K.I.T.T. EXISTE Y VIVE EN SABADELL

K.I.T.T. EXISTE Y VIVE EN SABADELL

SERIES

 

 

 

 

 

Quién no recuerda la famosísima serie ochentera ‘El coche fantástico’ (‘Knight Rider’ en el original), que se emitió de 1982 a 1986 con David Hasselhoff como Michael Knight, un caballeroso personaje que luchaba por las causas justas, a las que era enviado por Devon Miles, en las que solía ayudar a bellas damas, ayudado por su Pontiac Firebird Trans-Am V8 inteligente que interactuaba con su propietario mucho antes de que Apple inventara a Siri. K.I.T.T. tenía vida propia y opinión y era un sibarita: sólo podía admitir mantenimiento mecánico por guapas técnicas en reparación… Y quién no ha deseado en algún momento tener a K.I.T.T. y pedirle «llévame a casa» (aunque ahora con los Tesla casi lo conseguiríamos. Ya sabéis, lo que se puede pensar… puede hacerse en algún momento, y si no mirad la película de George Méliès ‘Viaje a la Luna’ de 1902)…

Pero bueno, lo que os contábamos, el treintañero Michael Miralles soñaba con ‘el coche fantástico’, pero no se quedó en eso: tiene en su casa de Sabadell, Barcelona, una de las réplicas más fieles del famoso K.I.T.T. (Knight Industries Two Thousand), que él mismo ha construido durante cinco años. Un parecido que no sólo es exterior, sino que se traslada al interior del vehículo, donde encontramos unos asientos y una consola central increíblemente exacta. 

Para construirlo, Miralles ha empleado un Pontiac Tran-Am de tercera generación (1991) modificado en determinados puntos para mejorar la semejanza con el vehículo de la serie (que era del 82), como el alerón, la luna trasera, el capó jorobado y más detalles que acaban de redondear esta joya, para lo que tuvo que buscar las piezas por todo el mundo. 

Encontrar según qué piezas no ha sido tarea fácil. Una de las que está más orgulloso es el parachoques: “Está hecho con el molde original del coche que salía en la serie”.

Sin embargo, la joya de la corona es el salpicadero. El corazón de Kitt cuesta más de 10.000 euros y reproduce al detalle los componentes del coche, desde las luces hasta el sonido el ‘turbo boost’. “Es un puzle de 1.000 piezas y sufrimos para meterlo, porque cabía justo y tuvimos que limarlo un poco”, dice Miralles. “La electrónica que había antes era más simple, pero este va conectado a una placa central, como si fuera un ordenador, y da toda la información. Es lo más puntero que hay ahora mismo”, asegura. Reconoce que “siempre van saliendo mejoras” y que de aquí a diez años su tesoro automovilístico seguramente habrá cambiado. Aunque, sin duda, lo más emocionante es poder escuchar la voz del coche. Miralles lo ha conseguido. Ha montado unas grabaciones con la voz de la serie, de manera que parece que el propio coche responde sus peticiones. “Kitt, dime el parte meteorológico”, dice Michael. Y ahí está Carlos Revilla, el doblador que puso la voz al ‘Coche fantástico’ en español, para decirle si va a llover. Miralles ha invertido 40.000 euros en este sueño, pero está encantado y cuenta que en Europa existe una comunidad transnacional de aficionados y réplicas.

Gran inversión, pero con un resultados que merece la pena y llama la atención por donde quiera que circula; tanto es así que ha sido empleado en el vídeo del grupo catalán de tecno-rumba Ladilla Rusa (KITT y los coches del pasado (feat. Joan Colomo & Los Ganglios) ). Incluso la editorial Planeta de Agostini ha utilizado el coche de Miralles para promocionar el coleccionable del vehículo que lanzará este mes.

Os dejamos un vídeo para que veáis la maravilla de este K.I.T.T. español… Mirad, mirad…

 

 

MenudaReina

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