HARVEY WEINSTEIN Y EL FIN DE LA CULTURA “MAD MEN”

HARVEY WEINSTEIN Y EL FIN DE LA CULTURA “MAD MEN”

CINE

 

 

 

Por YODA MANCHEGO (Juan A. Perona)

 

FILE PHOTO: Harvey Weinstein arrives at New York Criminal Court for another day of jury deliberations in his sexual assault trial in the Manhattan borough of New York City, New York, U.S., February 24, 2020. REUTERS/Lucas Jackson/File Photo

El pasado miércoles 11 de marzo Harvey Weinstein, uno de los productores más poderosos de Hollywood, era oficialmente sentenciado a 23 años de cárcel por violación. En una aparición que parecía sacada de “Casino” u otra película de mafiosos donde el gran capo aparece frágil y senil a su juicio, Weinstein declaró sentir remordimientos por los mas de 80 casos de violación y acoso sexual que han acabado con él en prisión, aunque la gravedad de las acusaciones y la evidencia (violación, acoso, amenazas, aterrorizar a actrices como Salma Hayek o Rose McGowan) con casi total impunidad por años hacen poco creíbles sus palabras. El caso de Weinstein ha provocado un terremoto en Hollywood llamado “Me Too” (Yo También), que parece hacer tambalear un sistema en el que productores, directores y otros hombres en posiciones de poder han usado éste para aprovecharse sexualmente de actrices, directoras, guionistas…

 

WEINSTEIN, EL GIGANTE DERRIBADO

¿Es el caso Weinstein el único? Desde luego que no, pero es el más notorio, tanto por su posición como por las acusaciones. Harvey Weinstein ha sido responsable de muchas grandes producciones del año 2000 en adelante. En los años 70 formó una productora con su hermano Bob, una productora llamada Miramax, entre otras responsables de buena parte de la filmografía de Quentin Tarantino. En 2005 creó su propia productora (The Weinstein Company), que nos dio “Django Desencadenado”, la serie “Spy Kids” y muchas otras. Era difícil ver una película en los 90 o los 2000s sin la entradilla de Miramax o The Weinstein Company. ¿Fue éste inmenso poder el que le llevó a pasar largos años abusando de jóvenes actrices? Es difícil saber, ya que ni soy criminólogo, ni psicólogo para juzgar a las personas. Un juez y muchos expertos ya lo han hecho…

 

OTROS CASOS: SPACEY Y ALLEN

El caso Weinstein desencadenó una serie de declaraciones de otras mujeres y hombres que acusaron a otras personalidades de abusos sexuales. En 2017, Anthony Rapp, un joven actor, acusó a Kevin Spacey (prestigioso actor al que vimos en “Seven”, “American Beauty”, “Sospechosos habituales” o la serie House of Cards) de haber intentado tener relaciones con él cuando sólo tenía 14 años. Como consecuencia de esas acusaciones, Spacey perdió su papel en la serie “House of Cards” y fue reemplazado en la película de Ridley Scott “Todo el dinero del mundo” por Christopher Plummer, que regrabó sus escenas. No ha vuelto a trabajar, al igual que muchos otros, a pesar de las retiradas de cargos y falta de condenas actuales.

Más notorio y curioso es el caso de Woody Allen, el famoso director neoyorkino. En enero de 2018 era acusado de haber cometido abuso sexual por Dylan Farrow, su hija adoptiva, en la cadena televisiva CBS, acusaciones que llevaron a Woody Allen a perder una serie de televisión y producción para sus películas. Sin embargo, y curiosamente, ha vuelto a trabajar y encontrar apoyo para producir sus trabajos (“A Rainy Day in New York” se estrenó en 2019 y estrenará en 2020 “Rifkin’s Festival”, una coproducción italiano-española-americana). ¿Por qué Woody Allen ha sobrevivido a acusaciones tan graves que condenaron a otras personalidades de Hollywood? Puede que porque nunca ha sido parte de Hollywood. Woody Allen ha seguido trabajando en Nueva York, y últimamente en Europa, donde, como dice en su película “Un final made in Hollywood”, realmente le aprecian. Sus películas, que cuentan con un gran número de seguidores fieles, no dejan de estar destinadas a ellos, y lleva años sin estrenar un pelotazo de taquilla. Por otra parte, las acusaciones no son nuevas (Mia Farrow lleva acusándole de abusos desde los años 90), y los defensores de Woody Allen las ven como las de una exmujer despechada. Quizá tenga que ver que ninguna denuncia ni acusación ha sido admitida o han sido desechadas por falta de pruebas por los juzgados). Sea como sea, es curioso ver que el neoyorkino haya sido uno de los pocos supervivientes.

 

¿EL FIN DE LA CULTURA “MAD MEN”?

Muchos ven el caso Weinstein y el movimiento MeToo como el fin de la cultura “Mad Men”, en la que hombres poderosos abusan de sus subordinadas femeninas, una cultura que la propia industria del cine ha reflejado en numerosas ocasiones. Uno de los directores que mejor refleja esta relación es Billy Wilder, especialmente en dos de sus películas más famosas. Una de ellas es “El apartamento” (1960), donde muestra una oficina en la que existe un sistema de ejecutivos que usan el apartamento de Jack Lemmon como picadero para sus affairs con secretarias y otras empleadas (Shirley McLaine interpreta a una ascensorista que es seducida por un alto ejecutivo). En otra de sus películas, “Uno, dos, tres” (1961), la secretaria de James Cagney (Fraulein Ingeborg, interpretada por Liselotte Pulver) es tratada más como un objeto sexual que como una secretaria: Cagney la convence con regalos para que continúe su relación laboral/amorosa, la hace bailar para la delegación soviética y no tiene problemas para “semi vendérsela” a los rusos. Aunque es cierto que ambas películas son de los años 60s y los valores sociales han cambiado mucho, siempre me pregunto si este retrato de las mujeres en el trabajo por Billy Wilder es un reflejo de esta cultura o una parodia.

Una de las películas mas interesantes sobre el tema es “The Girl”, trabajo de Julian Jarrold de 2012, producida para HBO. Trata la obsesión de Alfred Hickcock, en la cima de su fama, por la actriz Tippi Hedren, con la que rodó dos de sus mas famosas películas (“Los pájaros”, en 1963, y “Marnie la ladrona”, en 1964). Las negativas de Hedren a acceder a los deseos sexuales del director británico la supuso abusos y humillaciones por parte de Hitchcock, incluyendo la repetición en innumerables ocasiones de la escena en la que es atacada por cientos de pájaros en el ático, usando pájaros de verdad que la provocaron múltiples heridas.

La condena de Harvey Weinstein ha sacudido a Hollywood y puede que acabe definitivamente con una cultura que parecía aceptar, permitir u obviar abusos de todo tipo (de mayor o menor magnitud) en la industria, pero el alcance de todo esto no lo veremos en bastante tiempo. ¡Y espero que sean positivas!

 

Anónimo

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