GRAND ILLUSION: View From The Top (2002)

GRAND ILLUSION: View From The Top (2002)

 

Buen disco de este notable grupo que practica un potente AOR
pomposo repleto de coros grandilocuentes y espectaculares, con teclados solemnes
y donde todo resulta excesivo, lo que puede llegar a cargar. Sin ser el mejor trabajo
de estos suecos el resultado desprende calidad por todos lados, algo indudable.
Un Pomp AOR con muchos toques sinfónicos y casi operísticos
que entusiasma o repele, pero que suele llamar la atención. Estos excesos
estilísticos se compensan con la buena labor de los músicos, la calidad y
elegancia de melodías y composiciones y un gusto muy equilibrado en las
armonías. Un estilo exagerado que envuelve un AOR y Rock melódico clásico.
Un exceso estilístico, orquestal, sinfónico, operístico, que
queda bien equilibrado entre el uso de melodías suaves  y potentes riffs guitarreros, que nos hacen
viajar del AOR más clásico al Pomp AOR e incluso al Hard Rock melódico.
Antes de denominarse Grand Illusion la banda publicó un par
de discos con el nombre de Promotion. En 2001 se rebautizaron con el nombre
actual y han publicado hasta 6 álbumes. Éste que nos ocupa es el tercero de
esta nueva etapa, publicado en 2002. Tengo predilección por su siguiente disco,
Ordinary Just Won’t Do” de 2003.
Así se acaba definiendo al grupo como un cruce entre los
clásicos del AOR con coros y el dramatismo a lo Queen o Styx, incluso en el
lirismo barroco de coros y composiciones podríamos emparentarlo en ocasiones
con Meat Loaf o Bob Catley, más que con Robby Valentine.
Grand Illusion hacen música para rellenar y saciar oídos
grandilocuentes, ampulosidad musical y agudos vocales por doquier. Podemos ver
que Chris Oussey, el líder y cantante de los Heartland, participa en la
composición del tema “Battle of your heart”.
Peter Sundell a las voces, Anders Rydholm al bajo, guitarra
y teclados, Per Svensson también a las voces, Christian Sundell a la batería y
Ola Karlsson como compositor. Esos son la banda oficial, pero luego hay otros
muchos músicos que ejecutan solos de guitarra o participan a nivel instrumental
o compositivo.
I Refuse: El primer tema del disco sirve a la perfección
para ejemplificar el estilo del grupo y del álbum al completo. Teclados
grandilocuentes y ampulosidad desde el mismo inicio. Batería brusca y guitarras
contundentes como introducción. El riff, la melodía guiada por los teclados y
la voz principal empiezan a desbrozar el tema. Coros operísticos se añaden en el
puente y de forma especial en el estupendo estribillo. Un estribillo de gran
progresión lírica y espectacularidad. La voz principal de Peter Sundell no es lo
mejor del grupo, pero da el pego. Pequeño solo de guitarra tras el estribillo.
Los teclados son constantes siguiendo la melodía por debajo mientras se
desgranan las estrofas. Llegamos de nuevo al ampuloso estribillo que nos dejará
en manos de una estrofa de melodía distinta como antesala del solo de guitarra,
que es bueno aunque algo soso. Pausa lírica y arranque con los coros a pleno
pulmón compartiendo el estribillo con la voz principal, todo a la vez,
grandilocuencia sin complejos. El final jugará con las armonías vocales de
forma majestuosa, hasta con tres líneas vocales distintas, entre coros variados y voz principal. La máxima expresión del estilo
del grupo. Gran tema.
Battle Of Your Heart: Poderosas guitarras y bateria inician
el segundo tema que cede pronto a la melodía y el protagonismo de los teclados,
pero manteniendo el vigor de ritmos entrecortados. Los coros operísticos y
pomposos hacen acto de presencia en el puente y el estribillo de forma
exagerada. Las siguientes estrofas potenciarán estos elementos con teclados aún
más barrocos y líricos y coros hiperbólicos, una ejecución virtuosa con agudos
vocales, pero con una melodía menos conseguida. Con todos estos adornos
llegamos de nuevo al puente y el estribillo, de buena calidad, como es habitual
en el grupo. Solo de guitarra brillante aunque oscuro en ocasiones, teclados
que rubrican la parte instrumental y vuelta al estribillo y sus portentosos
coros. La producción es cristalina y glamurosa. La parte final dará
protagonismo a la guitarra solista y las armonías de coros y voz principal en
otro notable juego barroco. Música que deja los oídos completamente saciados.
Zeroes And Ones: El tercer tema apuesta por una melodía más
ligera y fiestera. Hay cierto toque eclesiástico en la grandilocuencia de los
coros, en especial en algunos temas. Melódicas guitarras guiando la canción, un
tema más lento, un medio tiempo muy AOR. Buena línea vocal afinando y alargando
notas y estructura clásica, donde los coros tendrán gran importancia en el
estribillo. Los coros durante los temas tienen tanta importancia como la voz
principal, con la que mantienen un continuo diálogo. El estribillo es aceptable
aunque la parte de más coros no entusiasma. Tras una estrofa distinta con otra
voz principal encontramos el solo de guitarra, bonito. Las dos voces
principales van de la mano en las siguientes estrofas en ocasiones. Llegamos de
nuevo al estribillo, que cada vez es más intenso y donde el toque religioso y
góspel se acentúa con los coros, los juegos vocales y el cambio de voces
principales. Otro buen tema, luminoso.
The Prophecy Of The Returning Son: Rockero riff inicial y
primeras estrofas muy divertidas y macarras, desenfadadas, que contrastarán con el
momento en el que aparezcan los coros, que aportarán la elegancia y corregirán
la melodía mientras nos acercamos al puente y posterior estribillo. La
formalidad llega a nosotros con los pomposos coros. El estribillo mantiene el
estilo solemne del grupo con el especial protagonismo de los omnipresentes
coros. Fase guitarrera para dar paso a las nuevas estrofas, que vuelven a ser
agresivas y evolucionando hacia la solemnidad dada por los coros. Tras el
segundo estribillo estrofa distinta con buenos detalles de teclado y muchos
coros que llegan hasta el solo de guitarra, decorado también por detalles de teclado.
Todo se vuelve a repetir hasta llegar a la parte final donde se sublima el
estribillo, más barroco y con más agudos en coros y voz principal, armonías y
variaciones, como es habitual en todos los temas, como he ido mencionando. AOR
barroco de calidad. Una gaita acompañada de un teclado sutil despedirá el tema.
Riqueza en todos los sentidos.
Between Dark And Dawn: Un teclado triste y delicado comienza
este tema lento que la voz de Sundell nos dedicará bellamente. Estrofas
preciosistas, íntimas y muy bonitas. Es el tema más corto del disco. En el
estribillo entrará la batería y en las siguientes estrofas serán los coros los
que, discretos, dialoguen con la voz principal. Una balada también muy barroca
que va cobrando intensidad y donde los coros van cogiendo fuerza y
desperezándose de su timidez. Un buen tema, bonito pero sin entusiasmar. Nueva
estrofa de melodía variada con Sundell forzando la voz y dando paso a la
guitarra para que diga unas frases en solitario. La parte final, como de
costumbre, cobra más fuerza en su meloso transitar y los agudos de Sundell
vuelven a aparecer junto a los coros y armonías de guitarra, que despedirán el
tema.
Straight Face: Gran inicio con el teclado y contestado por
una contundente batería y guitarra que se funden en un todo en la introducción.
Estrofas de voz y sonido distorsionados, hasta el arranque definitivo. Cambio de
la voz principal y las secas estrofas se transforman en luminosa melodía en el
estribillo, muy solemne pero muy acertado. La épica al poder, como es la
esencia del estilo de Grand Illusion. Reiteramos los parámetros hasta volver al
magnífico estribillo repleto de coros y ampulosidad, que desembocará, como
corresponde a la estructura clásica, en una estrofa de melodía distinta y el
solo de guitarra. Un solo muy sugerente y acompañado, como siempre, por
sensacionales apuntes de teclado, que hacen una labor realmente espléndida a lo
largo de todo el disco. De nuevo llegaremos al estribillo tras transitar por
todas las estrofas debidas, aumentando la intensidad en la parte final y
haciendo del clímax algo épico y espectacular para el lucimiento de los coros. El
tema concluye de forma circular. Muy aceptable.
Gotta Give It Up: Piano rítmico y ritmos pesados siguiéndole
para comenzar un nuevo tema. La voz principal pasa de más rocosa a más melódica
según van cayendo las estrofas y llegamos al estribillo, muy clásico en un
diálogo entre coros, que recitan el título de la canción, y voz principal. Muy
ochentero, toques Survivor. Reiniciamos la estructura habitual con su puente y
nuevo estribillo. Una canción más ochentera, más clásica del estilo. Este
segundo estribillo se alarga más y desemboca en un solo de guitarra, efectivo,
como la mayoría. Estrofas distintas y aparición contundente de los coros, para
que los rasgos habituales del grupo no se olviden. Nuevo estribillo en la parte
final con las típicas variaciones y aumento de intensidad, un estribillo que
repetiremos una y otra vez, donde se jugará vocalmente de todas las formas
posibles con improvisaciones de la voz principal y el añadido de armonías
sencillas de guitarra. Otro gran clímax, clásico del grupo. Buen tema.
Who’s It Gonna Be?: Potentes guitarras, riffs y ritmos
hardrockeros para meternos en situación, estrofas que mantienen estos
parámetros, un tema más oscuro, incluso en sus líricos y graves coros. El bajo
cobrando más protagonismo por todo ello. El estribillo recupera la melodía,
cantado a coro, pero manteniendo ese toque pesado y hardrockero que llega a
recordar a temas de Meat Loaf, algo que puede ocurrir en ocasiones durante la
escucha del disco. Nuevas estrofas, puente más melódico y cesión al lirismo en
el estribillo sin perder potencia y contundencia. Estrofa de variación,
detalles de guitarra, coros y teclados para llegar a otra agresiva y salvaje
que introducirá el solo de guitarra. Solo con calidad. Puente y regreso al
estribillo, teclados muy rítmicos y perfectamente integrados con la composición
y melodía del tema. Final más intenso, elevando el tono para el estribillo,
tanto de voz principal como de los coros. De los temas más sosos.
Positively Negative: Uno de mis temas favoritos del disco.
Misterioso inicio distorsionado e irrupción de las primeras estrofas que añadirán
ritmos entrecortados a la voz principal. Continuación clásica en el puente y
sensacional estribillo, con un feeling especial manteniendo las características
clásicas del grupo, grandes coros y bellas melodías, pero más inspiradas si
cabe, en un gran trabajo de progresión melódica hacía tonos más agudos. Buen
trabajo del bajo y poderosas guitarras. Llegaremos de nuevo al gran estribillo,
donde nos podemos regodear en el gusto del trabajo vocal y los coros, con
armonías y matices de tono maravillosos. Solo de guitarra efectivo, como de
costumbre, en un diálogo de tonalidades. Estrofa de variación clásica, rockera,
y zambullida en el estribillo encaminándonos a un pletórico clímax de armonías,
excesos vocales y barroquismo melódico. Placer aorero excesivo y
grandilocuente, magníficos los agudos de Sundell. Gran tema.
Blinded: Mecánicos sonidos de sintetizador y voz principal iniciando
las hostilidades. Sugerente inicio robótico que arranca repentinamente con el
estilo habitual del grupo y ritmos vivos y alegres. Buenas estrofas, pasable
puente y estribillo muy lírico con una voz principal afinando al máximo y que
acabará apoyada por los coros. Bastante eficaz y llamativo
sin resultar deslumbrante. Un grupo con una extraordinaria calidad y elegancia.
Repetición de la estructura y coros extras en el estribillo que acompañan la
melodía de forma sutil, tímida y con gusto. Estrofa variada para introducir el
solo de guitarra, apañado pero poco estimulante, contraste con el tono
grandilocuente del grupo, algo que se repite en líneas generales. Volvemos al
estribillo tras repetir estructura, directos hacia la parte final, con un clímax
intenso donde la voz principal se desgañita y Sundell nos dedica grandes
agudos. Correcto tema.
Itch In My Brain: Guitarras distorsionadas y arranque
potente con los riffs y la grave voz de Svensson, el otro cantante del grupo.
Un inicio hardrockero. Diálogo entre las voces principales llevándonos al
puente con detalles elegantes de teclado. Estribillo muy clásico de los 90, muy
aorero, sin perder solemnidad ni potencia, cantado a coro. Buenos detalles de
guitarra como transición. Poderosas voces y coros, que se erigen en
protagonistas en las estrofas mientras la estructura se repite para llevarnos
al melódico estribillo. Fase instrumental con el solo de guitarra y estrofas
comandadas por los tonos agudos en esta ocasión. Teclado dejando adornos en el
nuevo estribillo. Repetición del mismo con más intensidad, armonías y agudos de
Sundell en otro de los habituales clímax del grupo. Operístico. La parte final
será para la guitarra y armonías de teclado, más algún detalle vocal.
Un disco y un grupo de indiscutible calidad a todos los
niveles, de buenas composiciones, sin grandes altibajos y una
calidad media notable, pero que puede cargar o cansar en su estilo excesivo y
ampuloso de igual forma que puede entusiasmar. Con todo, no hay, en general, temas
realmente excepcionales que lleven al entusiasmo mencionado, pero se escucha
todo con gusto por la elegancia y saber hacer del grupo. Si su calidad se traduce en
buenas composiciones es difícil no rendirse, pero hay que aceptar su
estilo, estar preparado. Merecen la pena.

 

 

sambo

There are 2 comments on this post
  1. julio 08, 2013, 8:13 pm

    Por fin lo puedo escucharrrrr!!!!
    Comparto lo q dices!
    Un poco recargado, suena a canciones d peli americana d esas d domingo x la tarde.
    Q bien te explicas!!!

    Gracias!!!

  2. julio 08, 2013, 8:33 pm

    Te ha gustado la explicación? Sí, personalmente me cargan un poco, son muy buenos y en algún otro disco me gustan más, pero saturan un poco, eso sí, si te enganchan…

    Gracias a ti.

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