una y otra vez. Seguro.

 

 

 

Lee aquí la 1ª Parte del análisis.

Lee aquí la 2ª Parte del análisis.

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Lee aquí la 4ª Parte del análisis.

 

sambo

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