JOSEPH KOSINSKI
5/5
Aviones redentores
Antes de centrarme en los aviones y su metáfora, mi parte favorita del análisis, analizaré el desarrollo visual y dramático de la evolución de la relación principal y vertebral de la película, la de Maverick y Rooster. Y en este aspecto todo gira alrededor de los desenfocados.
Observad cómo Kosinski va mostrando visualmente el conflicto y posterior evolución entre Maverick y Rooster.
La primera vez que vemos a ambos en plano será con Cruise en persona y el retrato de Rooster en foto, compartiendo pantalla, pero siempre con uno de ellos desenfocado cuando Maverick cae en la cuenta de su presencia en la foto. Primero con la foto de Rooster nítida y Maverick desenfocado, para acto seguido invertir la imagen: Maverick nítido y Rooster desenfocado. Fantástico el plano definitivo, con ambos de cara, pero Rooster desenfocado. Uno presente, el otro no.



El segundo ejemplo es cuando Rooster se personifica en el bar. Ya están los dos en persona. Gran presentación de su personaje, por cierto. A su llegada, hay un momento donde comparten encuadre. Maverick lo verá. Rooster aparece nítido al perfil del desenfocado Maverick, para volver a invertir el recurso cuando nuestro protagonista se dé cuenta de su presencia y procure evitar cruzar su mirada, así Rooster se mantendrá desenfocado con Maverick nítido hasta que pasa de largo y volvemos a la versión anterior desenfocando a Maverick…
La perfecta visualización del conflicto.
Tras el accidente de Phoenix y Bob, será Maverick el que aparecerá desenfocado en su mitad del encuadre ante el primer plano de Rooster. Preludio de la discusión más cruda que tendrán. Ahora ya no se evitan, se enfrentan.
Un nuevo desenfocado, tenso aún, lo tenemos en la explicación previa a la misión, donde un adelantado Maverick gira la cabeza para observar a Rooster. De nuevo cuando uno aparece nítido el otro está desenfocado. Es el punto de inflexión. En la escena siguiente intentarán limar asperezas, pero se citarán para más adelante.
Una vez derribados en la misión, las escenas conjuntas abundaban sin desenfocados ya, pero tendremos otra escena donde se desenfoca ligeramente el rostro de uno sobre el otro. También en el F-14. Ya no se evitan, ya no discuten y ya no hay tensión, miran en la misma dirección. Ahora colaboran para encontrar la solución. Sólo falta un paso…
El abrazo final rubrica toda esta secuencia visual expresiva sobre su relación.




–Aviones. Reconciliarse con el pasado yendo hacia él en avión. Narrar a través de las imágenes, contar ciertos universos usando las claves temáticas del film y sus elementos sin necesidad de diálogos, integrar subtextos de esta forma, requiere talento y trabajo. No es fácil hacerlo ni encontrarlo, pero en la sencilla historia que cuenta “Top Gun: Maverick” tenemos un perfecto ejemplo de todo esto.
La película cuenta una historia con aviones, pero aquí no son algo meramente funcional, sino que plasman y definen la evolución de ciertos personajes y sus relaciones. Es mi parte favorita de este análisis, debo decir, porque es una maravilla.
Observad cómo empieza y termina la historia, en ese santuario dedicado al pasado en el que vive Maverick. Allí vemos un avión antiguo. Un P-51 Mustang que es propiedad de Tom Cruise y que quiso sacar en la película (los pilotos reales de Top Gun flipan con su avión. No tiene nada automático. Es todo palancas y cables.). Veamos cómo evoluciona esto y la aparición de los distintos aviones relacionados con Maverick y Rooster.
Estas dos apariciones en la introducción y el epílogo del P-51 Mustang sirven de cápsula que da sentido a todo lo demás en este tema. Desde aquí iremos en un descenso curioso. Pasamos de lo vintage del P-51 a la megamodernidad del Darkstar. Y los aviones que irá usando Maverick, así como Rooster, irán de más modernos a más antiguos. El Darkstar, los F-18, el F-14 y el P-51 Mustang de nuevo. Y todo esto tiene un sentido muy concreto y definido respecto a los temas esenciales de la película y los subtextos que he ido explicando y explicaré.
El primer avión es el Darkstar que alcanzará el Mach 10. Allí es Maverick haciendo de Maverick, independiente, arriesgando su vida mientras lucha por los demás. No tiene obligaciones ni responsabilidades hacia una familia o un ser muy cercano. Lo que le pase a él lo acepta sin más.
–Maverick: ¿Dónde estoy?
–Niño: En la Tierra.
El Darkstar fue creado para la película por Skunk Works (Programa de Desarrollos Avanzados), un prototipo sin capacidad de vuelo que se habría inspirado en un concepto real para un avión Mach 6 sin tripulación llamado Lockheed Martin SR-72, “Son of Blackbird”, que se propuso en 2013. No entraría en servicio hasta 2030, mínimo. El Darkstar de la película se parece mucho a este SR-72.



El F-18, los aviones de la madurez. Es el segundo avión, una vez se renuncia a los F-35 con la excusa de los GPS (en realidad parece ser que los F-35 no tienen versión de doble cabina, lo que hacía imposible rodar en ellos), para realizar la misión. Pero habrá evolución con ellos. Es la fase de madurez.
–Al ritmo de The Who tendremos la memorable secuencia de adiestramiento, peleas de perros, combates simulados con insubordinación y rebeldía, instintos suicidas y mucho riesgo, donde los alumnos compiten contra Maverick con 200 flexiones esperando al perdedor. Rooster será el primero en caer. Protegerá a un compañero y se pondrá a tiro de Maverick. Un duelo, una disputa que escenifica el mal rollo que hay entre ambos por la decisión de Maverick de apartar a Rooster de la carrera como piloto, retrasándole 4 años por petición de su madre, promesa que ella le exigió antes de morir.
“Sí, eres bueno, lo reconozco”.
Esa protección de Rooster a sus compañeros en este duelo, se usa además para desarrollar a los personajes y los valores que tienen, como bien explica Phoenix (Monica Barbaro).
Por supuesto, Maverick eliminará a todos, uno por uno. Los imaginativos e inteligentes recursos tácticos, como el uso del sol para eliminar a Hangman, le dan sabor especial a estas escenas.






–Llegamos a la catarsis. Un duelo, ahora personal, con reproches directos y ya sin The Who de fondo, entre Rooster y Maverick. Volverá a ganar Maverick, una vez Rooster demuestra cierta indecisión, dudas, inseguridad… que pudo crear el propio Maverick con sus decisiones pasadas. Además del recuerdo de lo ocurrido con su padre.
–Rooster: ¿Dónde coño está?
–Maverick: Hace rato que estoy aquí.
–Hangman: Hay que joderse.
“¿Me ve ahora?”
“Puedo caer tan bajo como usted, señor, y eso es decir mucho”.
En cada entrenamiento iremos descubriendo más motivos del conflicto entre Maverick y Rooster. Aquí Rooster confesará a Phoenix lo que le hizo Maverick, retirando su solicitud de la Academia Naval.



–La Fase 1. Aprendizaje vital: La segunda prueba con los F-18 será un simulacro de la misión real. Preparándose para la vida. Con unos parámetros algo más flexibles de los que acometerán para ir fogueándose, deberán llegar al objetivo en un tiempo fijado. Estas pruebas y ensayos donde todos fracasan, escenifican las dudas de Maverick sobre Rooster. ¿Lo cree incompetente o pretende protegerlo?
Rooster cuestionará la misión que plantea Maverick, ya que la relación entre ambos sigue distante, deteriorada.
Estas escenas también desarrollan la personalidad de ciertos personajes. La ambición y la egolatría, el egoísmo, de Hangman, que ya había quedado claro dejando atrás a su compañero, pero también ridiculizando a Rooster haciendo mención a su conflicto con Maverick y la muerte de Goose.
Del mismo modo, Rooster sigue mostrándose timorato y conservador, llega al objetivo, lo que no logró ninguno, pero con un minuto de retraso. Esto lleva a un duelo dialéctico.
Esta estupenda escena dramática de conflicto desgrana el origen que ancla a los dos personajes al pasado, su dolor. Y plantea la duda citada: ¿Maverick protege a Rooster o lo cree incompetente?
¿Veis la evolución? De la violencia soterrada y callada, a la pública tocando el tema. Primero en presencia de todos. Luego… Y ya no hay duelo, ahora ensayan la misión.
“Me di cuenta de que debía confiar en ella. Dejar que cometiera sus propios errores”.





–La Fase 2. Aprendizaje vital: La tercera prueba será alcanzar el objetivo con los misiles propios y salir de las dos montañas que guardan la planta enemiga para enfrentarse a los misiles ajenos. Ascenso y picado con 10 G… Y los dos milagros consecutivos. Aquí se rubrica el memorable homenaje a “La Guerra de las Galaxias: Una Nueva Esperanza”.
Es una impresionante secuencia de adiestramiento, al límite de la muerte.
Esta es la fase más exigente e intensa de los entrenamientos. Y la más dramática. Hasta tres pilotos están a punto de morir. Coyote primero al quedar inconsciente, y Phoenix y Bob al impactar unos pájaros contra su avión (otro de esos numerosísimos detalles que tiene este guión es el hecho de que sea Phoenix la única en estrellarse en los entrenamientos… y renacer). Y, por supuesto, esto se manifestará de la misma forma en la relación entre Maverick y Rooster, que tendrán una discusión directa y varios golpes bajos en la intimidad, dando fin a la catarsis necesaria. Su situación personal, su pasado, su padre… Pasarán de la tensión latente y el enfrentamiento directo en público, al enfrentamiento íntimo, cuando Rooster se encare con Maverick y le pregunte el motivo de sus actos. Rooster se castiga y flagela por su pasado, ya que, de alguna manera, también está anclado en él, como Maverick.
“Si se enfrentan a ellos con sus F-18, morirán”. Él se enfrentará con un F-14…
“Mi padre creía en usted. No cometeré el mismo error”.

















–Comienzo de la redención. Recordad que seguimos con los F-18. Tras la catarsis en la relación entre Rooster y Maverick, llegará la reflexión con todo lo aprendido anteriormente. Las conversaciones con Penny y sus mensajes con segundas, la conversación con Iceman y la propia madurez de Maverick. ¿Y cómo se manifiesta esto con la metáfora de los aviones? Cogiendo el F-18 y demostrando que la misión es posible para comandarla. Un escenón, de esos que cuando los ves dices: “es exactamente la escena que no sabía que quería ver. Sí, es exactamente lo que tenía que pasar”.
Tras quedar fuera del adiestramiento y la misión, Ciclón (Jon Hamm) la flexibilizará, poniendo 4 minutos de margen. Maverick irrumpirá reduciendo aún más los límites máximos marcados. De 2:30 a 2:15. ¿Qué queréis que os diga? A mí se me empañan los ojos, especialmente con la reacción de todos cuando Maverick lo logra. Es pura épica.
“Punto de ataque final. Maverick en acción”. “¡Joooder!”
Por supuesto, una vez comenzada la redención, también cambiará la relación entre Maverick y Rooster, primero con Maverick eligiendo a Rooster como su mano derecha en la misión. Luego con el muchacho intentando agradecérselo, pero siendo interrumpido por la megafonía… Y luego con unas frases de motivación y apoyo… Unos primeros pasos titubeantes, pero definitivos.
“Entraremos en combate a un nivel que ningún piloto vivo ha visto jamás. Ni siquiera él”.











–Asumiendo la paternidad. El final del periplo metafórico de los F-18 es con la misión. Ahora Maverick y Rooster no compiten, no tienen duelos entre ellos ni fracasan o superan por separado en su adiestramiento… Ahora han limado asperezas. Ahora hacen equipo y van en el mismo camino y la misma misión. Eso sí, en aviones separados. Maverick es el Jefe de Equipo.






En vuelo tendremos otro momento esencial. Rooster, timorato aún, pedirá ayuda a su padre (muy Skywalker con Obi-Wan): “Háblame, papá”. La imagen que seguirá a esa frase será la de Maverick… hablándole.
“Vamos chico, tú puedes. No pienses. Hazlo”.
Ambos asumen una nueva paternidad, de manera que ya no hay barreras entre ellos. La fusión es plena. Rooster repetirá frases de Maverick, incluso argumentará sobre sus instrucciones, aunque dijo que él no “iba a cometer el error de creer en él como su padre”…
Así, rotas las barreras, ya no tiene sentido que estén en esos aviones y separados… Es un renacimiento de su relación, así que “morirán”, salvando la vida del otro respectivamente, y renacerán.



“Intentaba ser el padre que perdió, pero… ojalá lo hubiera hecho mejor”.
–Maverick: ¿Crees que me he comido ese misil para estar aquí contigo? ¡Ya deberías estar de vuelta en el portaaviones!
–Rooster: ¡Te he salvado la vida!
–Maverick: ¡Yo te la he salvado a ti! De eso se trataba. ¿En qué pensabas, joder?
–Rooster: ¡Me dijiste que no pensara!
–Maverick: …
Por cierto, el gesto levantando los brazos de Miles Teller cuando se sabe ganador de la conversación es uno de los momentos geniales de la película.
–Maverick: Bueno… me alegro de verte.
–Rooster: Yo también me alegro.













El F-14. Fin del ciclo de madurez y redención. La última prueba. Ahora juntos. ¿Y dónde? En el mismo avión que Maverick compartió con Goose, el padre de Rooster, que ahora ocupará el lugar de aquel… Fantástico el detalle plantando el cebo ya en la presentación de la misión de la presencia de estos aviones.
Un viaje al pasado con los dos juntos en el avión que fue protagonista en 1986 para superar el trauma, el pasado. Maverick delante y Rooster, como antes Goose, detrás. Como padre e hijo, sin conflictos, juntos. Alguno podría pensar que la parte de la nieve es forzada o yo qué sé, pero es exactamente lo que tenía que pasar. ¡Ellos juntos en el mítico F-14! ¡No había otra!
–Rooster: Estás de coña, ¿no? ¿Un F-14?
–Maverick: Derribé tres MiG con uno de estos.
–Rooster: ¿Pero esa chatarra puede volar?
–Maverick: Ahora lo veremos.



Una última prueba espectacular, todo hay que decirlo.
–Rooster: Mav, ¿podemos escapar de estos tíos?
–Maverick: De sus misiles y sus ametralladoras no.
–Rooster: Pues habrá que combatir.
–Maverick: ¿Un F-14 contra cazas de quinta generación?
–Rooster: No es el avión. Es el piloto. Si yo no estuviera aquí, irías a por ellos.
–Maverick: Pero estás aquí.
–Rooster: Vamos, Mav. No pienses. Hazlo.


Una vez acabada la aventura que confirma la plena redención, ya no existen reproches. El abrazo de ambos, lógicamente, ha emocionado a millones de espectadores.
–Maverick: Gracias por salvarme la vida.
–Rooster: Es lo que mi padre hubiera hecho.
En serio, esos abrazos y esas palabras entre Maverick y Rooster, así como cuando luego les vemos arreglando el avión juntos, es complicado que no emocionen al que se involucre un poco en la película. Muy conmovedores. De hecho, en lo personal, me he dado buenas pechadas de llorar viendo la película y centenares de reacciones de otros que la veían…


El P-51 Mustang. Redimidos en familia. Como vimos a inicio del film, volvemos al hangar de Maverick. Allí lo observamos reparando el avión en un santuario dedicado al pasado, ese en el que está anclado, solo, sin familia, incapaz de reparar sus heridas, como parece que ocurre con su avión. Un avión que representa esas heridas que comenzó a curar con el Darkstar…
Ahora todo ha cambiado. Estamos en el mismo sitio, pero ya no es sólo un santuario para el pasado. Es un santuario para una vida. Vemos a Maverick en la misma postura reparar su avión, pero ahora aparece Rooster para hacerlo con él. Se necesitaban, y ambos han logrado curar heridas, repararlas, como veremos que ocurre con ese avión, que ahora sí volará.
Ya no hay duelos, misiones imposibles, viajes tensos y aviones de guerra. Ahora es un viaje de recreo, de placer… y junto a Penny. El solitario Maverick tiene su familia por fin. Y por eso es el final perfecto, el fin de un camino.
Además, las fotos ya no sólo se dedican al pasado, sino que contienen el presente que representa Rooster, marcando la concordia, el amor, la redención y el perdón. Verle hacer el mismo gesto en las fotos de su padre y la suya con Maverick que éste hace al inicio en el calendario, el presente de nuevo, para su compromiso con el “mach 9”, es otro de esos detalles pequeños y sutiles que contiene este excepcional espectáculo.







El vuelo final, donde ese avión que representa las heridas del personaje principal, su imposibilidad de avanzar, de evolucionar, es el símbolo, la metáfora perfecta del cambio, de la curación de esas heridas y de un viaje juntos para enfrentarlas. Además contiene el último homenaje a la película original con ese avión dirigiéndose al horizonte, al crepúsculo, plano calcado en las dos, sólo que en la primera eran dos aviones. Maverick ya no está en una burbuja de pasado, que se ha roto.
Eso sí, el avión dará dos pasadas, una de ellas me gusta pensar que es otra metáfora, la del alma de Tony Scott, al que se dedica el film en ese mismo plano.
Un guión desastroso, ¿eh? Pues sigamos, que hay mucho más.






Lee aquí la 1ª Parte del análisis.
Lee aquí la 2ª Parte del análisis.
Lee aquí la 4ª Parte del análisis.
Lee aquí la Última Parte del análisis.
5/5
El primer avión es
El F-18
El F-14
El P-51 Mustang


