TERMINATOR 2: EL JUICIO FINAL (1991) -Parte 2/5-

TERMINATOR 2: EL JUICIO FINAL (1991) -Parte 2/5-

JAMES CAMERON

 

 

 

5/5

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hermana actualizada

Son infinidad los paralelismos que tienen las dos cintas, hasta el punto que, con ciertos matices para definirla como secuela (es decir, hay un pasado al que se refiere esta película que en general se respeta coherentemente), la propuesta tiene más de actualización sobre lo que se pretendió y no pudo realizarse por motivos de presupuesto.

Así, enlazando con lo que se dejó fuera de la primera, en escenas eliminadas en algunos casos, pero previsto, recogemos y repetimos la historia.

Hay muchas escenas calcadas o parecidas, cambiando algún ingrediente…

 

 

Repetiremos planos iniciales con esa batalla en el futuro, en el Los Ángeles de 2029. 3000 millones de muertos. Mostrando Terminators aplastando calaveras, batallas con láser, naves abatidas, incluso una camioneta en un momento similar al visto en el que Kyle Reese huía de las máquinas y que se accidentaba… Terminators terminados… Vemos a John Connor esta vez, con una cicatriz. Nos informarán de que no enviaron un solo Terminator, sino dos, así como dos protectores. Se añade, eso sí, como contraste, imágenes de cierta felicidad infantil en un entorno plácido de 1997… que será destruido. Una orgía de fuego apocalíptica en entornos infantiles… Esos contrastes son usados en más ocasiones, como en el barrio residencial de la agradable comunidad de vecinos con jardincitos a donde acude el T-1000 (Robert Patrick) preguntando por John (como acudía el T-800 buscando a Sarah Connor)…

 

 

En este inicio, con la introducción de 2029, sí se permite que veamos la carcasa de los Terminators y a alguno agonizante, incluso, por dos razones: 1º. Ya los mostró Cameron en la anterior, por lo que no es necesaria la sorpresa. 2º. El nuevo villano ya no es así… Sí, curiosamente en el futuro nunca se ven T-1000

Asistimos a una nueva llegada de dos viajeros del futuro, aunque en este caso la “esfera de nacimiento” se ve perfectamente. El T-800 se vestirá a costa de unos chulitos, como en la primera…

 

 

 

Los Terminators acudirán al domicilio de John Connor (Edward Furlong) preguntando por él, aunque se nos mostrará sólo la visita del T-1000, manteniendo elíptica la del T-800, al fin y al cabo ya se lo vimos hacer en la anterior… También veremos al T-800 (Arnold Schwarzenegger) reventar ventanas para robar coches, como en la primera.

 

 

El T-800 saldrá acribillado (también el T-1000) y lanzado por un ventanal como en la primera entrega, cuando Kyle Reese lo descubre en la discoteca, esta vez lanzado por el T-1000. Además, el T-1000 exhibirá el eslogan policial que vimos en la original, por supuesto, que no hay que olvidar que el T-800 también condujo un coche policial: Proteger y Servir.

El T-1000 saldrá de entre las llamas, tras el accidente del camión en la primera escena de acción, como salía el T-800 al final de la cinta original.

 

 

 

 

Habrá un perro delator y una escena casi calcada con el Terminator imitando la voz de familiares cercanos a los protagonistas. En la primera fue la madre de Sarah, en esta la madre adoptiva de John. Además lo hace desde sus entornos familiares, en los que Cameron usa una panorámica reveladora en los dos casos: en la primera sobre el lugar destruido hasta llegar al Terminator, en esta segunda desde la madre adoptiva mimetizada hasta el padre adoptivo ensartado en la cocina…

Tus padres adoptivos están muertos”.

 

 

 

El Dr. Silberman (Earl Boen), personaje recurrente, vuelve a aparecer en este cinta con sus anteriores torpezas y escepticismos. Él nos mostrará la grabación, junto a la fantástica historia, de la irrupción del T-800 en la comisaría que vimos en la primera película. Es un personaje que sigue sobreviviendo, a pesar de todo… Con él tenemos una escena en la que preguntan a Sarah (Linda Hamilton) por el Terminator y la desaparición de su hijo enseñándole las fotos de 1984…pero no sé en qué podría ayudarlos ella. Eso sí, sirve para que, oportunamente, se haga con el clip que le ayudará a evadirse justo cuando llegue el T-1000. Truquillos de guión.

 

 

 

Veremos a un Terminator encaramado a un coche intentando matar, como es su función. En este caso el T-1000 en la parte trasera, cuando en la original fue el T-800 en la delantera… Sarah tendrá un protector en la persecución de la máquina, en este caso el T-800, mientras que en la anterior fue Kyle Reese. Tendremos una escena de cuidados ante un espejo, en este caso abrirán la cabeza del T-800.

En otra secuencia veremos al grupo protagonista armarse, como también vimos en la primera.

 

 

El T-800 nos dedicará una de sus míticas frases, “Quedaos aquí. Volveré”, para reaparece con una furgoneta destrozando un edificio, exactamente como en la primera cuando irrumpe en la comisaría tras avisar su regreso, donde ahora no busca entrar para matar a Sarah, sino para rescatarla junto a John.

El T-1000, por el contrario, dirá otra frase que nos remite a la primera y en el mismo sentido: “Sal de aquí” (“Fuera”, en la primera). Eso sí, donde Schwarzenegger lo hacía con un camionero, éste lo hace con el piloto del helicóptero. Un momento soberbio.

 

 

 

El clímax es, básicamente, el mismo. Dos siniestrados, el helicóptero y un furgón (muy oportuno) en la carretera; nueva persecución de un camión cargado de nitrógeno líquido a una cochambrosa camioneta, como en la primera un camión perseguía a Sarah y Kyle; Sarah herida en la pierna y teniendo que ser cargada por su hijo y el T-800, como Sarah tuvo que hacer con Kyle herido; el T-1000 sustituyendo un vehículo por otro tras su accidente; el T-1000 resurgiendo de sus ruinas y de las brumas como en la original el T-800 resurgía de las llamas (en contraste aquí será el calor el que le haga vivir); enfrentamiento final en una fábrica donde Sarah terminará al T-800 con un botón…

 

 

 

Muerte

Schwarzenegger ha explicado en alguna ocasión su opinión sobre el personaje y la película, especialmente relacionado a la primera. Él es la muerte. Y no le falta razón. Si bien no tiene la enjundia reflexiva y metafísica de, por ejemplo, “Solo ante el Peligro” (Fred Zinnemann, 1952), que exponía ideas similares, este subtexto está claramente presente en el film. Expuesto con sencillez, elementos clave de la propuesta como el destino y el concepto de vida y muerte, definen a algunos personajes como alegóricos, especialmente al Terminator, que tiene como único objetivo la muerte. A su paso es lo único que hay.

Yo no puedo autoterminarme”.

Soy la muerte. Ellos huyen de la muerte”.

Esto se matizará con las posteriores entregas, donde veremos a Terminators protectores y que no matan, salvo a otros Terminators en todo caso. De cualquier forma, la idea de muerte, de extinción, como contraste a la vida que representa la infancia, mostrada en numerosos planos, como desarrollaré, lo sobrevuela todo.

El Terminator quiere eliminar a Sarah Connor por mandato de Skynet, del mismo modo que en esta segunda entrega quiere exterminar a John Connor. Gran parte de la humanidad ha perecido en un futuro funesto. Sarah y el Terminator se plantean matar a Miles Dyson (Joe Morton), el científico que desarrollará el microprocesador clave. La destrucción de Skynet y todo lo que puede desarrollarla será otro de los objetivos… Todo es muerte y destrucción.

Reflexionando más o profundizando desde esta idea, debemos concluir que el concepto de muerte sí tiene relación con el Terminator y la humanidad. Es la muerte de una época, la amenaza de autodestrucción por nuestra propia deshumanización. El Terminator terminaría siendo una interpretación de nosotros mismos de seguir esta deriva, la parte oscura sin moral o programada para cometidos que no se cuestionan, siervos de un régimen totalitario, colectivista, donde todos somos uno. La paulatina tecnificación que nos anula como individuos. Muy competentes en lo nuestro, colonizados por la tecnología, matando cualquier atisbo de sentimiento, sustituyéndolos por emociones programadas. Esa lucha postmoderna es la que enfrentaría a John Connor con el Terminator, a la humanidad en su dualidad, consigo misma, sus dos caras.

 

 

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sambo

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