MEJORES PELÍCULAS: 1947

MEJORES PELÍCULAS: 1947

CINE

 

 

 

 

 

 

Se me ponen los pelos de punta haciendo estas listas, recordando viejas películas y el talento que se desprendía a raudales en aquellos años. Orgía Noir en este 1947, con alguna de las mejores cintas del género, incluida la que para mí es modelo, paradigma y cima del mismo: “Retorno al Pasado”.

En realidad esto sólo es una pequeña muestra, porque tenemos clásicos y pequeñas obras maestras, unas más conocidas que otras, en todos los géneros. Son los años de madurez, la época de máximo esplendor de la industria, donde el talento no tenía límites, los clásicos se caían casi sin querer y la genialidad parecía no tener fondo…

Y traigo mucho cine español, no siempre excelso, pero sí interesante de una u otra forma.

 

 

 

 

¡A VOLAR JOVEN!, de Miguel M. Delgado. Un título de Marino Moreno, “Cantinflas”, al que siempre está bien recordar y con el que siempre está bien reír.

 

 

 

 

ABISMOS, de Sam Wood. Wood, uno de esos excelentes “artesanos”, como los llamaban, trae un estupendo título de Cine Negro e intriga con una pérfida Joan Fontaine, que hace un gran trabajo, y distinto.

 

 

 

 

AL FILO DE LAS NUEVE, de Richard Whorf. Adaptación del relato de Agatha Christie, «Philomel Cottage». Un film bastante desconocido, pero apañado.

 

 

 

 

AL VOLVER A LA VIDA, de Byron Haskin. Un aceptable título, sin grandes pretensiones ni genialidades, pero con un reparto de campanillas: Burt Lancaster, Kirk Douglas y Lizabeth Scott. No es un mal título, le falta algo de vigor y agilidad interna en la puesta en escena, pero posee una buena dirección y un gran uso del encuadre. Un Noir que aprueba sin alardes pero sin problemas.

 

 

 

 

AMBICIOSA, de Otto Preminger. Iba para obra maestra, pero la censura y conflictos creativos la dejaron por debajo de lo que podría haber sido. Con todo, es un estupendo film con una fantástica Linda Darnell.

 

 

 

 

AMOR QUE MATA, de Curtis Bernhardt. Cine Negro y drama psicológico con Joan Crawford y Van Heflin. Un título tan notable como oscuro. Otro de esos olvidados salvo por los cinéfilos más aplicados y concienzudos.

 

 

 

 

ANGUSTIA, de José Antonio Nieves Conde. Comenzamos con los títulos españoles. Un más que interesante título negro de Nieves Conde, un cineasta a descubrir.

 

 

 

 

BACKLASH, de Eugene Forde. Las hacían con un talento y facilidad… Serie B, poco más de una horita y Cine Negro bien facturado. Ah, y con un flashback que…

 

 

 

 

BARCO A LA INDIA, de Ingmar Bergman. Bergman depurando su estilo, ya solvente, aunque falto de la enjundia y maestría que alcanzaría. Un buen film con triángulo amoroso.

 

 

 

 

BARRIO, de Ladislao Vajda. Estupenda cinta española, un thriller que adapta la novela de Georges Simenon con Vajda, gran director, a los mandos. Hay una versión portuguesa exactamente igual, algo que se estilaba en la época (se usaba el mismo guión y director, se rodaban por duplicado y cambiaban los intérpretes salvo, quizá, el prota).

 

 

 

 

BORN TO KILL (Nacido Para Matar), de Robert Wise. El gran Wise facturando un buen título de Cine Negro. Competente y solvente, no es una joya del género, pero sí una muestra apreciable y disfrutable.

 

 

 

 

BRIGHTON ROCK, de John Boulting. Richard Attenborough protagoniza este thriller británico que adapta la novela de Graham Greene. Otro aceptable ejemplo de cine bien hecho.

 

 

 

 

CALLEJÓN SIN SALIDA, de John Cromwell. Tengo especial devoción por esta magnífica película de Cine Negro en su vertiente de detective privado investigador (aunque Bogart no sea aquí un detective). Quizá fue porque era de Bogart, pero no sonaba en la retahíla de las típicas que se mencionaban de él, siendo excepcional. Obra paradigmática en la mejor época del Noir.

 

 

 

 

CARNEGIE HALL, de Edgar G. Ulmer. Ojo a esta larga película. Un notable drama con mucha música de un director bastante interesante, como he venido comentando. Y además tiene algo de rareza tratándose de Ulmer, que era especialista en la Ciencia Ficción y el thriller. Aunque no se negaba a nada.

 

 

 

 

CAZA TRÁGICA, de Giuseppe de Santis. El neorrealismo en su década. Y por uno de sus maestros. Aquí hay bastante más que toque neorrealista, hay intriga, hay melodrama… Se retrata la evolución social tras la caída del fascismo y la búsqueda de una nueva organización, no siempre complaciente.

 

 

 

 

CIUDAD MÁGICA, de William A. Wellman. Wellman en la comedia romántica. Estos grandes directores le daban a todo. James Stewart y Jane Wyman son los protagonistas de esta joyita muy desconocida que tiene mucho aliento capriano… y también fordiano.

 

 

 

 

CLAMOR DE INDIGNACIÓN, de Charles Crichton. Otra joyita de la Ealing. Una comedia aventurera y juvenil para goce y disfrute cinéfilo. Crichton tiene más de una joya, como bien sabréis, y aquí hay una buena y deliciosa muestra de su talento, que traería muchas satisfacciones cinéfilas en los siguientes años.

 

 

 

 

COPACABANA, de Alfred E. Green. Groucho Marx y Carmen Miranda. ¿Qué tenemos entonces? Mucha comedia y mucha música. Un sano entretenimiento, aunque sin la genialidad de las mejores obras de los hermanos que encabezaba Groucho.

 

 

 

 

CUERPO Y ALMA, de Robert Rossen. Obra maestra de ese subgénero que es el cine de boxeo, muy relacionado a menudo con el Cine Negro o el thriller. Obra fatalista, profunda, brutal, desoladora, con un John Garfield deslumbrante. Sencillamente indispensable. Es el año del debut de Rossen. ¡Y de qué manera lo hizo!

 

 

 

 

DE ILUSIÓN TAMBIÉN SE VIVE, de George Seaton. Uno de los clásicos navideños por antonomasia con todas sus virtudes y ninguno de sus defectos. Una película de increíble modernidad que se mantiene plenamente vigente en su inteligente y auténtico retrato de una sociedad cínica y descreída necesitada de alicientes vitales y algo de magia.

 

 

 

 

DÉBIL ES LA CARNE, de John M. Stahl. Melodrama sureño de un gran director dentro del género, a menudo poco reconocido. Rex Harrison, Maureen O’Hara y Victor McLaglen son el trío protagonista de este correcto film.

 

 

 

 

DESESPERADO, de Anthony Mann. Gozoso 1947 el que nos dio Mann. Tres thrillers, nada más y nada menos, que estrenó. Un género que frecuentó bastante en estos años. Un trabajo estimable, sólido y bien realizado.

 

 

 

 

DICK TRACY CONTRA SINIESTRO, de John Rawlins. Un mito del cómic en una de sus primeras apariciones en la gran pantalla. Para curiosos golosones.

 

 

 

 

DOBLE VIDA, de George Cukor. Interesante drama de George Cukor de tintes metalingüísticos en relación a una representación de la tragedia shakesperiana de Otelo. Grandes interpretaciones y un buen juego desde el guión fusionando realidad y ficción. Ronald Colman consiguió el Oscar por este trabajo.

 

 

 

 

DON QUIJOTE DE LA MANCHA, de Rafael Gil. Una de las más conocidas adaptaciones, muy clásica y bastante decente, con un reparto espectacular. Nada mal.

 

 

 

 

DOS CUENTOS PARA DOS, de Luis Lucía. Más cine español. Una correcta comedia, agradable y sin excesivas pretensiones, con enredos y estupendos trabajos de los actores, liderados por Tony Lebanc.

 

 

 

 

EL AMOR DE LA ACTRIZ SUMAKO, de Kenji Mizoguchi. Metalinguismo y teatro en Mizoguchi, donde la mujer vuelve a tener un papel preponderante. Un buen trabajo.

 

 

 

 

EL ÁNGEL Y EL PISTOLERO, de James Edward Grant. Un Western con John Wayne, que, básicamente, significan lo mismo. Un sencillo título con romance y buenos personajes. Bastante intimista y bien estructurada. Agradable.

 

 

 

 

EL ASESINO POETA, de Douglas Sirk. Aceptable y entretenida intriga de buena realización desde sus estupendos títulos de crédito. Bien elaborada, con buenas interpretaciones y un buen retrato de los procedimientos e interioridades de la policía inglesa en plan C.S.I. Y con Lucille Ball y George Sanders.

 

 

 

 

EL AULLIDO DEL LOBO (Amargo Recelo), de Peter Godfrey. Errol Flynn y Barbara Stanwyck en una entretenida intriga con gran trabajo de los protagonistas y la alargada sombra de “Rebeca”.

 

 

 

 

EL BAILE EN LA CASA ANJO, de Kôzaburô Yoshimura. Prestigioso título japonés ambientado tras la 2ª Guerra Mundial que habla de clases y conflictos sociales. Un film muy interesante.

 

 

 

 

EL BESO DE LA MUERTE, de Henry Hathaway. Sensacional thriller y título negro de Henry Hathaway. Uno de sus trabajos más recordados, en cierta medida por la descomunal encarnación de Richard Widmark, repleta de expresividad, justo lo que decían le faltaba siempre al bueno de Victor Mature, su antagonista. Widmark es la pura encarnación de la psicopatía. Siento especial debilidad por este magnífico actor. No se la pierdan, es una auténtica joya.

 

 

 

 

EL CALLEJÓN DE LAS ALMAS PERDIDAS, de Edmund Goulding. Peliculón poco conocido, una mezcla de Noir y drama psicológico de gran enjundia. Pequeña obra de arte, otro de esos ejemplos de la calidad sin límites y sin fondo del Cine Clásico. Apúntenla con mayúsculas.

 

 

 

 

EL CAPITÁN DE CASTILLA, de Henry King. Una de aventuras con mucho aliento español y Tyrone Power de protagonista. Un estupendo film de género con uno de los actores que mejor lo representó en el clásico.

 

 

 

 

EL DIABLO EN EL CUERPO, de Claude Autant-Lara. Polémica y censurada película en su época sobre el amor de un adolescente y una mujer que tiene al marido en el frente, en la Gran Guerra. Está basada en una novela, también polémica en su día, de Raymond Radiguet. Un buen film.

 

 

 

 

EL DOBLÓN BRASHER, de John Brahm. Rico Cine Negro adaptando a Chandler, “La Ventana Siniestra”, una novela menos conocida. Un buen film, con Marlowe, de un director bastante interesante y desconocido que se prodigó más en la televisión. Es esquemática, pero merece la pena.

 

 

 

 

EL FANTASMA Y LA SEÑORA MUIR, de Joseph L. Mankiewicz. Obra maestra del cine romántico y poético de todos los tiempos. Englobada en el género fantástico. “El Fantasma y la Señora Muir” es una de las más bellas historias de amor que se han rodado jamás. Un relato que fusiona con increíble naturalidad el gótico, el drama romántico y la alta comedia. Un equilibrio en tonos y géneros perfecto. Primera obra maestra rodada por Mankiewicz, aunque él la considerara aún parte de su aprendizaje, entre otras cosas porque adapta un texto que no es suyo.

 

 

 

 

EL FUGITIVO, de John Ford. Ford adaptando a Graham Greene. Es un interesante, aunque irregular, drama con la religión de fondo y Henry Fonda de protagonista.

 

 

 

 

EL HUEVO Y YO, de Chester Erskine. Una comedia romántica con encanto basada en un personaje real, el que interpreta Colbert. La vida rural y las dificultades de la adaptación. Acompaña Fred MacMurray.

 

 

 

 

EL JUSTICIERO, de Elia Kazan. Segunda tanda de películas de Kazan, iniciando su carrera. Un thriller con falso culpable protagonizado por Dana Andrews, un icono del género. Buena película de uno de los grandes directores de la historia.

 

 

 

 

EL MUNDO DE GEORGE APLEY, de Joseph L. Mankiewicz. Otra película de Makiewicz, y otra obra más que notable. No vuela a tanta altura como la anterior, “El Fantasma y la Señora Muir”, pero desde luego es una comedia excelente basada en una obra ganadora del Pulitzer.

 

 

 

 

EL OTRO AMOR, de André De Toth. Un buen melodrama con una maravillosa Barbara Stanwyck. La acompañan David Niven y Richard Conte. Un título a tener en cuenta dentro de su género, el melodrama, que en aquella época era excelso.

 

 

 

 

EL PECADO DE HAROLD DIDDLEBOCK (¡Oh, Qué Miércoles!), de Preston Sturges. El Sturges más alocado con Harold Lloyd. Para pasar el rato.

 

 

 

 

EL PROCESO PARADINE, de Alfred Hitchcock. Siendo de los títulos más discretos del maestro en su época gloriosa, es un buen film. «El Proceso Paradine» iba a ser la última película que Hitchcock haría con el productor David O. Selznick, con el cual nunca estuvo a gusto por su incontenible intervencionismo en sus films. El hecho de que Hitchcock acabara contrato con Selznick con esta película ha hecho ver a mucha gente desgana, como ganas de quitarse el asunto de encima con rapidez para poder dedicarse a los futuros proyectos con mayor libertad.

 

 

 

 

EL QUE RECIBE LAS BOFETADAS, de Boris H. Hardy. Adaptando a Andreyev, es un buen título, si bien queda lejos de la que hizo Sjöström en 1927.

 

 

 

 

EL SILENCIO ES ORO, de René Clair. Una comedia dramática con Maurice Chevalier llena de sencillez y simpatía. Muy apreciable.

 

 

 

 

EL SOLTERÓN Y LA MENOR, de Irving Reis. Una encantadora y simpática screwball comedy con Cary Grant, Myrna Loy y Shirley Temple. Un placer con uno de los grandes géneros del Hollywood clásico.

 

 

 

 

EL ÚLTIMO DISPARO, de Anthony Mann. Otro Mann. Otro thriller sabroso. Un estupendo título, poco más de una hora y muchas de las claves del género.

 

 

 

 

EMBRUJO, de Carlos Serrano de Osma. Más cine español. Este con un musical protagonizado por Lola Flores y Manolo Caracol, al amparo de Fernando Fernán Gómez. Nada del otro mundo, pero con sus cosas de interés en varios sentidos.

 

 

 

 

EN CUALQUIER LUGAR DE EUROPA, de Géza von Radványi. Una película húngara más que recomendable, aunque tremendamente desconocida. Infancia, adolescencia, pobreza, realismo, las consecuencias de la 2ª Guerra Mundial… y música. Completita.

 

 

 

 

EN LAS RAYAS DE LA MANO, de Mitchell Leisen. La Dietrich haciendo de gitana y Ray Milland de espía británico. Aventuras, exotismo, romance, espionaje, el contexto de la 2ª Guerra Mundial… No, no es nada especial, pero se ve con agrado, como casi todo lo de Leisen.

 

 

 

 

EN LEGÍTIGMA DEFENSA, de H. G. Clouzot. ¡Qué gran director era este Clouzot! Aquí, el director francés, nos deleita con un gran ejemplo de Drama enredado con Cine Negro lleno de sordidez, celos y crímenes. Otra desconocida película a descubrir.

 

 

 

 

ENCRUCIJADA DE ODIOS, de Edward Dmytryk. Una de las grandes películas de Dmytryk. Un gran Noir, que si bien no terminó nunca de entusiasmarme, es, desde luego, impecable. Gran reparto con los durísimos Mitchum y Ryan y la siempre lasciva Gloria Grahame.

 

 

 

 

ENTRE EL AMOR Y EL PECADO, de Otto Preminger. Un magnífico melodrama con un triángulo amoroso colosal. Joan Crawford, Henry Fonda y Dana Andrews. Gran título.

 

 

 

 

FEAR IN THE NIGHT, de Maxwell Shane. Un título muy estimulante. Cine Negro con pesadilla y toque psicológico de serie B. Poco más de una hora, pero bien aprovechada.

 

 

 

 

FRIEDA, de Basil Dearden. Gran título británico este que retrata los prejuicios sociales y las consecuencias tras la guerra. Merece el interés.

 

 

 

 

FUENTEOVEJUNA, de Antonio Román. Sin ser ninguna genialidad, merece la pena disfrutar de esta clásica adaptación de la obra de Lope de Vega.

 

 

 

 

FUERZA BRUTA, de Jules Dassin. Una sensacional joya es la que nos entrega el gran director americano Jules Dassin, un referente de la intriga, el thriller y el drama carcelario. Un retrato de la vida en la cárcel como se han visto pocos en el cine. Atrayente, atractivo, intenso y profundo. Una de las grandes obras del director. Películas de tanto éxito como “Cadena perpetua” (Frank Darabont, 1994) le deben mucho a esta monumental “Fuerza Bruta» de Dassin.

 

 

 

 

JASSY LA ADIVINA, de Bernard Knowles. Otro título británico con gitana como protagonista. Drama, folletín, intriga… Una correcta película.

 

 

 

 

JOHNNY O’CLOCK, de Robert Rossen. Otra buena muestra de Cine Negro en lo que fue el debut del notable Robert Rossen. Un Noir paradigmático que no disgustará a nadie. Un Rossen que este año tuvo dos títulos, y ambos traídos aquí.

 

 

 

 

LA ARAÑA, de Michael Gordon. Otra muestra más de Cine Negro. ¡Estamos en su época dorada, como os he ido explicando! Aquí traigo una película poco conocida, eclipsada y olvidada entre tantas genialidades dentro del género y fuera de él estos años. De esas que gusta descubrir. Un thriller bien escrito y de mucha calidad.

 

 

 

 

LA BARRERA INVISIBLE, de Eliza Kazan. Repite también Kazan con película este año. Conocido drama que denuncia el racismo, en demostración del cine comprometido del director. Una película que ganó el Oscar y le dio otro a Kazan. Protagonizada por Gregory Peck.

 

 

 

 

LA BRIGADA SUICIDA, de Anthony Mann. Buen thriller de Anthony Mann, redundando en películas negras, aunque esta no corresponda al prototipo clásico del Noir. Una conseguida atmósfera asfixiante y cierto tono semidocumental para esta estupenda narración de uno de los grandes clásicos en la dirección.

 

 

 

 

LA CALLE DEL DELFÍN VERDE, de Victor Saville. Más melodrama, más romanticismo. Lana Turner, Van Heflin, Donna Reed… Enredos, confusiones, pasiones. Un buen título que hará disfrutar a los amantes del género sin lugar a dudas.

 

 

 

 

LA CASA ROJA, de Delmer Daves. Un thriller sorprendente y brillante con Edward G. Robinson liderando el reparto. El misterio, el cuento, la intriga y una amalgama de ingredientes más, hacen de este título una experiencia realmente estimulante y disfrutable.

 

 

 

 

LA CONQUISTA DE UN REINO, de Max Ophüls. Uno de los grandes maestros del melodrama y uno de los directores más elegantes de la historia, metido en el cine de aventuras… para nuestro deleite. Buen título protagonizado por Douglas Fairbanks Jr. con acción, drama, romance y aventuras clásicas.

 

 

 

 

LA DAMA DE SHANGHAI, de Orson Welles. Mítica obra maestra de Welles. Puro Cine Negro con una Rita Hayworth que Welles tiñó de rubia, míticas escenas infinitamente referenciadas (ese final en la sala de los espejos), y el aliento barroco de un director que está en el Olimpo de la cinematografía histórica.

 

 

 

 

LA FE, de Rafael Gil. Otra española. Y nada mala. Un drama sobre vocaciones y pruebas de fe que merece la pena reivindicar.

 

 

 

 

LA INFIEL, de Vincent Sherman. A reivindicar también el bueno de Sherman. Aquí se adapta a Somerset Maugham. Un drama muy negro, o un Noir con mucho drama. Eso sí, un excelente film protagonizado por Ann Sheridan. Infidelidades, mentiras, crímenes… Ideal.

 

 

 

 

LA LLEGADA DE LA PRIMAVERA, de Mikio Naruse. Gran título de Naruse, uno de los grandes maestros del cine japonés, aunque no tan reconocido por aquí. Otro gran observador del universo femenino.

 

 

 

 

LA LOLA SE VA A LOS PUERTOS, de Juan de Orduña. Música, Cádiz y Juanita Reina. Ingredientes de éxito en la época en una historia de los hermanos Machado. Fue un gran éxito.

 

 

 

 

LA MUJER DE FUEGO, de André De Toth. Joel McCrea y Veronica Lake en un Western más que aseado. Rancheros, vaqueros, ovejeros, enfrentamientos y amores cruzados. Buen ejemplo del género para entender estos conflictos con una narración sólida.

 

 

 

 

LA MUJER DEL OBISPO, de Henry Koster. Simpática comedia protagonizada por Cary Grant. De hecho se dan cita dos de los actores más elegantes y distinguidos de la historia del cine, el citado Grant y David Niven. Una clásica película navideña, en onda Capra, que ha tenido sus remakes.

 

 

 

 

LA MUJER SIN ROSTRO, de Gustaf Molander. Una interesante y atrevida película sueca que toca temas realmente difíciles y poco tratados, como los abusos sexuales o el suicidio, con guión de Bergman. A tener en cuenta.

 

 

 

 

LA PERLA, de Emilio Fernández. ¡Qué buen cine se hacía en México en esta década! Aquí adaptamos el clásico de Steinbeck. Una magnífica película en la que cabe destacar especialmente su fotografía y estética.

 

 

 

 

LA RULETA DE LA MUERTE, de Edward Buzzell. Otra de la serie de “El Hombre Delgado” con Myrna Loy y William Powell. Ya sabéis, intriga, glamur, comedia y mucho encanto con una de las parejas con más química vistas en pantalla.

 

 

 

 

LA SENDA TENEBROSA, de Delmer Daves. Clásico absoluto del Cine Negro. Otro más. Célebre por su puesta en escena, estamos ante un innovador film que no muestra el rostro del protagonista, Bogart, hasta pasada la hora de metraje. Y hasta ese momento nos mantendremos en un escrupuloso plano subjetivo con la mirada de dicho protagonista. De nuevo la dupla Bogart-Bacall deleitándonos en un clásico Noir. Está por debajo de las grandes obras maestras, su trama no está tan conseguida ni es tan compleja, pero su apuesta visual la elevan sin lugar a dudas.

 

 

 

 

LA SENTENCIA, de Vincent Sherman. Otra de Sherman. Ann Sheridan es la protagonista de esta historia con toques de Cine Negro y mucha calidad. Otro de esos pequeños placeres no muy conocidos.

 

 

 

 

LA VIDA PRIVADA DE BEL AMI, de Albert Lewin. Adaptando a Maupassant, tenemos a Angela Lansbury, George Sanders y John Carradine, entre otros, con una historia de arribismo y periodismo. Un buen film.

 

 

 

 

LA VIDA SECRETA DE WALTER MITTY, de Norman Z. McLeod. Un pequeño clásico de la comedia fantástica. Protagonizada por el siempre excesivo Danny Kaye, es una joyita muy imaginativa y con un gran reparto.

 

 

 

 

LARGA ES LA NOCHE, de Carol Reed. Dos años antes de su película más afamada, «El Tercer Hombre», Carol Reed nos dejó esta obra maestra donde no deja lugar a la duda sobre su talento. Ver esta película debería quitar prejuicios sobre el autor de la cinta que protagonizó Orson Welles en 1949. Tiene, además, una de las nevadas más bellas que se han visto en el cine.

 

 

 

 

LAS AVENTURAS DE BONGO, MICKEY Y LAS JUDÍAS MÁGICAS, de Jack Kinney y Hamilton Luske. Los clásicos personajes de Disney, Donald, Mickey, Goofy y cía, en una entretenida aventura para los peques.

 

 

 

 

LAS DOS SEÑORAS CARROLL, de Peter Godfrey. Bogart y Stanwyck. Ojito. Dos iconos del Cine Negro en una de intriga más que apetecible. No es una genialidad, pero con “Luz que Agoniza” de lejos, tiene su aquel.

 

 

 

 

LOS INCONQUISTABLES, de Cecil B. DeMille. Entretenida cinta de aventuras, ambientada en los años previos a la Guerra de la Independencia americana. Nos cuenta la odisea de una mujer deportada a las colonias americanas como esclava. Protagonizada por Paulette Goddard y Gary Cooper, y con la fantástica narración de DeMille.

 

 

 

 

LOS MALDITOS, de René Clément. Un estupendo y claustrofóbico film ambientado en un submarino en los últimos días de la Alemania nazi. Recomendable.

 

 

 

 

LOS TRES GARCÍA, de Ismael Rodríguez. Una encantadora comedia romántica mexicana protagonizada por Pedro Infante y Sara García. México vivía su época dorada en el cine, pero habían llegado pocas de este género.

 

 

 

 

MAR DE HIERBA, de Elia Kazan. El gran Kazan en sus inicios con Spencer Tracy y Katharine Hepburn. Prometía la cosa. Y no está mal, pero no es de los mejores trabajos de ninguno de ellos. Un Western con ritmo y virtudes, eso sí.

 

 

 

 

MARIONA REBULL, de José Luis Sáenz de Heredia. Finales del XIX y principios del XX. Barcelona. Más cine español. Un melodrama familiar en el que se adaptan las dos primeras entregas de la saga de los Rius del escritor Ignacio Agustí Peypoch. Correcto trabajo.

 

 

 

 

ME HICIERON UN FUGITIVO, de Alberto Cavalcanti. Buen thriller británico con venganzas de por medio. Cine Negro en otras latitudes, que también resulta gratificante.

 

 

 

 

MEMORIAS DE UN INQUILINO (HISTORIAS DE UN VECINDARIO), de Yasujiro Ozu. Joya de Ozu, el director más depurado del mundo. Sensibilidad, poesía, sentimientos contenidos y una depuración estilística asombrosa. Cuando vean la escena de la playa, me cuentan.

 

 

 

 

MERCADERES DE ILUSIONES, de Jack Conway. Una buena comedia dramática en la que Gable intentaba reverdecer laureles tras su tragedia personal. Hace un gran trabajo. Le acompaña Deborah Kerr.

 

 

 

 

MI CORAZÓN TE GUÍA, de John Cromwell. Drama romántico y ceguera. Promete emociones intensas como melodrama, claro. Es un buen trabajo que seguro disfrutarán los amantes del género.

 

 

 

 

MONSIEUR VERDOUX, de Charles Chaplin. Obra maestra de la comedia negra del maestro Chaplin. Lejos de su entrañable Charlot, Chaplin relata una historia basada en hechos reales repleta de amargura en un tono cómico de elegancia y sutileza excelsas. Su genio alcanzando nuevas cotas y dimensiones.

 

 

 

 

MONSIEUR VINCENT, de Maurice Cloche. Cloche cuenta la vida del sacerdote católico San Vicente de Paul, que dedicó su vida a cuidar de los más necesitados, especialmente los campesinos sin medios tras la Guerra de la Fronda (1648-1653). Una película de grandes valores, solvente y con una extraordinaria interpretación de su protagonista: Pierre Fresnay.

 

 

 

 

MORENA Y PELIGROSA, de Elliott Nugent. Una de esas comedias tipo paradigmáticas de la pareja Hope–Lamour, que mezcla humor, intriga y romance. Una comedia que no es nada del otro mundo pero sirve para lo que pretende, pasar un rato simpático, sin mucho más.

 

 

 

 

MURO DE TINIEBLAS, de Curtis Bernhardt. Cine Negro psicológico. Buen film de intriga con muchos giros y recovecos que se disfruta sin complejos. Tenemos a Robert Taylor de protagonista.

 

 

 

 

NADA, de Edgar Neville. Adaptación de la novela de Carmen Laforet por Edgar Neville en un correcto trabajo.

 

 

 

 

NARCISO NEGRO, de Michael Powell y Emric Pressburger. Dos cineastas majestuosos y creo que poco valorados. Esta historia de religión, sentimientos y naturaleza humana es otra muestra del buen hacer de estos dos talentos. Una magnífica reflexión de dos auténticos referentes innovadores, desde lo narrativo y desde lo visual.

 

 

 

 

NO ME CREERÁN, de Irving Pichel. Otra intriga con giros y sorpresas, a menudo tramposas, pero entretenidas. Susan Hayward y Robert Young encabezan el reparto. Qué de joyitas…

 

 

 

 

NOBLE GESTA, de Luigi Zampa. Neorrealista, pero menos. Es una mirada optimista y encantadora hacia una realidad desoladora. Anna Magnani lidera el reparto donde también está Franco Zeffirelli, prestigioso director, en un pequeño papel. Buena peli.

 

 

 

 

PASIÓN EN LA SELVA, de Zoltan Korda. Basada en “La Vida Feliz de Francis Macomber”, de Hemingway, es una estupenda cinta aventurera con triángulo amoroso, Gregory Peck y Joan Bennett. Más que suficiente para disfrutar.

 

 

 

 

PASIÓN INMORTAL, de Clarence Brown. Drama romántico con buen reparto (Katharine Hepburn, Paul Henreid…), donde disfrutar de vidas como la de Schumann, Brahms o Liszt. Desde luego, un buen título para amantes de la música.

 

 

 

 

PASIÓN QUE REDIME, de Robert Stevenson. La gran Hedy Lamarr en un correcto melodrama donde disfrutar de su presencia y buen hacer como mujer empoderada, pero…

 

 

 

 

PAULA, de Richard Wallace. Otra buena muestra de Cine Negro, y van… Esta en su vertiente de crimen al marido molesto protagonizada por Glenn Ford, que venía de hacer Gilda. Es inferior a referentes evidentes como “El Cartero Siempre llama Dos Veces” o “Perdición”, pero merece también la pena.

 

 

 

 

PERSECUCIÓN EN LA NOCHE, de Robert Montgomery. De nuevo tenemos a Montgomery tras “La Dama del Lago”, como director y actor, en otra de Cine Negro de interesante propuesta. Los resultados no son brillantes, pero sí disfrutones.

 

 

 

 

PERSEGUIDO, de Raoul Walsh. Un Western psicológico de Walsh. Traumas infantiles, el protagonismo de Mitchum, la siempre potente narración del maestro y una mezcla entre Western y Thriller que resulta atractiva. No es uno de los trabajos destacados del director, pero resulta aceptable.

 

 

 

 

QUERIDO ASESINO, de Arthur Crabtree. Intriga, infidelidades, celos y retorcidos personajes para un thriller británico más que aseado.

 

 

 

 

RECURSOS DE MUJER, de Michael Curtiz. No se prodigó mucho en la comedia Curtiz, pero esta tiene verdadero encanto. Una adinerada familia en la época victoriana y los conflictos entre prejuicios y nuevas generaciones con William Powell, Irene Dunne y Elizabeth Taylor. Está muy bien.

 

 

 

 

RETORNO AL PASADO, de Jacques Tourneur. La mejor película de Cine Negro jamás filmada. Si queréis conocer el género con todas sus características, visuales, conceptuales, narrativas y temáticas, no hay película más completa. Los tiene todos, y todos ejecutados de una manera excelsa. Mujeres fatales y no fatales, trama retorcida, investigador, flashbacks, claroscuros, expresionismo, sombras rasgando luces, nocturnidad, lo urbano, la fatalidad del destino, un duro con corazón… La mentira final es uno de los más bellos momentos que ha dado el género. Obra maestra indispensable. Imprescindible. ¡Que la veáis!

 

 

 

 

RIFF-RAFF, de Ted Tetzlaff. Una desconocida cinta aventurera con tesoros, intrigas, detectives, mapas… Cortita y sabrosa.

 

 

 

 

SE ESCAPÓ LA SUERTE, de Jacques Becker. Simpática y ligera comedia dramática de Becker sobre una pareja que pierde un boleto de lotería que les habría solucionado la vida. Una sencilla reflexión sobre la naturaleza del amor y la importancia del azar en nuestras vidas.

 

 

 

 

SECRETO TRAS LA PUERTA, de Fritz Lang. Entretenida película de Lang, que se sumó a la fiebre del psicoanálisis para hacer su thriller de suspense. La vi de muy pequeñito y me gustó, aunque no está muy bien considerada por parecerse a otras (es muy “Rebeca”). Aunque lejos de los grandes clásicos, ofrece magníficos momentos y detalles, además del talento de un director fuera de rango.

 

 

 

 

SIEMPRE LLUEVE EN DOMINGO, de Robert Hamer. Intriga y un buen retrato social, no exento de morbo. Un título muy interesante de un director de corta filmografía, pero con alguna joya extraordinaria.

 

 

 

 

SIMBAD EL MARINO, de Richard Wallace. Un personaje mítico de muchas infancias. Aquí lo encarna Douglas Fairbanks, que junto a Maureen O’Hara nos trae muchas aventuras marinas y de todo tipo. Efectiva.

 

 

 

 

SIN SOMBRA DE SOSPECHA, de Michael Curtiz. Y pasan los años y Curtiz sigue apareciendo. Aquí os traigo un thriller desconocido, una muestra más de Cine Negro con el gran Claude Rains, o Claudio Lluvias, en el papel protagonista. Muy entretenida y satisfactoria.

 

 

 

 

SUCEDIÓ EN LA 5ª AVENIDA, de Roy Del Ruth. Encantadora comedia, me da que tampoco especialmente conocida, que con cierto aliento capriano deja un gran sabor de boca.

 

 

 

 

SUEÑOS QUE EL DINERO PUEDE COMPRAR, de Hans Richter. Curiosísima película, una rareza de la época, que mezcla fantástico y toques surrealistas. Para los cinéfilos más indagadores.

 

 

 

 

TARZÁN Y LA CAZADORA, de Kurt Neumann. Aquí tenemos la de Tarzán que toca. Weissmuller sigue en forma. Clásicos que disfrutamos de peques.

 

 

 

 

THE FLAME, de John H. Auer. Un Noir con muchos elementos clásicos y deje melodramático que no es nada desdeñable, aunque no hay que esperar genialidades.

 

 

 

 

THE OCTOBER MAN, de Roy Ward Baker. Otra agradable intriga británica, país que trae muchas cintas este año. Tenemos falso culpable y aseada realización.

 

 

 

 

THE UPTURNED GLASS, de Lawrence Huntington. Más desde el Reino Unido. Otro interesante thriller con James Mason en el papel principal. La sombra de Hitchcock, como en las anteriores dentro del género, es alargada.

 

 

 

 

TINTÍN: EL CANGREJO DE LAS PINZAS DE ORO, de Claude Misonne. Primera adaptación al cine de las aventuras de Tintín, así como la primera cinta de animación belga. Al menos hasta donde sé.

 

 

 

 

UN DESTINO DE MUJER, de H. C. Potter. Encantadora comedia política de superación, progreso e idealismo. Tiene su toque capriano y es realmente simpática.

 

 

 

 

UN DOMINGO MARAVILLOSO, de Akira Kurosawa. Una película bonita. El amor, y los sueños, imponiéndose a todo contexto. Sencilla, sensible y con buen gusto. El maestro Kurosawa en sus primeros pasos, pero ya dando muestras de gran talento.

 

 

 

 

UN MARIDO IDEAL, de Alexander Korda. Adaptando a Oscar Wilde. Una comedia sofisticada y elegante que seguro gustará a los fans del género. Otro título que apuntar a los británicos.

 

 

 

 

UNA BALSA A LA DERIVA, de Allan Dwan. Otra entrañable cinta con niña y perrete. Todo ello para hacer una eficaz crítica a la hipocresía social de la época. Natalie Wood y Walter Brennan son los protagonistas. Poca broma.

 

 

 

 

UNA MUJER EN LA PLAYA, de Jean Renoir. Intenso melodrama de tintes negros con mujer fatal, Joan Bennett, y el duro Robert Ryan. Un Renoir bastante satisfactorio, sin duda. Y de la RKO.

 

 

 

 

UNA VIDA Y UN AMOR, de John Brahm. Aventuras, exotismo, contexto bélico, intriga. Completita y entretenida, podemos disfrutar, además, de Ava Gardner, sobre todo, y Fred MacMurray.

 

 

 

 

VIDA Y AVENTURAS DE NICHOLAS NICKLEBY, de Alberto Cavalcanti. Ahora adaptamos a Dickens. Más cine británico de calidad. Una película elegante, bien facturada y correcta.

 

 

 

 

VIVIENDO EL PASADO, de Martin Gabel. Sobre un texto de Henry James llega este magnífico título. “Los Papeles de Aspern”. Gran atmósfera intrigante la de esta cinta que es, hasta donde sé, la única película de su director, que también fue actor.

 

 

 

 

VIVIR EN PAZ, de Luigi Zampa. Comedia dramática o tragicomedia con el final de la 2ª Guerra Mundial como telón de fondo. La vida cotidiana, apacible y tranquila en un pueblo que se ve perturbado… Buen film italiano con su toque neorrealista, que divierte de la misma forma que entristece.

 

 

 

 

VIVO EN EL RECUERDO, de Edward Dmytryk. Otro film de Reino Unido, este por Dmytryk, curiosamente. Un melodrama que reivindica las aspiraciones democráticas y que se resuelve satisfactoriamente.

 

 

 

 

VOLVER A VIVIR, de Alfred L. Werker. Curiosa película que juega de cierta manera con los viajes temporales, de las primeras que lo hicieron, cuando en una Nochevieja la protagonista desea comenzar de nuevo el año para evitar un final trágico… deseo que se le concede. Tiene de todo un poco, intriga, fantasía, crímenes, drama. Tiene su cosa.

 

 

 

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sambo

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