Crítica: UN DIOS SALVAJE (2011) -Parte 1/2-

Crítica: UN DIOS SALVAJE (2011) -Parte 1/2-

ROMAN POLANSKI

La coherencia del universo de Polanski, toque el género que toque y se sumerja en las tramas más variadas en que se sumerja, es asombrosa, digna de uno de los más grandes e indiscutibles talentos cinematográficos que han surgido nunca.
La inteligencia de sus propuestas, la coherencia de sus reflexiones, siempre fieles a sí mismo, y el talento visual y cinematográfico de una mente excepcional hacen de cada título del director francés una cita ineludible, aunque alguna de ellas haya sido fallida.
En “Un dios salvajePolanski coge una obra teatral de Yasmina Reza, que se encarga del guión también junto al director, y la convierte en una cinta absolutamente personal.
Polanski encierra a 4 personajes en un apartamento de Nueva York y los exprime a conciencia, un solo decorado, enmarcado en dos planos, uno al inicio y otro al final en exteriores, que es desde el mismo planteamiento uno de los rasgos comunes del autor, algo que hemos visto en multitud de sus películas.
Un asunto leve, como la agresión de un chico a otro, reúne a los padres de ambos chavales para discutir y solucionar la situación de forma civilizada, todo parece solucionarse y resolverse sin problemas pero cuando menos se espera la situación comienza a complicarse y volverse tensa.
Polanski gusta de situar a sus personajes en espacios cerrados para estudiarlos y ver su deterioro y progresión dramática, su turbulencia psicológica, siendo además algo simbólico del enclaustramiento mental y obsesivo de dichos personajes. El director es un auténtico maestro del espacio fílmico, rueda y se mueva tanto por decorados únicos o cerrados como en los abiertos con una brillantez inusitada. Desde luego esto se ve más marcadamente en este tipo de películas cerradas, sacando partido a cada encuadre, a cada espacio y elemento por donde se mueven sus personajes.
Ya lo vimos en su anterior cinta “El escritor” (2010), y como movía la cámara y a sus personajes por esa casa omnipresente, el partido que le sacó, y como los objetos que componían el decorado eran tratados con especial mimo y detalle.
Esto no es nuevo, Polanski ha encerrado a sus personajes en habitaciones, casas o espacios cerrados, de donde no podían salir en una gran cantidad de sus películas, creando de forma natural, como suele suceder en estos casos, los conflictos dramáticos que le interesan.
El “El cuchillo en el agua” (1962), Polanski encerró a sus tres personajes en un yate y los examinó a conciencia tensando los conflictos y obsesiones de los mismo, en “Repulsión” (1965) el apartamento el personaje de Catherine Deneuve se convierte en la manifestación de la psique de la propia protagonista, en “Callejón sin salida” (1966) mantiene a cuatro personajes encerrados en un castillo perteneciente a una pareja, en él volverá a sacarse partido a la tensión y los conflictos de todo tipo para examinar la psicología y tratar multitud de temas en clave de comedia con tintes surrealistas. “La semilla del diablo” (1968) es la obra maestra del terror urbano, la soledad en la ciudad, en ese edificio y ese apartamento donde vive Mia Farrow, un espacio fílmico sin el que la película hubiera sido imposible, el sentido de todo, lo mismo ocurre con “El quimérico inquilino” (1976), una cinta donde la comunidad y el piso donde vive el personaje, interpretado por el propio Polanski, tienen vida propia, “La muerte y la doncella” (1994) es paradigmática a este respecto en ese juego del perro y el gato entre una víctima y su verdugo con un piso como único escenario. Desde luego hay más ejemplos, sin contar el hecho de que en muchas otras de sus cintas un aislamiento, o que cierta fase de la historia transcurra en lugares cerrados, tenga una gran importancia.
Temas como la civilización, el civismo, la educación, las máscaras sociales que éstas suponen, las formas, lo políticamente correcto, son algunos de los temas mostrados, analizados y cuestionados en esta “Un dios salvaje”, igual que en otras cintas similares eran conflictos de clase o psicológicos. Polanski destapa todas las formalidades sociales, las desnuda y las muestra como máscaras sociales que cubren los verdaderos pensamientos, sentimientos y formas de ser de los individuos.
Con estos mimbres es fácil pensar en ciertas influencias sobre todo la de “El ángel exterminador” de Luis Buñuel (1962), con esa aparente imposibilidad que parecen tener los personajes para salir del apartamento, hacen varios amagos pero siempre hay algo que les impide irse, eso y el deterioro del civismo que pretenden mantener. El teatro de Harold Pinter con esa tensión creciente que se desarrolla a partir de un hecho aparentemente trivial y sin importancia también es fácil que acuda a la cabeza. Incluso una obra como «Oleanna» de David Mamet (que tuvo su versión cinematográfica en 1994 dirigida por el propio dramaturgo) y ese toma y daca entre las dos posturas que encuentran argumentos para desenmascarar las tesis mantenidas por el otro.
El tema del civismo es la base donde se sustenta la película, no tarda en mencionarse de hecho, para justificar lo que parece un gesto coherente y acorde con la moderación y buenos principios que pregonan defender los personajes. En este comienzo se sucederán las conversaciones y referencias mundanas, superficiales, de compromiso, como mandan las buenas costumbres, todo fingido ya que las preguntas se realizan por mero formulismo y no porque interese realmente la respuesta. Unos personajes sumergidos en una orgía de formalidad, como mandan los cánones de la buena sociedad.
Entre estas conversaciones habrá referencias a elementos decorativos, muy en consonancia con la superficialidad reinante, y veremos unas flores, tulipanes, que tendrán importancia simbólica a lo largo del film.
En un principio serán elemento de unión, un detalle que realza la superficialidad del decorado en que se quiere envolver la circunstancia que los personajes quieren tratar, una forma de aparentar. Luego será objeto de reproches entre el matrimonio FosterReilly, cuando se echan en cara su compra y quién fue el que tomó la decisión de ponerlos y sus motivos. Finalmente, y como no podía ser de otra forma, acabarán destrozados, una vez todo formulismo e intento por aparentar civismo se ha venido abajo, por el personaje de Kate Winslet.
Tras unos breves minutos parece que los matrimonios se van a separar, pero como si de una fuerza oculta se tratara algo impide abandonar el apartamento de forma definitiva a ninguno de los 4 personajes, en especial al matrimonio WaltzWinslet que son los visitantes. Esto ocurre al tornar las frases de cortesía iniciales en sutiles reproches que hacen saltar cierta chispa. Para atemperar ánimos deciden tomar un café. Ante todo civismo. “El ángel exterminador” sobrevuela la pantalla.

 

 

Lee aquí la Última Parte del análisis.

 

sambo

There are 8 comments on this post
  1. Helado me hallo. Los calcetines papel cebolla son una puta mierda
    noviembre 30, 2011, 10:20 am

    Joer, amigo, gran crítica de uno de los grandes y personales directores.
    Una pregunteja ¿Darán la talla interpretativa los varones ante las maravillosas Jodie y Kate?
    Espero que la segunda parte llegue pronto, como lo que tarda el jobit chepudo en clasificar los artículos de un "todo a un euro" según sus precios.

  2. noviembre 30, 2011, 10:31 am

    Mañana mismo llega. Sí la dan, Waltz está muy bien, están muy bien en general todos.

    Se te echa de menos.

  3. wsmith
    noviembre 30, 2011, 10:32 am

    Gran crítica, Sambo

    Por lo que leo el polaco gruñón sigue en forma. Leyendo tu crítica, entiendo que la película sigue el esquema, por ir a un precedente del director más o menos reciente, de "La muerte y la doncella", película que me parece una obra maestra.

    Si es así, va a haber que verla sí o sí…

    ___

    Una duda dudosa… "Callejón sin salida" es "Cul de sac", ¿verdad?

  4. noviembre 30, 2011, 10:36 am

    Exactamente wsmith aunque la temática y estas cosas sean distintas, es muy cortita además no llega a 80 minutos.

    Sí, es "Cul de sac", exactamente

  5. noviembre 30, 2011, 12:38 pm

    "Mas allá de la duda". ¡¡Esa era!! … A veces también me gusta el blanco y negro 🙂

    Un saludo.

    PD: la peli de hoy es de las que le gustan a mi mujer. No te gusta Transformers, pones ésta, Akira Kurosawa … joer.

    Ya sólo falta que pongas la saga Crepúsculo … 🙂

  6. noviembre 30, 2011, 12:46 pm

    Eso es el madridista que ocultas en tu interior jajaja.

    ¿Cómo que ya sólo me falta? ¿Para qué? La dos primeras seguro que caerán. La primera a no tardar mucho jajaja

  7. Anónimo
    noviembre 30, 2011, 11:05 pm

    MrSambo,ya me la habían recomendado varios amigos,pero después de leerte,no me queda mas remedio que intentar buscar tiempo este fin de semana y verla.
    Tu blog es un regalo.
    Lunalia.

  8. noviembre 30, 2011, 11:24 pm

    Tú si que eres un regalo para los que te conocemos. Pero atenta mañana que va la segunda parte a ver si vas a cambiar de opinión jeje. Un beso.

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