SOLO ANTE EL PELIGRO (1952) -Última Parte-

SOLO ANTE EL PELIGRO (1952) -Última Parte-

FRED ZINNEMANN

 

 

 

 

5/5

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Podrida sociedad

Solo ante el peligro” es, además de todo lo comentado, un lúcido retrato social, donde los estamentos que representan muchos de los personajes, oficiales o sociales, quedan muy mal parados.

La falta de apoyo al sheriff de ese entorno social que ve peligrar su estilo de vida, desnuda las miserias de esa sociedad. El juez huye sin miramientos, reflexionando sobre la cobardía social y el carácter voluble de dicha sociedad; el ayudante del sheriff, Harvey, dimite, más interesado en el cargo de su jefe que en otra cosa; el mentor de Will no lo apoya por no sentirse con fuerzas, frustrado ante esa sociedad y política que defiende y protege más a los delincuentes; el párroco se pone de perfil; el alcalde lo mismo, pidiendo a Will que se marche…

A la falta de apoyo del juez, se suma la ambición desmedida y no satisfecha de Harvey Pell (Lloyd Bridges), liado con Helen (Katy Jurado), que tuvo algo con Cooper (al que no ve hace un año, si bien es cierto que regentando un bar, única diversión del lugar, resulta raro)… De hecho, Helen también tuvo algo con Frank Miller, el líder de los villanos…

 

 

Según avanza la narración, vamos descubriendo viejos rencores y conflictos en un entorno social mezquino, enrarecido, muchos de ellos vinculados a Will Kane. La envidia y ambición que despierta en Harvey Pell; el rencor que siente hacia él el regente del hotel, donde espera Amy y se hospeda Helen, cínico, borde y maleducado, que contará la antigua historia amorosa de esos dos y los motivos de su desafecto (le iba mejor el negocio con Miller que después, tras ser aquel encarcelado)…

¿Cree que conocerá el camino?

Un entorno y contexto social y político corrompido, putrefacto, tras la fachada de normalidad, donde todo resulta algo extraño, raro, en ese lugar (uno de los villanos bajará al pueblo y será recibido con efusividad, mitad hipocresía, mitad interés, mitad cobardía). Los valores no tienen sentido ante la amenaza. Will observa cómo sus lazos y relaciones no sirven para nada a la hora de la verdad. Que lo que suponía amor abandona a las primeras de cambio, que la amistad o la lealtad no tiene cabida ante ese miedo. Su mujer lo abandona, sus amigos lo rechazan y otros, simplemente, prefieren unos pocos dólares en su negocio y soportar las tropelías que eso pueda conllevar.

Esta ciudad no puede ser tan ruin”.

 

 

Es fascinante el contraste. Ese plano de los tres amigos en la boda de Will, que se definen como “sus mejores amigos”, muy amables y solícitos en las buenas, que renegarán de él en las malas, pidiéndole que se marche o negándole su apoyo… Un pueblo que parece insistir y desear que se vaya. Casi todos los personajes piden que se marche, el juez, su mujer, Harvey, su mentor… Como si temieran que la decencia todavía merodeara por allí, en un concepto que bien puede ser alegórico (ese juez llevándose la balanza, metáfora ya reseñada).

Ya estás muerto, Kane”… Entre los juegos de los niños.

Al mismo tiempo, se agudiza la crítica al funcionamiento político, esos que liberan asesinos amparándose en no se sabe muy bien qué, que dejan libres a los que someten y desamparados a los que padecen. Una sensación de vulnerabilidad desde las instituciones que se remarca en varias ocasiones, con la marcha del juez, las quejas en la iglesia o las reflexiones del amigo que contrató a Will para el cargo de sheriff. Donde sólo queda elegir entre defenderte por ti mismo o esconderte.

 

 

 

Se arriesga la piel cazando criminales y luego los jurados los sueltan para que vuelvan y disparen contra uno”.

A muchos les da por hablar de orden y de ley en vez de hacer algo básico en qué apoyarlas. Tal vez porque en el fondo no les importa en absoluto. Esa es la triste realidad”.

Hay un profundo desencanto contra la ley y la justicia en ese nuevo paradigma democrático, donde los políticos sólo admiten desprecio…

Si se es honrado se es pobre toda la vida”.

Eso sí, me encantan aspectos, en este caso positivos, como la forma de hacer negocios en esa época. Y era así. Una conversación, un apretón de manos y estaba todo hecho. Incluso a plazos. Helen vende su bar por dos mil dólares con un apretón, sabedora de que pierde dinero y aceptando el pago en dos plazos (mil y mil), aunque se marcha ese mismo día… Confianza total.

 

 

Por el contrario, extrañan ciertas cosas, como que esos maleantes se enteraren antes que cualquier otro del indulto de Frank Miller, hasta el punto de que su llegada es inminente cuando nuestros protagonistas adquieren ese conocimiento…

 

 

Unas pocas curiosidades

Grace Kelly, actriz novata en su primer papel de entidad, tuvo problemas en sus escenas con Katy Jurado porque le costaba aguantarle la mirada y se trastabillaba. Por eso tuvieron que rodarse en tomas separadas.

–A Fred Zinnemann le interesó el proyecto por ser un Western y por el manejo del tiempo que le permitiría la historia, ya saben, en tiempo real.

Gary Cooper se rebajó su sueldo habitual una quinta parte y percibió un porcentaje en las ganancias porque quería participar a toda costa en una historia que le entusiasmó.

–De todos es sabido que a Howard Hawks no le gustaba el protagonista del film, su actitud poco profesional en la que pedía ayuda para acometer la que era su labor. Lo mismo le sucedía a John Wayne. El caso es que cuando Gary Cooper ganó su segundo Oscar por este trabajo, no fue a recogerlo. Lo hizo el propio Wayne, que no tuvo problema en recoger el galardón en su nombre a pesar de su opinión sobre el film.

 

 

Hawks dijo del film que “le parecía absurdo que un sheriff corriera por toda la ciudad como una gallina asustada pidiendo a todos que lo ayudaran”, cuestionando también que fuera rescatado “por su mujer cuáquera”, ya que “no era su idea de un buen sheriff del oeste”. Wayne consideraba la película “la más antiamericana que había visto en su vida” y los rusos cuestionaron su alabanza al individuo. Zinnemann respondió que, aunque admiraba mucho a Hawks, “dejara en paz sus películas”.

 

 

 

 

 

 

–Curiosamente, a Alfred Hitchcock no le gustó la interpretación de la que se convertiría en su actriz fetiche, Grace Kelly. Le pareció malencarada, malhumorada y falta de vivacidad, algo que sólo adquiriría en posteriores títulos.

–En cambio, a Ronald Reagan le encantaba el film, era uno de sus favoritos. También de Bill Clinton y Dwight Eisenhower.

–La película está narrada casi en tiempo real. No llega a la hora y media.

–La película tenía más metraje, una subtrama con un ayudante del sheriff (James Brown lo interpretaba) que se dirige al pueblo con un detenido que va retrasando su viaje por distintas causas. La idea era dar suspense a la historia dotando de una esperanza al protagonista, la de un posible ayudante si éste llegaba. Al no convencer el montaje a la productora, Elmo Williams se encerró para conseguir un nuevo montaje, que entregó cortando 20 minutos, donde eliminó dicha historia. No fue mal, ya que ganó el Oscar junto a Harry W. Gerstad.

 

 

–El guionista Carl Foreman planteó su guión como una alegoría de la Caza de Brujas y la soledad que sintió cuando fue llamado a declarar por el Comité de Actividades Antiamericanas.

–El título en otros países fue “A la Hora Señalada”.

–El esperado tren de la película, con su locomotora “SierraRailRoad”, fue utilizada en el clímax de “Regreso al Futuro III” (Robert Zemeckis, 1990).

Estuvo nominada a 7 Oscars (además de los logrados, película, director y guión), de los que logró 4 (Gary Cooper, el montaje, la banda sonora de Dimitri Tiomkin y la canción).

Sólo ante el Peligro” es una cima del género más completo del cine, una obra cumbre, reflexiva, referencial y pionera, rodada con pulso, sabiduría alegórica y potencia visual, con un personaje convertido en héroe lleno de humanidad, lo que lo revaloriza. En definitiva, un clásico imperecedero, absoluto y rotundo.

 

 

 

 

Lee aquí la 1ª Parte del análisis.

Lee aquí la 2ª Parte del análisis.

 

sambo

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