MEJORES PELÍCULAS: 1920-1921

MEJORES PELÍCULAS: 1920-1921

CINE

 

 

 

 

 

Nueva entrega de las mejores películas: 1920-1921. Los años 20. Años de innovación y evolución. Primeros pasos, al principio ingenuos o dubitativos, pero que rápidamente se depurarían en los grandes maestros. Grandes genios inundaron las pantallas y comenzaron a sentar las bases de lo que fue llamado desde 1911 Séptimo Arte. David W. Griffith, Fritz Lang, F. W. Murnau, Robert Wiene, Erich von Stroheim, Carl Theodor Dreyer, Eisenstein, Tod Browning; incipientes Raoul Walsh o John Ford, que terminarían por ser paradigmas del estilo universal; maestros de la comedia como Charles Chaplin, Buster Keaton, Harold Lloyd… hicieron de la época silente uno de los grandes gozos de la gente y definieron lo que poco a poco sería el Estilo Clásico, el lenguaje cinematográfico universal. Sublimaron lo visual al carecer de sonido. Además se crearon vanguardias, movimientos y estéticas de una influencia capital en el cine del futuro, basadas en las corrientes artísticas del momento. Futurismo, surrealismo… ¿Qué decir del expresionismo alemán? Un movimiento de vital importancia en décadas posteriores que definió la estética y esencia de géneros como el Cine Negro Clásico o el Terror, llegando a nuestros días en plena vigencia y con relecturas neoexpresionistas, como las encabezadas por Ridley Scott y Steven Spielberg, que seguirían aquello pero en color.

Os dejo unas cuantas películas de los primeros años de la década. Algunas son absolutas obras maestras que todo aficionado debe ver para comprender la evolución de este arte, de dónde viene todo.

 

1920

 

ANA BOLENA (1920), de Ernst Lubitsch. Fue una producción tremenda, espectacular, con unos grandiosos decorados y un Lubitsch trágico que luego veríamos con cuentagotas. Una drama histórico de buena calidad que tuvo gran repercusión en su época.

 

 

 

 

BUENOS AMIGOS (1920) de John Ford. No es de las obras maestras de Ford, pero el mejor director de la historia ya estaba presente cuando el cine daba sus primeros pasos narrativos. Esta película es un pequeño y buen ejemplo de lo que hacía en las fechas que hoy tratamos.

 

 

 

 

DE LA MAÑANA A LA MEDIANOCHE (1920), de Karl Heinz Martin. Menos conocida que “El Gabinete del Doctor Caligari”, es, junto a ella, una de las expresiones más radicales del Expresionismo alemán, que surgía en aquellos momentos. Es, por ello, una curiosidad a tener muy en cuenta por los cinéfilos.

 

 

 

 

EL GABINETE DEL DOCTOR CALIGARI (1920), de Robert Wiene. Película vertebral del Expresionismo alemán. Es uno de esos títulos que si eres cinéfilo de verdad, sin coartadas ni limitaciones, no puede faltar jamás en tu colección ni puedes dejar de ver para entender de dónde viene todo. Podéis leer análisis pinchando en el título.

 

 

 

 

EL GOLEM (1920), de Paul Wegener y Carl Boese. Otro título imprescindible y paradigmático del Expresionismo alemán en sus primeros pasos. Hubo varias versiones anteriores (lo comenté en la lista anterior), algunas de los mismos creadores, pero esta es la que mejor se conserva y la de mejor calidad.

 

 

 

 

EL HOMBRE SIN PIERNAS (1920), de Wallace Worsley. Macabra y excelente película para que conozcáis a Lon Chaney, imprescindible actor del cine silente. El «Hombre de las Mil Caras», mito del fantaterror.

 

 

 

 

EL HOMBRE Y LA BESTIA (1920), de John S. Robertson. Un clásico del terror adaptando el Jekyll y Hyde de Stevenson.

 

 

 

 

EL ÚLTIMO MOHICANO (1920), de Clarence Brown y Maurice Tourneur. Adaptación de la novela de James Fenimore Cooper, una de las muchas que se han hecho, buen exponente aventurero de la época.

 

 

 

 

EROTIKON (1920), de Mauritz Stiller. Una sugestiva comedia, atrevida para su época, sobre enredos amorosos, infidelidades, bigamias, poligamias… que en algunos sitios ven como antecedente o inspiración para lo que sería el Lubitsch más reconocible.

 

 

 

 

LA IMAGEN ERRANTE (1920), de Fritz Lang. No está entre los trabajos más conocidos del maestro. Un modesto drama sobre culpa y expiación, sobre arrepentimiento y redención. Con todo, tenemos grandes imágenes y un gran gusto por la alegoría y la metáfora. Al menos un tercio de su metraje se ha perdido.

 

 

 

 

LA MARCA DEL ZORRO (1920), de Fred Niblo. Niblo es un más que apreciable director. Su versión de “Ben-Hur” es, sencillamente, espectacular. Aquí nos deja un clásico aventurero con Douglas Fairbanks. Un icónico referente.

 

 

 

 

LA VIUDA DEL PÁRROCO (1920), de Carl Theodor Dreyer. Un maestro que muchas veces queda injustamente en segundo plano. Uno de los mejores directores europeos de todos los tiempos. Aquí os dejo uno de sus primeros trabajos.

 

 

 

 

LAS DOS TORMENTAS (1920), de D. W. Griffith. Una joya de Griffith muy poco reconocida y reseñada. Un melodrama romántico que además fue un gran éxito de público cuando su carrera parecía zozobrar. De nuevo Griffith juega a los contrastes. Una gran obra.

 

 

 

 

LAS HIJAS DEL CERVECERO (1920), de Ernst Lubitsch. Libremente inspirada en “La Fierecilla Domada”, esta comedia de Lubitsch expone mucho del aún inmaduro talento del director, así como de una crueldad hacia sus personajes poco disimulada. Apreciable y satisfactoria, aunque tosca y algo vulgar.

 

 

 

 

SUMURUN. UNA NOCHE EN ARABIA (1920), de Ernst Lubitsch. Último trabajo del director como actor, en el que era su décimo título como director. Cinta exótica con romance, aventuras, drama y comedia, donde todo el reparto parece pasárselo en grande. Desconocida y algo enterrada dentro de la excepcional filmografía del genio.

 

 

 

 

1921

 

DAVID EL DURO (1921), de Henry King. Otro clásico ahora algo olvidado, Henry King. Aquí os dejo una extraordinaria película sobre la adolescencia, uno de los mejores retratos de la época, aún vigente.

 

 

 

 

EL CASTILLO ENCANTADO (1921), de F. W. Murnau. Uno de los grandes maestros del Expresionismo, de influencia intangible, absoluta. El Cine Negro clásico americano, el terror, no serían ni tendrían sentido sin él. Con este título daba sus últimos pasos antes de definir una estética imperecedera con “Nosferatu”, que llegaría al año siguiente.

 

 

 

 

EL CHICO (1921), de Charles Chaplin. Obra maestra incontestable de uno de los cineastas imprescindibles e inolvidables. Risas y lágrimas por un talento fuera de rango que trasciende épocas. En los años 20 nos dejó algunas de las más brillantes obras jamás realizadas.

 

 

 

 

EL GATO MONTÉS (1921), de Ernst Lubitsch. Y uno de los grandes maestros de la comedia, el más grande para muchos, que aquí os vuelvo a traer con una película que mezcla comedia, drama y romance, uno de sus últimos trabajos en Alemania.

 

 

 

 

LA ATLÁNTIDA (1921), de Jacques Feyder. El director de “La Kermesse Heroica” (1935) se marcó un puntazo con esta superproducción de duración eterna que tuvo mucho éxito en la época. Los exóticos parajes reales del Sahara fueron un gran reclamo para este título aventurero.

 

 

 

 

LA CARRETA FANTASMA (1921), de Victor Sjöström. Descomunal película, obra maestra sueca de cine fantástico llena de hallazgos, visionaria y revolucionaria (sus efectos especiales con múltiples superposiciones y exposiciones fueron algo excepcional), con una estética deslumbrante. Sjöström es otro maestro olvidado al que reivindicamos aquí con una cinta que todo aficionado al cine debe ver. Espléndida y sobrecogedora.

 

 

 

 

LA DAMA DE LAS CAMELIAS (1921), de Ray C. Smallwood. Adaptación de la legendaria obra de Alejandro Dumas hijo con el bueno de Rodolfo Valentino como protagonista, el primer sex symbol del cine.

 

 

 

 

LA LUZ QUE MATA (1921), de F. W. Murnau. Lejos de la maestría que alcanzará con “Nosferatu”, debemos regocijarnos al poder disfrutar de este título que parecía perdido. Historia de infidelidades y pasiones arrebatadas y trágicas, pueden apreciarse pasos hacia lo que sería su obra maestra. El aprendizaje de los pioneros.

 

 

 

 

LA MUERTE CANSADA (1921), de Fritz Lang. Uno de los cinco grandes de la historia a colocar donde deseen. Su influencia es definitiva, no ya por ser pieza clave en el Expresionismo alemán, sino por su narrativa y la categoría de sus muchas obras maestras en Alemania y América. Hitchcock no sería el mismo sin él. Esta es una buena película, oscura y original, realizada mientras daba sus primeros pasos, antesala de algunas de sus obras maestras.

 

 

 

 

LAS DOS HUÉRFANAS (1921), de D. W. Griffith. El hombre que sentó las bases del lenguaje cinematográfico, del estilo universal, el clásico. Este es otro de sus grandes testamentos, tras haber realizado obras maestras de la talla de “El nacimiento de una nación” (1915), “Intolerancia” (1916) o “Lirios rotos” (1919), donde están ya las bases de todo un lenguaje.

 

 

 

 

LAS PÁGINAS DEL LIBRO DE SATÁN (1921), de Carl Theodor Dreyer. Uno de los grandes maestros con otra historia de religión en lo que eran sus primeros pasos. El Ángel Caído y su condena. El mal, el pecado, la bondad, la expiación… en una serie de historias con estos temas como nexo. Muy notable.

 

 

 

 

LOS TRES MOSQUETEROS (1921), de Fred Niblo. Otra de aventuras de Niblo, con otro clásico, en este caso de Dumas. Y con Douglas Fairbanks, uno de los grandes héroes del mudo. Un gran espectáculo de un director que merece reivindicación.

 

 

 

 

SIETE AÑOS DE MALA SUERTE (1921), de Max Linder. Max Linder fue uno de los primeros actores de fama internacional. Aquí nos regala un estupendo mecanismo cómico, perfecta opción para conocerlo.

 

Y además.

Buster Keaton dejó muchos cortos o mediometrajes de nivel: “El chivo”, “El espantapájaros”, “El gran espectáculo”, “El guardaespaldas”, “Una semana”, “Vecinos”…

Lo mismo que Harold Lloyd: “Harold, el nuevo doctor”, “Mi lindo auto”, “Siempre fuerte (la caza del zorro)”, “Un auténtico western”…

¡Hagan los deberes!

 

Lista anterior (1900-1919)

Lista posterior (1922-1923)

 

sambo

There is 1 comment on this post
  1. Francisco
    agosto 03, 2021, 1:50 pm

    Muy buena lista, sin embargo se deja de lado a una de las directoras mas importantes de este periodo y pionera en muchos ámbitos de la narración cinematografica, Louis Weber con su gran película The Blot de 1921

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