Crítica: ¡QUÉ BELLO ES VIVIR! (1946) -Última Parte-

Crítica: ¡QUÉ BELLO ES VIVIR! (1946) -Última Parte-

FRANK CAPRA

La muerte y la idea del suicidio es un tema socorrido de Capra, una idea que manifiesta una sociedad podrida y sin principios que impulsa a ello, desde el intento de Juan Nadie al de George Bailey, por motivos distintos, pero también “el suicidio generoso”, que dirían algunos progres, de las abuelitas de “Arsénico por compasión” (1944). Una sociedad que parece impulsar a ello o que los demás lo vean como la mejor opción para sus prójimos. En todas las películas donde sale este tema Capra pone como solución, como única salida, agarrarse a los valores tradicionales, a la honestidad, la familia, el amor, la sinceridad… Supongo que teniendo esto en cuenta se entiende más que se le tachara de facha, o retrogrado, pero la realidad es que es auténtico y ahora, incluso, políticamente incorrecto. Las tres películas mencionadas van seguidas en su filmografía, salvando algunos documentales patrióticos entremedias.
Pottersville es una especie de retrato del infierno, el mundo sin George Bailey, un mundo tosco, desagradable, violento, arisco, sin valores, comandado por el demonio, Potter, que de algún modo su maniqueo personaje, cobra sentido aquí.
Esta idea del mundo alternativo es una defensa a ultranza del individuo, como siempre en Capra, una concepción que va mucho más allá de la idea social o comunitaria que se ha querido vender, el retrato solidario. La clave es el individuo, el individuo competente, generoso, bueno… el infierno puede llegar por la falta de una simple persona, de un individuo, la medida de todo. Un infierno que llega y que George cambió con su sola presencia y sacrificio.
En el bar al que van George y Clarence se mencionará la ya mítica idea de que cada sonido de campanas significa que un ángel ha logrado las alas. Clarence, por supuesto, es tomado por loco, poniendo Capra sobre la mesa la idea de la locura y la santidad. En este bar veremos al señor Gower, el jefe de George cuando era niño, y todo el trabajo de antelación del guión empieza a funcionar como un reloj. George no estuvo para evitar el envenenamiento del niño y el droguero estuvo 20 años en la cárcel por ello, ahora vive borracho mendigando. Nick, el dueño del bar, no conoce a George, y los pétalos de Susie no están en el pantalón de su padre, donde debían estar como vimos. Además el coche con el que chocó ha desaparecido y el dueño de la casa no recuerda tal suceso.
George decide comprobar, solo, cómo está el pueblo y sale huyendo. Una vez más expresivos travelling, tanto sobre él, como sobre las calles repletas de neones y música jazz, muestran su turbación e incomprensión ante lo que sucede, y aumenta su paulatino pánico y desesperación por lo que ve. Un travelling con una espectacular grúa. 

George carece de personalidad, de documentos que acrediten su “existencia”, una vez más surge la importancia del individuo diferenciado y único respecto del resto de individuos, la idea de que la sociedad es un término difuso, ya que ésta no puede ser un ente en sí mismo, sino que consiste en la suma de individuos totalmente distintos unos de otros. Eliminar esa idea (comunismos, socialismos…), es eliminar nuestra propia esencia, la naturaleza misma del ser humano.
Clarence es un personaje absolutamente entrañable y sus pequeños diálogos con el invisible San José de una naturalidad y humor encantadores. “No, no he bebido nada.”
En esta fase se coquetea claramente con la estática del cine de terror, un cuento pesadillesco, de cierto aire kafkiano en la incomprensión que transmite James Stewart sobre lo que le acontece, sumido en un absurdo que escapa a su sentido común.
El viaje de George le conduce a su casa en la calle Sycamore donde descubre que su acogedor hogar ha tornado en casa del terror de estética expresionista.
He mencionado varias veces la importancia de los primeros planos y el magistral uso que Capra hace de ellos, pero de todos, el más impactante es el que nos muestra la cara de James Stewart después de hablar con su madre y que ésta no le reconociera. Una carrera hacia la cámara, casi hasta tocarse con ella, su mirada haciendo una panorámica a su alrededor, hasta mirar cara a cara a la propia cámara, rompiendo la cuarta pared una vez más, y su rostro descompuesto por el pánico y la incomprensión. Ahora sí cree haberlo perdido todo.
La labor de anticipación creada durante toda la cinta sigue su función a la hora de presentar el mundo alternativo sin George, así, su tío Billy está internado en un manicomio tras cerrar el banco, su hermano murió en el hielo el día que cayó y George le salvó, al no estar éste allí para hacerlo no pudo evitar la tragedia. Por supuesto su oído funciona perfectamente. Su madre amargada y sin reconocerle, su mujer una solterona. Este último aspecto puede ser cuestionable, ya que Donna Reed es una mujer atractiva que podría encontrar otro marido, como en algún momento dice el propio George, pero el hecho de ser solterona debemos verlo como una definición de su personaje, como la idea de ser también una mujer de principios que si no logra enamorarse no se compromete, que estaba predestinada a George y sin estar él su matrimonio con cualquier otro no tendría sentido.
Violet es una mujer de mala reputación en este mundo alternativo. De alguna manera Violet es una chica a la que le encanta provocar y estar rodeada de chicos, como la Escarlata O’Hara de “Lo que el viendo se llevó” (Victor Fleming, 1939), pero que sólo quiere a quien no puede tener, o sea a George, él actúa como moderador de su carácter pasional, su ayuda y figura la mantienen centrada, al desaparecer él, su figura y jerarquía moral, el sentirse valorada, pierde toda consideración por sí misma.
Cuando después de todo esto George alcanza la lucidez se da cuenta de lo que tenía y no acabó de valorar sumido en sus sueños, percatándose de que había cumplido otros aún mejores sin darse cuenta, vuelve al puente de su frustrado intento de suicidio y pide ayuda a Clarence, su canto de vida. Por supuesto nuestro entrañable Clarence no le negará una cosa así. Deseo concedido. Ipso facto.
El detallismo de Capra es absoluto y se dedica a reconstruir todos los cambios que había realizado, ahora los amigos de George le vuelven a reconocer, su labio vuelve a sangrar, lo que le produce gran felicidad, el coche chocó en el sitio que vimos, los pétalos de Susie están en su pantalón, se abraza en su reencuentro con sus hijos con entusiasmo y hasta el adorno de la escalera que siempre está suelto y tanto le frustraba ahora es besado con ganas. Por supuesto Capra no nos hurtará un nuevo travelling por el pueblo, un travelling entusiasta y alegre, lleno de vitalidad, alegría y ganas de vivir, con la nieve purificadora y los andares infantiles, que recuerdan a los del comienzo de la película, del grandioso James Stewart o su alter ego George Bailey.
Un final no tan feliz.
La exacerbada felicidad del clímax final, con el pueblo ayudando a George, las campanas del árbol de Navidad sonando para indicar que Clarence ha conseguido sus alas después de 200 años, el dinero que prestan todos que excede con generosidad los 8000 dólares que perdió el tío Billy, sobre todo gracias a la donación de 25.000 que hace Sam, el ex novio de Mary (memorable el gesto y la mirada de James Stewart al oír la noticia de esa donación), la llegada de Harry, su hermano, ha sido la causa de los comentarios y acusaciones de sensiblería a la película, ya que como hemos visto hasta llegar aquí no ha habido ni rastro de semejante afirmación. Este final que, ciertamente, es de una euforia, alegría, emotividad y vitalidad contagiosa, y que logra desparramar lágrimas a tutiplén en el espectador, es sólo una manera de camuflar, compensar o distraer el trasfondo y sufrimiento de la historia que hemos vivido, una historia de sueños rotos, decepciones, frustraciones, pérdidas, desesperación, intentos de suicidio… George Bailey al final entiende que lo que tiene es riqueza, riqueza interior y lo que logra en ese final es una victoria íntima, personal, aunque definitiva para él en la consecución de su madurez, de su lucidez. Pero el hecho es que nada cambia con ese final. La generosidad del pueblo lo que evita es que George vaya a la cárcel, algo que era injusto, y su posible suicidio, que como le muestra Clarence no solucionaba nada y suponía una incomprensión absoluta del regalo de la vida y lo que hacemos con ella, de lo que él mismo hizo con ella.
La situación es que George se queda como está de forma funcional, aunque más maduro y rico por dentro, pero Potter seguirá siendo una amenaza y teniendo el mismo poder, el peligro monopolístico que supone sigue tan fuerte como al principio, nadie vence a Potter. En su triunfal paseo por el pueblo George saluda a Potter, que le dedica unas frases de desprecio ante lo que cree será su encarcelamiento en poco tiempo, pero en el clímax final, inteligentemente, Capra nos omite su presencia, no hay un plano corto de un Potter frustrado, o decepcionado, no puede haberlo, sólo ha sido un plan que salió mal pero su posición no queda mermada para nada.
A este desolador panorama debemos añadir como se produce la epifanía de George Bailey. La desesperación y la situación de George le lleva a plantearse el suicidio, que es muy posible que cometiera, de hecho por los que comentan San José y el propio Dios sobre el caso parece seguro que lo hará, pero George tiene la suerte de la intervención divina que evita el fatal acontecimiento. No todo el mundo tiene esa suerte, tiene que ser el propio Dios el que intervenga para tornar el destino fatal de los acontecimientos.
Un punto interesante es que la idea esencial no es el dinero sino que George tenga su epifanía y alcance su madurez, que se dé cuenta de lo verdaderamente importante y del regalo de la vida. Es por esto por lo que Clarence no viene con los 8000 dólares bajo el brazo, sino que le hará sufrir una catarsis mostrándole el mundo paralelo sin su presencia.
Capra es positivo, optimista, alegre y en esta cinta además el milagro, lo católico, lo cristiano siempre estará presente como parte fundamental de todo.
Desde luego George sembró y tendrá su victoria íntima, el cumplimiento de sueños inconscientes, y nos reconforta a todos porque por esa victoria vemos que priman los valores y principios auténticos, que todos predicamos y pocos llevan a cabo, pero que nos gusta comprobar que siguen vigentes y te puedes agarrar a ellos. Un aprendizaje para George Bailey y todos los espectadores que harán bien en seguir su camino para lograr esas victorias íntimas, verdaderas y auténticas.

 

 

Dedicada a JuanchoFurquet, si es que ha llegado hasta aquí. Dedicada a mi prima Nora, por todo y más. Dedicada a Cisco, para una buena entrada de año.Lee aquí la 1ª Parte del análisis.

Lee aquí la 2ª Parte del análisis.

Lee aquí la 3ª Parte del análisis.

 

sambo

There are 21 comments on this post
  1. enero 01, 2012, 2:38 pm

    Esta es la parte que, como ya habíamos comentado en otro espacio, más me sorprendió recuperar con tu análisis; esa apariencia de final feliz. Tras el q se esconde mucha tela.

    Creo q pronto la revisionaré.

    Con más conocimientos que no han hecho sino incrementar mi agradecimiento por tu extenso, ameno e interesante trabajo.

    (Ps- pues a la Grahame nole va tan mal el papel de vida dusoluta, no? 😉 jifjifjif)

    Besos,

    R

  2. enero 01, 2012, 5:41 pm

    Sí Reina, seguramente el final es lo más comentado de la película y lo que más gusta y más se ha criticado, olvidándose del resto de la película, como en las sinopsis. Cuando lees los resumenes todos se centran en los últimos 30 minutos, obvian lo anterior, cómo está tratado y lo que cuenta.

    Me alegro de que te haya gustado y satisfecho. Muchas gracias por todos los comentarios, así da gusto.

    La Grahame es ideal para el papel de chica de vida alegre, eso sí, no en plan vulgar ni explícito, sino fatal, fatal y muy lubricante jaja

  3. Ostane
    enero 02, 2012, 8:40 am

    Sin palabras se queda uno, después de leer tan excelso análisis (la palabra "crítica" se queda corta).
    James hace el papel de su vida. Y mira que es difícil decantarse por alguna de sus interpretaciones, para mí todas brillantísimas.
    En mi devenir cinematográfico, como en el de muchos, vas pasando etapas.
    Comienzas eligiendo las películas por su género (terror, dramas, comedias, westerns…), sigues después eligiendo lo que ves por los actores (Newman, Heston, Fonda, Hepburn, Tracy…), y acabas filtrando por directores (Bergman, Pasolini, Visconti… en la parte más "dura", o Ford, Capra, Mann…)
    Pues bien, de mi época "actorial", destaco cuatro: la de James en esta película; la de Cary Grant en "Arsénico por compasión"; la de Heston en "Cuando el destino nos alcance"; y Frankie en "El hombre del brazo de oro".
    Es inimaginable esta película con otro actor.
    Un abrazo.

  4. enero 02, 2012, 11:51 am

    Ostane, muchísimas gracias y me alegro de que te haya gustado. Estupendo tu comentario, y es verdad, se sigue como un proceso hasta llegar a los directores. Tus pelis y actuaciones citadas… Soberbias.

    Un abrazo.

  5. wsmith
    enero 02, 2012, 11:52 am

    Buenos días

    Llevo toda la Navidad con problemas de conexión, así que no me había podido asomar por aquí, así que lo primero que tengo que hacer es felicitaros a todos el nuevo año (la Navidad ya sólo puedo hacerlo con retraso) y especialmente al blogger, al que además hay que dar la enhorabuena, como siempre.

    Como dice Sambo al final, estamos ante una película profundamente católica, como era su director. Sin entender eso, es imposible entender esa especie de Cuento de Navidad dickensiano en el que el ángel sumerge a George para que vea en qué se convertiría el futuro si bajase los brazos.

    Ese mensaje católico de que el futuro no está escrito y que somos nosotros los que tenemos la libertad para escribirlo y cambiarlo con nuestros actos y que todo lo que hagamos debe servir para cambiar la vida de los que nos rodean es el gran mensaje de la película.

    Sí, Dios está ahí, pero nos da libertad para crear nuestra propia suerte, como diría Glenn Ford en Gilda. Y esa suerte que nos creamos es la que debe servir para que los demás tengan la suya, dándola a los demás. Nada de lo que hagamos es inútil si lo compartimos con los que nos rodean.

    La felicidad es imperfecta, como explica Sambo, porque según la concepción católica de la vida, la felicidad sólo se alcanzará en la otra vida. Mientras tanto, seguirán existiendo Potters que nos dificulten la existencia y eso lo transmite Capra en la cinta.

    Una obra maestra, una película imperecedera y de obligada visita.

    Enhorabuena por la crítica, maestro.

  6. enero 02, 2012, 12:04 pm

    Wsmith, muchas gracias, me has dejado colorado y emocionado. Precios y, como siempre, acertadísimo comentario. Gracias por seguir este blog, es un verdadero honor. Feliz Navidad, Feliz Año y Feliz Todo.

  7. enero 02, 2012, 12:05 pm

    Precioso comentario quería poner, que me comí un "o".

  8. enero 04, 2012, 8:01 pm

    Que buen actor. Que buena película. Éxitos en el Concurso 20blogs.

    Te invito a que visites mi blog de cine
    http://cineparausarelcerebro.blogspot.com/

  9. Anónimo
    enero 06, 2012, 7:32 pm

    "…lo que evita es que George no vaya a la cárcel…"

    ¿No será, más bien, "lo que evita es que George vaya a la cárcel"?

  10. enero 06, 2012, 7:59 pm

    Anónimo, pues tiene usted toda la razón, gracias por la corrección, procedo a editar. Un abrazo.

  11. enero 06, 2012, 7:59 pm

    David me pasaré por tu blog, un saludo.

  12. enero 07, 2012, 7:23 pm

    Para quien es más cómodo tolerar las causas de la infelicidad y el dolor, películas como las de Capra, que implican la idea de que el sistema permite que la acción individual pueda tener una acción eficaz y positiva será siempre sentida como una acusación, una acusación que hay que callar aunque sea con otras acusaciones absurdas.

    Gran crítica de la película, muchas gracias. La próxima vez que la vea seguramente la podré disfrutar mejor.

    Lo único que no me termina de convencer por completo en esta película es que el convencimiento de lo que su existencia ha aportado al mundo sea con cosas tan espectaculares, por decirlo así. Ese hombre ha salvado varias vidas de una manera directa. Entiendo que no era posible recurrir a cuestiones de principio, algo que no sé si sería posible mostrar en acción sin un discurso, así que mostrar cosas de ese estilo era una necesidad; pero me hubiera parecido mejor algo más modesto y menos espectacular. Cosas del estilo al destino de Violet sin la influencia de su carácter. De las cinco grandes diferencias, dos son salvar la vida de alguien (cuento como una diferencia el niño que no murió y su jefe que no vio culminada la negligencia) y otra es una consecuencia directa de una de las vidas salvadas (me parece que hay una sexta que es la cuarte relacionada con la misma vida salvada, que son los que su hermano salva en la guerra mueren porque su hermano no está para ser el héroe de guerra).

    Que de las cinco/seis diferencias entre los mundos tres/cuatro sean el haber salvado la vida de alguien, en cierta manera me recuerda el típico recurso a lo "espectacular" y fácil de las películas "antirracistas" como "Adivina quién viene a cenar esta noche" o las antilinchamiento. En la primera la aceptación del yerno negro viene de que es un premio Nobel que encuentra la cura del cáncer, vamos, si fuera un mecánico cualquiera no habría razones para aceptarlo. En lugar de revelar de alguna manera el principio fundamental de la condición personal del hombre y de la irrelevancia de cualquier posible diferencia biológica o de apariencia sobre ello, al personaje de Poitier se le acepta porque "puede ser tan útil para la humanidad como cualquier blanco". Debería titularse, pues, "Negros: útiles como llaves inglesas". O en las antilinchamiento o contra la pena de muerte, en las que la clave para que en la película se rechace es… que el acusado es inocente. Al final recurren al miedo a equivocarse, no a ninguna cuestión de principio sobre lo que es justicia o venganza y por qué el hombre civilizado debería buscar la primera y renunciar a dar rienda suelta a sus instintos por la segunda. Y si el linchamiento o la pena de muerte sólo son rechazables por miedo al error, ¿por qué no hacer películas contra cualquier sistema de justicia y de castigo del delito?, ¿no podríamos condenar a veinte años a un inocente?, ¿o es que se creen que perder veinte años de vida en una prisión es una broma?, ¡que después de veinte años uno ya está en otra etapa de la vida!, ¡Que si te caen veinte años teniendo veintiuno te has quedado sin juventud!, ¡que si te caen a los cuarenta sales en la vejez sin haber vivido la madurez!. ¡Viva el crimen gratuito!.

    Por eso te voy a hacer una petición de crítica: la de la única película antilinchamiento en la que no se recurre a la trampa de que el linchado sea inocente, sino que es culpable y todos lo saben: "Cazador de Forajidos" (Tin Can).

  13. enero 07, 2012, 7:56 pm

    Grandioso comentario Rojo4, y tu "pero" es muy correcto, hubiera valido algo menos espectacular que el salvar vidas, aunque la más directas son las del hermano y el chaval, pero supongo que de esa forma llega más y mejor, ya se sabe.

    Apuntada tu petición, una excepcional película.

    Un abrazo fuerte.

  14. enero 08, 2012, 4:03 pm

    Errata: "Cazador de forajidos" tiene por título original "Tin Star", no Tin Can.

  15. enero 08, 2012, 4:55 pm

    Jajaja, ya, ya, no te preocupes, está apuntada.

  16. Raúl
    agosto 24, 2012, 11:01 am

    Mi película favorita de todos los tiempos, la he visto por lo menos treinta o cuarenta veces, me temo que no soy muy original en eso.
    Y la primera vez que la vi, adolescente, esperaba que en el desparrame final de alegría apareciese Potter con sus ochomil dólares y arrepentido de ser tan malo, pero con el tiempo uno se da cuenta de que el que no fuese así aporta credibilidad al tema y no descentra nuestra atención de lo principal, el tema de George Bailey.
    Me viene a la mente otra película en que sucede lo mismo de manera llamativa, por tratarse de una película infantil, como es Pinocho, de Disney. En ésta, Pinocho se libra de todos los villanos (Honrado Juan y Gedeón, Strómboli, el conductor de la diligencia de la isla de los juegos y la ballena Monstruo) pero todos continuan con su maldad intacta y sus actividades malhechoras a pleno rendimiento. Es algo poco frecuente.
    Perdón por irme del tema.

  17. agosto 24, 2012, 12:09 pm

    Buen gusto tiene usted, señor Raúl. Una Obra Maestra.

    No recuerdo lo que comentas de PINOCHO, la voy a volver porque resulta ciertamente interesante, además así es.

  18. JFM
    marzo 05, 2013, 7:37 pm

    Una vez justo antes de al Navidad mi hija que iba a cumplir dos anyos enferm&ocaute; de una gastro-enteritis en Viernes. Lo vomitaba todo. La llevamos al hospital donde nos dijeron que habia que mantenerla hidratada y esperar, que un ninyo puede vivir mucho tiempo sin comer. Nos dieron unas sales minerales a disolver en el agua y la consigna de darle un sorbito de agua cada diez minutos. El sabado transcurre sin que coma. El domingo que era Nochebuena igual. Y yo empezaba a a estar angustiado porque y iban tres dias sin comer y no nos habian dicho cuando empezaria a peligrar su vida. Y encima como el dia siguiente era Navida tampoco seria sencillo hacer que la viese un medico. Asi que despues de cenar puse la tele y estaban echando "Que bello es vivir!" Me puse a verla con mi hija sobre mis rodillas mientras le daba su sorbito de agua mineralizada de cada diez minutos y hé aqui, que, durante la pelicula, quizas en ese momento en que Baley descubre que quiere haber existido por sus hijos, mi hija se levanta, va hacia un plato de arroz que teniamos preparado y se toma tres o cuatro cucharaditas. Su primer alimento solido en tres dias. Fue como si Clarence, el angel de la pelicula, la hubiese salvado también a ella. Ya le parecia enters una maravillosa pelicula pero ahora es mucho mas.

    • marzo 05, 2013, 8:43 pm

      Me ha emocionado la historia JFM, y mucho, la ha hecho más especial aún para mí. Me emocionan estas cosas. Mágico.

  19. diciembre 26, 2015, 1:32 am

    Esta es sin duda mi pelicula favorita de todos los tiempos, seguida posiblemente de "Matar a un ruiseñor", pero esta va en cabeza y con ventaja, y tu analisis de la pelicula no me podia haber gustado mas.
    George Bailey es, como dijiste uno de los mejores personajes de la historia del cine, y no creo que ningún otro actor le pudiera haber dado la dimensión que le dio el mitico James Stewart.
    Es, como decias, una pelicula de mucho valores tradicionales, pero lo mas fascinante es que nunca hacen que el personaje principal parezca ñoño o vaya dando lecciones a los demas sobre como vivir su vida. Lo mas fascinante de George es que a él le parece la única respuesta posible. Le da rabia tener aue tomar ciertas decisiones, pero es como si una vez hubiera visto cual era el camino a seguir, y que implicaba desprenderse se si mismo, la otra opción, aunque atractiva, ya no fuera posible.
    me parece que esto tiene que ver como al principio de la película, cuando George de pequeño no sabe lo que está bien o mal con las pastillas de Mr.Gower, y va a preguntarle a su padre. El baremo del bien y del mal a George le viene de la educacion que recibió de sus padres, y le han dejado una huella profunda de que amar a otros implica negarse a si mismo para darse a los demas. Y asi vive toda su vida. Se juega su vida para salvar a su hermano, sacrifica sus sueños para no echar a perder toda la obra que dejó su padre, se vuelve a negar a si mismo para que prospere su hermano…
    Y todo esto lo hace sabiendo que sus sueños se alejan, pero siendo incapaz de elegirse a si mismo por encima de alguien a quien ama.
    Lo mismo pasa con Mary, que es una mujer que ama con la misma medida que George. Generosa, alegre, positiva, trabajadora… que no se queja nunca de que él venga tarde del trabajo, o de que nunca tengan dinero, o de los lujos que pudiera haber tenido de haberse quedado con Sam… es una mujer de la misma categoria que su marido.
    Me gusta tanto esta peli que podria divagar horas sobre ella. Pero me quedo con lo último que me llamo la antención cuando la vi anoche (cita obligada cada Navidad)… la cara de George despues del brindis de su hermano: "por mi hermano George, el hombre mas rico del pueblo". Y a James Stewart se le abren los ojos con incredulidad y sorpresa y no creo haber visto una actuacion tan llena de matices, tan sutil, elegante y progunda como la de este actor con este personaje.
    Muchisimas gracias por tu analisis. Lo disfruté muchisimo… Feliz Navidad!

    • diciembre 26, 2015, 12:29 pm

      Precioso y emotivo comentario, Blanca. Me honra que te hayas pegado la paliza de leer un análisis tan largo del tirón.

      Comentas una de las claves, George tiene defectos, se equivoca, se frustra, hace cosas que no quiere… pero acaba eligiendo bien gracias a sus valores, esos que le transmitieron.

      Stewart, uno de los mejores actores de todos los tiempos, hace, posiblemente, una de las interpretaciones más completas jamás vista.

      Un beso, Blanca, y gracias por dejar tu comentario.

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