JOSEPH KOSINSKI

 

 

 

3/5

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Duelo veterano-novel. Mentor y alumno

La película plantea un conflicto clásico, el del veterano y el joven. La edad de Sonny es tema constante en la película. Generalmente sirve para infravalorarle, pero se impondrá por los mismos valores y virtudes que la edad proporciona.

“El pavo de la cara de idiota”. “Has dicho que era viejo y no es tan viejo”. “La verdad es que es bien guapo”.

“Súper viejo, como… de 80. Y es un gilipollas, mamá”.

El joven es Joshua Pearce, al que interpreta Damson Idris. Joven promesa por la que apuesta la escudería, pero verde aún. Egocéntrico, pero con mucho por aprender. Seguramente como fue Sonny a su edad. El problema de Joshua es que pilota bien, pero no logra mejorar el coche.

“Mira… Es un chulo, un creído, tiene mucho que aprender”. “Tú eras un chulo, eras un creído y tenías mucho que aprender”.

 

 

Sonny y Joshua tienen ciertos aspectos comunes. Por ejemplo, el sentido de pérdida. Sonny tiene siempre presente una foto con su padre de cuando era niño. Joshua también lo ha perdido, por lo que está muy apegado a su madre. Ambos a los 13 años. Son talentosos y egocéntricos. La soledad es un elemento común. Sonny la ha elegido. A Joshua se la veremos en la escena de la discoteca, donde se encuentra fuera de lugar.

“Te equivocas si crees que soy un jovencito sumiso que hinca la rodilla ante el veterano. He escalado una montaña para llegar hasta aquí”.

Sonny, por su parte, es un piloto más que experimentado. Viene de vuelta de todo y tiene todas las respuestas… incluso a los vaciles.

“Empezaré a escucharte cuando termines una carrera”.

Sonny hará una prueba. En esa prueba Joshua no entenderá lo que Sonny pretende, regando su ego por el hecho de que el veterano no termina y tiene un accidente, si bien con tiempos prometedores. En realidad, Sonny iba más allá, superando su prueba autoimpuesta. Sonny sí sacará claves del coche que Joshua no ve.

“… no le hacemos una prueba, nos la hace él a nosotros”. “… el afortunado número 9”.

 

 

La evolución de los dos personajes, donde se van contagiando uno del otro, especialmente el joven del maduro, vertebra el film. Una fórmula muy clásica y un tema que parece gustar a Kosinski, como ya comenté.

Si Sonny tiene su vieja furgoneta, Joshua conducirá un lujoso deportivo. Joshua verá amenazada su posición con la llegada de Sonny que, claro, no se achanta ante el chavalito y su engreimiento. Es por ello por lo que, de inicio, habrá hostilidad entre ellos. Un clásico de fórmula también en estos elementos estructurales dramáticos: caracteres contrastados.

“Eh, Josh. Si quieres una oportunidad, nueve carreras son nueve veces que tienes que ganar a Chuck Norris (referencia a Pitt). De momento, empieza ganándole con la prensa”.

Egos que chocan. O no. La competitividad no será con el resto, será entre Joshua y Sonny. Este conflicto y competencia es lo que deberá superarse para alcanzar la madurez, aspecto vertebral en la estructura dramática de la película que se ha visto muchas veces, pero funciona muy a menudo. En realidad, Sonny no compite contra Joshua, pero el joven no lo ve así.

 

 

Sonny verá un buen alumno en Joshua, pero jamás dará lecciones verbales, intentará que su ejemplo sea seguido por el joven, por ejemplo llegando antes que nadie a entrenar…

En su primera carrera, Sonny se negará a ceder su posición a Joshua a pesar de las órdenes de equipo. Sonny no compite contra Joshua, aunque lo pueda parecer, simplemente le está enseñando que cada posición hay que ganársela. El joven no lo entenderá de inicio.

“Guay, pero yo no cedo mi posición”. “Tienes que aprender que nadie nos adelante sin plantar cara. Nadie”. “¿No te gusta cómo conduzco? Pues gáname, pavo”.

“Dicen que Sonny Hayes no es una vieja gloria, es un quiero y no puedo”.

Si os fijáis, Sonny está apegado a lo artesanal, mientras que Joshua lo está a las nuevas tecnologías (redes, el móvil). Observad los entrenamientos. Joshua con todas esas máquinas recopilando datos, biorritmos, con oxígeno, análisis de sangre, usando las simulaciones (al principio sólo aparece el nombre de Pearce) para preparar los circuitos… mientras Sonny corretea como toda la vida por el circuito, procedimiento que irá captando al resto del equipo, que lo acompañará según se vayan fortaleciendo los lazos. O abdominales apoyándose en la cama, dominadas en cualquier barra… Incluso Joshua se sumará a ello.

Pero no es unidireccional, también veremos a Sonny aprovechando los beneficios que da la tecnología para mejorar su rendimiento. Por ejemplo, usando también las simulaciones. Antes veía videos y tomaba notas con boli. El contagio.

 

 

 

Este contagio también se observa en cosas obvias, como cuando Joshua busca los videos del accidente de Sonny en youtube. Tras el accidente de Sonny, Joshua lo relevará, saldrá a correr con el equipo como hacía aquel, utilizará las pelotas como ejercicio de coordinación y dirá la misma frase que Sonny (“Todo esto es ruido”). Sonny, a su vez, se informará sobre el chico. La conversión total. Como en “Top Gun: Maverick” (Joseph Kosinski, 2022), las dos generaciones se comprenderán y trabajarán juntas.

 

 

Sonny también tendrá que aprender a trabajar en equipo, como le dice Kate. Si bien creo que ella tampoco lo termina de comprender plenamente hasta el final.

Joshua será algo mezquino en su convalecencia por las quemaduras de sus manos tras el accidente de Monza, dejando que crean que su accidente fue culpa de Sonny. Tardará en reconocer su propia cagada (sólo tras ver en simulación que de hacer lo que le dijo Sonny hubiera ganado).

Joshua se ve relegado. Sonny le ha comido su estatus de estrella en su convalecencia. Esto le endurecerá también, ya que o le lleva a la frustración y la rendición o al fortalecimiento y la lucha por recuperarlo. Es el clímax del duelo. Joshua llevará a la pista su frustración sacando a su compañero del circuito.

“Mira, tío. A mí me importas una mierda. Si quieres sabotear tu futuro, adelante. He visto a cientos de tíos con tu talento desaparecer. A nadie le importa. Pero sabotear a Rubén, que te ha apoyado, sabotear a su equipo… No lo permitiré”.

 

 

En la última carrera, en Abu Dabi, Sonny, Joshua y el resto actuarán como un equipo perfectamente engrasado. No pensé que Sonny fuera a ganar, segundo como mucho, cediendo posición al jovencito… Una grata sorpresa que no cedieran al buenismo y la apología del perdedor.

“Uno de los dos tiene que sacrificarse”.

Las 24 Horas de Daytona. Nascar. Le Mans. Dakar. Baja 1000. Un accidente dentro de la Fórmula 1 en España, en Jerez, en 1993…

 

 

Mundial de Fórmula 1

Se hace todo un recorrido por el universo y el mundo de la Fórmula 1 y de un equipo de competición. Las estrategias, los trucos, los distintos departamentos. Se va mostrando muy bien todo ello. En la última carrera, por ejemplo, todo se explica muy bien en cuanto a tácticas, juego con las reglas y demás.

“El único sitio en el que, por un día, si ganas, puedes decir que eres el mejor del mundo”.

Visitaremos muchos circuitos en una progresión típica también en estas películas, siempre de menos a más. Todo lo que irá mal o muy mal al principio, con altibajos en el medio, mejorará al final. Otro clásico estructural.

Silverstone. Gran Bretaña. Aquí Sonny mostrará trucos de veterano en la salida. Pasará del último puesto a una digna recuperación. En la vuelta 20 irá en la posición 15 de 22 corredores.

Joshua y Sonny se enzarzarán por la penúltima plaza, teniendo que abandonar ambos por un accidente.

Hungaroring. Hungría. Para este premio se nos muestra la planificación estratégica de la carrera, que se vertebra en el tipo de neumáticos. Blandos, medios o duros. Es divertido, porque toda la estrategia elegida se irá al garete por un pinchazo en la primera curva, por lo que habrá que improvisar. Vuelta 14, vuelta 66, tres safety car… todo para lograr un punto.

 

 

Monza. Italia. Otra táctica diseñada para su compi, Joshua. Sucia, por supuesto. Aquí usarán el catenaccio, en honor a Italia. Vuelta 20, vuelta 46. Joshua tendrá la opción de podio, incluso de victoria, pero la lluvia y la precipitación llevará todo al traste. Tremendo accidente de Joshua.

Zandvoort. Países Bajos. Noveno puesto. Aquí comienza el periplo sin Joshua tras su accidente. Sonny será noveno. Suzuka, Japón. Sonny será séptimo. Autódromo. México. Sonny será quinto.

Spa-Francorchamps. Bélgica. Joshua regresa. Tiene un buen resultado, pero echa a Sonny de la pista…

The Strip. Las Vegas. La carrera suicida de Sonny y su accidente.

 

 

 

Yas Marina. Abu Dabi. La carrera definitiva. Sonny saliendo de la última plaza. Vuelta 11 con Sonny decimosexto y Joshua undécimo. Vuelta 25, con Joshua pasando de la primera plaza a la sexta y Sonny decimoquinto. El duelo de Sonny con Sainz. Vuelta 38 con Joshua tercero y primero. Vuelta 54. El desastre con todo perdido, neumáticos gastados y cuatro vueltas para el final. El milagro, la bandera roja. Accidente que detiene la carrera y Sonny llegando a boxes… 10 minutos para reparaciones. Tres vueltas. Risas por las reglas que los benefician, esos neumáticos blandos nuevos contra el resto de usados. Segundo y tercero tras Hamilton. El duelo con Hamilton, el sacrificio de Joshua para dejar camino libre a Sonny… y el vuelo de éste.

Son muchas las referencias a la Fórmula 1 y sus grandes nombres, especialmente a la actual, donde incluso vemos a muchos de los pilotos actuales en pantalla, alguno con presencia activa incluso, como nuestro Fernando Alonso, que interactúa con Brad Pitt.

 

 

Para empezar, hay que recordar que Lewis Hamilton es productor de la película, que podemos verle y es uno de los pilotos en liza, aunque no esté en su momento de más bonanza.

Michael Schumacher, Ayrton Senna, Nigel Mansell, Alain Prost, Fernando Alonso, Carlos Sainz (del que una fan alaba su belleza), Max Verstappen (del que se elogia su calidad como piloto), Lando Norris, Sergio Pérez, Lewis Hamilton, Oscar Piastri, George Russell, Charles Leclerc, Valtteri Bottas… Los hermanos Hemsworth…

Vamos a hablar del tema feminista, claro. Es una de las torpezas del guión, algo que suele ser bastante habitual. Esa subtrama con la mecánica que aparece por allí y tiene cuatro escenas mal contadas sin sentido alguno salvo el de la inclusión y la paternalista concesión feminista causa vergüenza ajena. Todo lo que quieren decir con ese personaje forzado y gratuito ya está más que explicado y desarrollado con el personaje de Kate McKenna, que interpreta Kerry Condon.

 

 

A Jodie (Callie Cooke) le dan un arco tan absurdo como patético. Tras cagarla y recibir un mínimo comentario de apoyo de Sonny, se sacarán una ridícula escena donde ella coincide con Sonny mientras se da un baño de agua fría para decirle que no la defienda en público, de buenas, por aquello del paternalismo y querer ganarse el respeto. El arco concluirá con otra escena infantil donde, bajo presión, esta vez sí hará bien el cambio de neumáticos. ¿Se puede ser más paternalista y mezquino que esto? En su última aparición, en las reparaciones de 10 minutos de la última carrera, me vi gritando: ¡Pero esta tía quién es!

 

 

Lo relacionado con Kate y el concepto feminista está bien integrado, incluso en su evolución con Pitt. Si os fijáis, ella, que trabajó en la industria aeroespacial y domina la ciencia y la tecnología, acudirá en bicicleta al trabajo. Este detalle la acerca a Pitt que, como comenté, está apegado a lo artesanal.

“Lo mío es el viento. Esto me ayuda a sentirlo”.

Una mujer brillante y competente que ha metido la cabeza gracias a su talento en ese mundo hípermasculino. Una pionera en la Fórmula 1. Siguiendo las pistas que Sonny puede darle, rediseñará el coche por completo, lo que además sirve para exponer esos matices y curiosidades, así como reglas y problemas, que tiene el universo de la Fórmula 1. Un personaje indispensable para desarrollar todo esto.

 

 

Ingeniera de la industria aeroespacial que fue seducida por Rubén (Javier Bardem). Está divorciada. Kate además parece leer muy bien a Sonny, desafiándolo. Así es como conseguirá que Sonny compita en equipo. En contraprestación diseñará sus propuestas. Ciertamente, al final, a ella se la ve entregadita (aunque no la vimos ni cerca en la convalecencia de Sonny), no tanto a Sonny, claro…

También tenemos un montón de frases épicas absurdas, así como motivacionales, que resultan tan artificiales como infantiles, pero es lo que hay.

“¡Tenemos equipo!”. “Tenemos piloto”.

Hay otra mujer destacada. La madre de Joshua, Bernadette (Sarah Niles), protectora con su hijo, no dudará en enfrentarse a Sonny cuando cree que lo ha perjudicado (aunque físicamente le gustó y no lo vio viejo en absoluto, claro).

“La verdad es que es bien guapo”.

 

 

Como buena madre abroncará a Sonny por el accidente de su hijo en Monza, aunque Joshua terminará reconociendo que no fue culpa de él, sino suya. Por supuesto.

Hay un guiño divertido estando Brad Pitt protagonizando la película. Ese rejuvenecimiento con CGI que nos lleva a “El Curioso Caso de Benjamin Button” (David Fincher, 2008).

 

 

También hay mucho guiño a España. Desde los pilotos citados, pasando por el circuito donde Hayes tiene el accidente en su juventud. Así como la mención a La Macarena, por ejemplo.

Otro acierto de la peli es que podemos escuchar Rock en su banda sonora. Es verdad que no apuestan por nada especial, sino por el tópico, pero bueno. Led Zeppelin y su “Whole Lotta Love”, Queen y su “We Will Rock You”…

Convencional, espectacular, bien rodada, interpretada con corrección y sin alardes, con estrellas entregando roles habituales, es uno de los títulos del año que no te va a dar nada genial, pero sí te hará salir del cine satisfecho. No es poco eso hoy día.

 

 

Lee aquí la 1ª Parte del Análisis.

 

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