PARÁSITOS (2019) -Parte 1/2-

PARÁSITOS (2019) -Parte 1/2-

BONG JOON-HO

 

 

 

 

4/5

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Una de las películas mejor recibidas por crítica y público, el que la ha visto. Es extraño que una cinta oriental, en este caso coreana, tenga tanto apoyo, pero es lo que tiene la globalización y el foco de los medios.

Al contrario que otras de las cintas que han logrado prestigio este año, “Parásitos” tiene un ingrediente fundamental que no poseen la mayoría de las otras. Originalidad. Hombre, podemos citar cintas con las que guardaría relación, pero esto sucede casi con cualquier película. “El sirviente” (Joseph Losey, 1963), por ejemplo, es un excelente referente.

Con ciertos elementos de puesta en escena y metafóricos en apariencia sencillos, pero muy bien utilizados, comprensibles para el público medio, Bong Joon-ho logra contar su historia y hacerla llegar, haciéndola girar a conveniencia, jugando con el drama, la comedia, la crítica social, la sátira, el suspense, el thriller…

Estos elementos de puesta en escena y metafóricos, que tienen que ver con el juego de las alturas y el espacio fílmico, en casi todos los casos, sirven al director para desarrollar aspectos conceptuales y temáticos que son de su interés y que ya había tocado en otras obras. La estratificación social. El que haya visto “Snowpiercer (Rompenieves)” (2013), tendrá claro de lo que hablo.

Uno de los grandes aciertos del planteamiento del director es que no usa maniqueísmos, ni el tópico de ricos malos y pobres buenos. En absoluto. Retrata cada entorno, cada clase, con defectos, virtudes, humanidad, cuestionando el orden, no tanto a sus gentes.

 

 

 

 

El director y guionista nos muestra una sociedad estúpida, carente de sentimientos y escrúpulos, donde sólo parecen apreciarse en cierta medida dentro del núcleo familiar. Donde la apariencia no es que lo sea todo, es que parece lo único. Con internet como forma de aprendizaje y formación (en tutoriales aprenderán a doblar las cajas de pizza en su modesto trabajo inicial, en youtube aprenderán lo que necesitan para engañar y fingir conocimientos ante la familia que se pretende parasitar, ya sea información artística o cómo conducir un Mercedes).

Un uso de la tecnología, del móvil, en el film, con diversas aristas: Sirve para aprender, para manipular, para amenazar, como arma, como objeto de violencia…

No, no es, ni mucho menos, redonda, ya que presenta ciertos defectos o problemas, básicamente estructurales, sobre todo en la primera parte, pero desde luego se destaca en un año de películas muy elogiadas, pero que básicamente rescatan y recuperan, cuando no saquean inmisericordemente, tonos, ideas o conceptos de otras que sí son obras maestras y actuaron como obvios referentes (“Joker”, “Historia de un matrimonio”, incluso “El Irlandés”, que aunque complemente un universo personal para añadir aspectos desde otro punto de vista, recurre a ese universo, autouniverso scorsesiano en ese caso).

El mayor problema del film es que su primera parte es previsible, una vez presentados los personajes y preparado la trama. Y es una pena, porque en general la cinta tiene en la imprevisibilidad uno de sus valores, tanto en tono como en sucesos.

Una vez Min (Seo-joon Park) ha colocado a su amigo y éste ha efectuado su farsa, actuando y engañando, estafando, comienza un desarrollo que termina haciéndose previsible, una derivación de la estructura de “reclutamiento” en los guiones. Kim Ki-woo verá la opción de enchufar a su hermana como profesora de arte (le citarán a Basquiat), aprovechando un comentario de la mujer de la casa acerca de su hijo… Desde ahí sabemos que esa familia irá parasitando a sus “anfitriones”. Sabremos incluso quién enchufará al siguiente miembro de la familia, en un orden riguroso.

 

 

Así será la hermana la que se las ingeniará para incluir al padre, algo que sabemos en el momento que aparece otro trabajador a sueldo de la familia, el chófer, con unas bragas quitadas y dejadas oportunamente en el coche da la familia huésped…

Y que será el padre quien introduzca la idea de su mujer una vez se deshagan del ama de llaves. Aprovechará el antojo del dueño de la casa (Sun-kyun Lee) de costillas asadas para su plan, una falsa empresa que ofrece buenos trabajadores en el servicio que necesiten…Es obvio que será así (el objetivo, los medios no). Y así ocurrirá.

 

 

Un relevo familiar para no levantar sospechas. El hermano trae a la hermana, ésta al padre y éste acabará recomendando a la madre… Y la madre dará acceso a toda la familia a la casa cuando los dueños se ausenten…

Eso sí, Bong Joon-ho se las ingenia con habilidad para dar pequeños giros, ocultando ciertas informaciones y llevando al espectador por lugares para luego contradecirlos y sorprenderlos, y así evitar esa sensación rutinaria. Aprovechan cada debilidad o falta en su entorno, punto esencial del comercio. La oferta y la demanda… y si no hay demanda, se genera. Como sus anfitriones son consumidores…

Así, el interés aparente del chófer hacia Kim Ki-jung (So-dam Park), ella lo transformará en el vehículo para robarle su puesto. De un posible desliz sexual al objetivo claro y definido de todos y cada uno de los miembros parásitos: Fagocitar, parasitar a esa familia que los acoge.

 

 

El aliciente, por tanto, queda en saber cómo largaran a los incómodos trabajadores, aunque esto se centra, básicamente, en el ama de llaves, la presa más complicada, donde todos tendrán su colaboración. La debilidad del ama de llaves es una alergia a los melocotones, que harán pasar por tuberculosis.

No se puede evitar ver cierta debilidad aquí también. En todo ese plan. Se obvia la excusa dada para despedirla. Si no se menciona la tuberculosis, que podría contradecirse con un sencillo análisis médico, ¿qué excusa se da? Con todo, siendo una trabajadora competente, como así la consideran, llevando tiempo además en la casa demostrándolo, habiéndose ganado la confianza y afecto de la familia, lo lógico sería cerciorarse de ello, hablar con ella en confianza, comprobar analíticas si hiciera falta, exigirlas, incluso, antes de tomar esa drástica decisión confiando en esos desconocidos de repentina aparición y sus sugerencias… La dueña de la casa dirá que el ama de llaves renunció…

 

 

Eso sí, es hilarante esa ironía donde la madre, estrenándose como nueva ama de llaves, lleva fruta a los jóvenes, profesor y alumna… Melocotones, por supuesto.

El problema de la actividad parasitaria, es que también se sabe cómo acabará. Terminando con la gallina de los huevos de oro…

 

 

Hay otras debilidades, trucos de guión, que no son graves. Por ejemplo, esa oportuna llamada de los dueños de la casa avisando de su llegada con la excusa de una comida compensatoria al hijo por su cumpleaños frustrado por la lluvia en el camping. El truco necesario para que puedan limpiar y ocultarse… Eso sí, esto dará para una estupenda secuencia de suspense cómico, una vez lleguen los dueños.

La gran virtud del guión, como he comentado, es esa capacidad para el giro, para ocultar hábilmente la información y saber cuándo sacarla. Eso ocurre con el descubrimiento de ese otro parásito oculto, marido del ama de llaves despedida, en un magnífico giro en la trama (4 años allí). Un matrimonio acuciado por las deudas que perpetró el mismo plan que nuestros protagonistas. Al fin y al cabo, los parásitos tienen siempre el mismo modus operandi.

Eso sí, el descubrimiento entre “parásitos” es burdo y no lo justifica ni el pretendido tono cómico de la escena. Me refiero a cuando “resbalan” por la escalera quedando a la vista de la anterior ama de llaves, que no tarda en atar cabos, y su marido.

 

 

 

De cine.

La familia protagonista son trileros, actores, definiendo un interesante y divertido subtexto cinéfilo. Cada uno de los personajes interpretará un papel, un personaje que nada tiene que ver con ellos mismos, salvo algún rasgo de inspiración… El padre fue aparcacoches, así que lo transformarán en chófer (otro momento irónico descarado cuando definen esta idea en un restaurante donde acuden chóferes).

En estos parásitos, como es obvio, hay un deseo de apropiación. Quieren convertirse en esos a los que van fagocitando. Y para ello no tienen problema en eliminar su personalidad. Kim Ki-woo es un fingidor que terminará jugando el papel de su amigo Min, liándose con la joven de la casa, que se muestra celosa de la “nueva profesora”.

 

 

Se documentarán (incluso obtendrán documentos privados para su actividad parasitaria), ensayarán sus papeles, pondrán en escena, usarán los vestuarios adecuados, se crearán un personaje con todos sus matices, escribirán los guiones que deberán acometer…

Es muy divertida la falsedad de todos los personajes, Kim Ki-woo y “Jessica” especialmente, con unos papeles muy trabajados. Da-Song, el niño pequeño de la familia adinerada, también finge, según nos cuentan…

Asegúrate de utilizar la palabra “fingir” al menos dos veces”.

 

 

Recurrirán a la pura falsedad en su servilismo (esas muestras de cariño o complicidades secretas cuando no miran los dueños, ese trato al perro cuando estos no están en casa…).

En una de las estanterías se aprecia una colección cinéfila, donde podemos ver, entre otros, a Hitchcock.

 

 

Joon-ho define su título de inmediato, en el primer plano, usando el espacio fílmico adecuado. Un subsuelo donde una ventana apenas deja atisbar el suelo de la calle, donde la familia que allí vive mendiga la wifi gratis de los alrededores y donde también aceptan la incomodidad de las fumigaciones en la calle dejando las ventanas abiertas… porque, al fin y al cabo, también son gratis.

Un inicio que nosotros podríamos calificar de valleinclanesco, donde el esperpento lo sobrevuela todo. Un chico borracho vomitando y orinando cerca de la subterránea ventana de la familia protagonista (posteriormente, la familia se enfrentará al “meón”, como vieron hacer al universitario Min, marcando una evolución). Insectos vagando a sus anchas, insectos que no paran de relacionarse con los personajes…

 

 

Un inicio donde cada plano, por tonto que parezca, puede ser un cebo para un eco posterior, así como descripción de personajes que será útil posteriormente. El hijo es bueno con el inglés, la hija es una experta falsificadora y con el photoshop, la mujer tiene una medalla en atletismo, por lanzamiento de martillo, el padre fue aparcacoches…

Si quisiera sería una gran estafadora”.

 

 

 

Lee aquí la Última Parte del análisis.

sambo

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