OPPENHEIMER (2023) -Parte 2/3-

OPPENHEIMER (2023) -Parte 2/3-

CHRISTOPHER NOLAN

 

 

4/5

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ciencia y ambición. Pasión y cerebro.

Prometeo robó el fuego a los dioses y se lo entregó a los hombres, por ello fue encadenado a una roca y torturado por toda la eternidad”.

J. Robert Oppenheimer es un personaje contradictorio, tal y como se muestra en la película, que siempre navega entre dos aguas en todo tema que se trate, ya sea la ciencia, la política o en la vida en general. Un personaje con claros y oscuros.

Ahora he devenido muerte. El destructor de mundos”. Cebo y presagio.

Tú eres un Prometeo americano. El hombre que les ha dado el poder de autodestruirse. Y te respetarán por ello”.

Sí, después de que yo lo creara”.

Vaya a un lugar donde le dejen pensar”. “¿Oye usted la música, Robert?

El retrato ambivalente de Oppenheimer es clásico. Un hombre que se maneja bien en lo profesional, pero más regular en lo personal. Egocéntrico y algo hipócrita…

Lewis Strauss: … El científico más brillante de nuestra época

J. Robert Oppenheimer: De su época… Einstein publicó su teoría de la relatividad hace ya más de 40 años, pero nunca aceptó el mundo cuántico que ésta reveló.

Strauss: Dios no juega a los dados

Oppenheimer: ¡Exacto! ¿Nunca pensó en estudiar física formalmente, señor Strauss?

Strauss: Me lo ofrecieron, pero decidí vender zapatos.

Oppenheimer: ¿Lewis Strauss fue un humilde vendedor de zapatos?

Strauss: No. Sólo un vendedor de zapatos.

 

 

Como teórico, Oppie comenzará a dar clases de teoría cuántica, como poco éxito en inicio, pero creciente interés. Será la clave para el comienzo de todo. Un único alumno, Rossi Lomanitz (Josh Zuckerman).

Es paradójico, sin embargo funciona”.

Es la música de la que le hablaba Bohr, del que sabe que hay algo más, algo que aún se escapa…

Hay un alemán con el que tienes que hablar.

Heisenberg (Matthias Schweighöfer).

 

 

Einstein (Tom Conti) tiene su protagonismo en la película, así como otros muchos científicos, aunque no participara en el Proyecto Manhattan. En la película tiene un papel de consejero al que Oppenheimer acude. Consejero moral incluso.

Y aquí estás, ¿eh? Perdido en tu mundo cuántico de probabilidades y necesitas certeza”. “Prácticamente lo único que tú y yo tenemos en común es el desdén por las matemáticas”.

Entonces paráis… y compartís vuestro hallazgo con los nazis. Para que ningún bando destruya el mundo”.

Entre Oppenheimer y Einstein hay un marcado conflicto, no exento de admiración sincera y mutua. Oppie acudirá a él en varias ocasiones en busca de consejo, de la misma manera que recibirá guía en los momentos en que la solicita. Ven las cosas de manera distinta, en la vida y en la ciencia. Einstein no es partidario del camino que surca Oppenheimer, pero de alguna forma, en su parte científica, lo comprende. Eso sí, parece saber dónde acaba todo eso, como describe en la parte final.

Oppie: Albert. Cuando acudí a ti con esos cálculos, pensando que podíamos iniciar una reacción en cadena que destruiría el mundo entero

Einstein: Lo recuerdo bien. ¿Qué sucede?

Oppie: Creo que lo hicimos.

Ahora te toca a ti lidiar con las consecuencias de tu gran logro. Y un día, cuando te hayan castigado bastante, te servirán salmón y ensalada de patata, pronunciarán discursos, te darán una medalla, una palmadita en la espalda y te dirán que todo está perdonado, pero, recuerda, no será para ti… será para ellos”.

 

 

Lo mismo ocurre con Niels Bohr (Kenneth Branagh), otro consejero, que además es mentor y referente moral.

¿A cuánta gente conoce que haya demostrado que Einstein se equivocaba?”.

Bohr: Es lo bastante grande.

Oppie: ¿Para acabar con la guerra?

Bohr: Para acabar todas las guerras.

Fue espeluznante. Mi ex alumno trabajando para los nazis…”.

El poder que estás a punto de desvelar perdurará más allá de los nazis”.

Él, recibido como regalo de Navidad cuando se aleje espantado del nazismo, llegará para desligarse de ese invento, pero dar la información necesaria para evitar que los nazis se adelanten. Sus informaciones harán entender a los estadounidenses que van por delante, ya que los alemanes cogieron un camino equivocado.

Bohr, como Einstein, advertirá sobre su futuro a Oppie, deseándole lo mejor, pero previniéndole sobre lo que ocurrirá.

Isidor Rabi, a quien conoce en Holanda, es otro aliado, de los más fieles, en su cruzada. Cuidará de él y planteará las más firmes convicciones morales. Está siempre vinculado a las naranjas. Ambos tienen la nacionalidad estadounidense y son judíos, con lo que lo que se cuece les afecta de manera personal. Hablarán del antisemitismo.

 

 

Jean: Consigues que la gente piense que eres más complicado de lo que eres en realidad.

Oppie: Todos somos almas simples, supongo.

Jean: Yo no.

Oppie: Harán caso a un profeta.

Isidor Rabi (David Krumholtz): Un profeta no puede equivocarse. Ni una vez.

De alguna forma, Oppenheimer, como muchos de los otros científicos, se vieron envueltos en la hipocresía política, que apostaba por los pensadores independientes más brillantes porque les interesaba para sus propósitos últimos.

No será su culpa, pero es su problema, porque voy a ir”.

Han dividido el núcleo de uranio”. “Bombardeándolo con neutrones”. “Han conseguido dividir al átomo”. “Es una fisión nuclear”.

La primera reacción nuclear en cadena autosostenible”.

Oppenheimer navega entre dos mundos, actuando como puede, con sus contradicciones y sus incoherencias, en todos los casos en función de su personalidad ambiciosa, analítica y visceral. De hecho, como dije, Oppenheimer navega entre dos mundos en varios aspectos. Mujeres, pasión y cerebro, ciencia y política…

La genialidad no implica sensatez. ¿Cómo podía ese hombre ver tanto y estar tan ciego?”.

Sólo necesitabas echar un polvo”.

Frank (Dylan Arnold): La mitad del profesorado es comunista.

Oppie: Esa mitad no.

Oppenheimer es un teórico, pero necesita de los prácticos. Ese conflicto, entre teóricos y prácticos, también está presente en la película… OppenheimerErnest Lawrence (Josh Hartnett).

Álvarez lo ha conseguido”. “La teoría sólo llega hasta un punto”.

Una bomba, Álvarez, una bomba”.

No quiero que tres siglos de física culminen en un arma de destrucción masiva”.

Oppie: ¿Desde cuándo es británico?

Klaus Fuchs (Christoper Derham): Desde que Hitler me dijo que no soy alemán.

 

 

A Klaus Fuchs, que será acusado de ser un espía soviético, lo vemos en el discurso que Oppenheimer da en “Los Álamos” tras las consecuencias de la bomba.

Ya no es el enemigo quien supone la mayor amenaza para la humanidad, sino nuestro trabajo”.

“… bombardeamos a un enemigo que estaba prácticamente derrotado”.

No vuelva a dejar entrar aquí a ese llorón”.

Oppenheimer se aferrará y cultivará un relato para llegar hasta el final en la construcción de una bomba que terminará con la vida de cientos de miles de personas. Algo de lo que es consciente, obviamente. En la película se plantea un cargo de conciencia una vez esas consecuencias se hacen realidad, como en esas escenas donde se ponen diapositivas y videos de los efectos en la población japonesa 31 días después de la detonación.

“… pero nada de eso impidió que Robert forzase al comité a recomendar el control de armamento en lugar de la bomba H”.

Tres años, 4000 personas, 2000 millones de dólares… como no detone, usted y yo estamos acabados”.

Ignición atmosférica”. “Intenta que no estalle el mundo”.

Roger Robb (Jason Clarke): ¿Cuándo desarrolló sus fuertes convicciones morales con respecto a la bomba de hidrógeno?

Oppie: Cuando me quedó claro que usaríamos cualquier arma que tuviéramos.

 

 

Así llegamos a esa idea de expiación de pecados, de flagelación para redimirse. Su culpa le atormenta, por eso no se defiende ni enfrenta, como si hubiera cometido un pecado que es justo pagar, aunque sea ante esa gente hipócrita y manipuladora.

¿Crees que si les dejabas humillarte el mundo te iba a perdonar?”.

 

 

Mujeres

Se ha hablado mucho de la falta de personajes femeninos en el cine de Nolan, estos debates absurdos. Total, que aquí tenemos dos excelentes y que complementan y definen al personaje principal con acierto.

Oppenheimer también navega entre dos mujeres que representan esos dos mundos que conviven en su interior. El pasional y el cerebral. Corazón y cabeza. Lo cierto es que, dentro del juego infiel y demás, la película trata de mostrar a un Oppenheimer bastante sincero con las dos mujeres y su situación con ambas… Oppenheimer no renuncia a ninguna. Caos y Orden. Aunque toque perder a una por el camino.

 

 

Jean Tatlock (Florence Pugh).

Es interesante el personaje de Jean, pura pasión y caos, como ese que seduce al científico Oppie. Ilógica, compleja y contradictoria. Pura sensualidad y sexualidad. Como él. Él busca encontrarle una solución. Es la pura pasión.

Al menos no me has traído flores”.

Oppie: Los dos sabemos que yo no soy lo que quieres, Jean.

Jean: Ya, pero es una puerta que se cierra.

Oppie: No, por lo que a mí respecta no.

Una mujer inestable que verá el abismo cuando Oppie se aleje de ella, suicidándose. Con ella, lógicamente, tenemos las primeras escenas de sexo explícito y desnudo en la filmografía de Nolan.

La relación entre Jean y Oppie se desarrollará especialmente en interiores.

Robert, tú ves más allá del mundo en el que vivimos, y eso conlleva un precio”.

 

 

Kitty Oppenheimer (Emily Blunt).

Una bióloga y ama de casa que dejará a su esposo por Oppenheimer. Inteligente, cerebral, firme y lúcida.

Oppie: Estás casada con el Dr. Harrison.

Kitty: No mucho.

Ella es la sensatez, el cerebro. Es fantástico cómo la presenta Nolan, como ya comenté en el punto sobre el estilo, con ese desenfocado durante el interrogatorio.

No puedes cometer un pecado y pretender que los demás nos compadezcamos de ti porque haya tenido consecuencias”. “Aquí la gente depende de ti”.

La relación con Kitty es igualmente compleja. En los interiores parece enquistarse, pero en los exteriores se expande y desarrolla.

Recoge las sábanas”. “No recojas las sábanas”.

 

 

En exteriores, la pareja firmará su compromiso tras confesarse cosas personales… Observad el contraste, cómo monta las escenas. En los exteriores del rancho de Oppie, Kitty contará cosas de su pasado y terminará besándose con él, dando inicio a su compromiso que terminará en boda. El plano siguiente es de Oppie con Jean en interiores, consolándola al dar por terminada su relación sentimental (que no personal), o esa es la intención, una vez se ha comprometido con Kitty, que además espera un hijo.

Con Kitty, al aire libre de nuevo, hablará de cambios y ambiciones… Un mundo cerebral donde un hijo tiene poca cabida. Desatendido, se lo dejarán a los Chevalier. Conflicto que tenemos en interiores.

Kitty es una roca, es razón y dignidad. No sólo se recompondrá ella (por ejemplo, en el interrogatorio) cuando las cosas se ponen difíciles, también hará recomponerse a su marido. Por si fuera poco, demostrará una especial lucidez para calar a Strauss y exigirá dignidad ante Teller, recriminando a Oppie que le diera la mano y negándosela ella misma en las escenas finales, retratando su hipocresía y cobardía.

 

 

No sólo se centra en ellas dos Nolan, que ha tenido cuidado de no olvidar a las mujeres por si acaso. Tiene guiños hacia esas científicas que pretendían ser ninguneadas, incluidas en el equipo por Oppenheimer, así como para las mujeres de los científicos empleados, con piropo incluido, contratadas para labores de administración, computación, biblioteca…

 

 

 

Lee aquí la 1ª Parte del análisis.

Lee aquí la Última Parte del análisis.

 

sambo

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