‘PALABRAS ENCADENADAS’, DE GALCERÁN, A PUNTO DE ESTRENARSE

‘PALABRAS ENCADENADAS’, DE GALCERÁN, A PUNTO DE ESTRENARSE

TEATRO

 

 

 

 

 

 

Os hablábamos de este proyecto en nuestra web hace ya unos meses, y la propia actriz protagonista, Beatriz Rico, nos explicaba lo emocionante de su participación en este montaje.

Hoy venimos a confirmaros que el proyecto sigue con paso firme y que ya se han anunciado dos fechas: el próximo 18 de octubre en el Teatro Don Pío (Badajoz) y el 19 de octubre en el Teatro Carlos III (Aranjuez, Madrid), las primeras de otras que van a llegar a otros escenarios españoles durante 2020 (que ya os anunciaremos en cuanto se confirmen). Eso sí, ‘Palabras Encadenadas’, que está dirigida por Domingo Cruz, tendrá algún cambio respecto a lo anunciado en su momento, ya que, finalmente, será David Gutiérrez quien acompañe a Rico en escena para ser el antagonista de la actriz en este ‘duelo’ interpretativo.

Esta obra, escrita en 1995 por el dramaturgo Jordi Galcerán (creador de éxitos como ‘Burundanga’ o la excelente ‘El método Grönholm’), ha tenido multitud de versiones en escena y en 2003 saltó a la gran pantalla bajo la dirección de Laura Mañá, con guión de Fernando de Felipe.

La obra, un vibrante thriller psicológico, plantea cómo Laura, una psiquiatra que se encuentra encerrada en un sótano atada y amordazada en una silla, contempla aterrorizada un vídeo en el que un hombre confiesa ante la cámara ser un asesino en serie. Es Ramón, un tipo aparentemente normal e inofensivo, marido de Laura durante dos años. Ramón le propone jugar a las palabras encadenadas; si gana, la dejará marchar; si pierde, le sacará un ojo. Presa del pánico, Laura acepta, empezando una persecución donde las reglas del juego cambian constantemente y no se sabe quién es la presa y quién el cazador.

Rodolf Sirera (traductor, guionista y dramaturgo), en el prólogo de ‘Palabras encadenadas’, explica sobre la obra: «si se quiere leer así, es la historia de un psicópata y su(s) crímen(es), ¿han existido realmente, han sido “ensayos” para el único crimen que deseaba perpetrar, forman parte sólo de una macabra broma? Pero desvela también la imposibilidad de marcar límites entre la locura y cordura, entre verdugo y víctima. Sabiamente Galcerán construye la pieza de forma milimétrica, graduando la información que nos permite el desvelamiento de las verdaderas relaciones que unen a los personajes. Paso a paso, la historia se hace más compleja y al afloramiento de cada nueva verdad le sigue su cuestionamiento, de modo que se genera una nueva incertidumbre. Lo que hubiera podido ser una simple propuesta moral, todo lo emocionante que se quiera, pero lastrada por una clara toma de partido, que nos hubiera impedido simpatizar directamente con la víctima y sentir repugnancia por el verdugo, queda convertido en un ambiguo interrogante sobre la condición humana gracias a un hábil escamoteo, que no es otra cosa que la muestra de que ser un torturador y no un torturado sólo depende de tener el poder de elegir el papel y contar con los recursos necesarios para representarlo con éxito. Cuando Laura revela sus manejos, sus mentiras para conseguir la separación de Ramón, un momento en que aparece que las tornas han cambiado y el juego –un juego sádico, una venganza cruel- ha quedado al descubierto; cuando acusa a Ramón de engañarla con un hombre y pone en duda su virilidad y lo humilla, lo que menos importa es si lo que dice Laura es cierto o no. Lo verdaderamente importante es la comprobación de que en esta historia el afán de infligir dolor, de salvar la propia cordura a través de la destrucción del otro, es, al fin y al cabo, algo perfectamente intercambiable. El hábil juego/recurso de las palabras encadenadas, refiere también el encadenamiento de las situaciones y actúa como elemento psicodramático, que nos permite acercarnos a los personajes, a la vez que, llevado al límite, tiene el valor simbólico de una especie de ruleta rusa en la que sólo el que tiene el poder carga el arma y obliga al otro a apoyar el cañón en su sien«.

Muchas ganas de ver en escena a los actores en un texto de gran pulso dramático, del que la actriz nos ha contado que está entusiasmada por cómo se están desarrollando los ensayos, que auguran una maravilla de representación: «¡Es que el texto es maravilloso!«, en sus propias palabras. Así que, expectantes ante el anuncio de nuevas fechas que acerquen la obra al mayor número de gente posible, os recomendamos vivamente que los que podáis acudáis a Badajoz o Aranjuez a disfrutar del montaje.

¡MUCHA MIERDA!

 

FICHA TÉCNICA

Autor: Jordi Galcerán

Dirección: Domingo Cruz

Intérpretes: Beatriz Rico, David Gutiérrez

Iluminación: Fran Cordero

Escenografía y vestuario: Diego Ramos

Espacio sonoro: Álvaro Rodríguez Barroso

Producción: Lucas y Antonio Espinar

 

 

MenudaReina

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