Crítica: LA ÚLTIMA PELÍCULA (1971) -Última Parte-

Crítica: LA ÚLTIMA PELÍCULA (1971) -Última Parte-
PETER BOGDANOVICH

 

Es obligado comentar el carácter transgresor de la película que habla sin complejos, y muestra, del sexo, hay sexo en todo momento, algo lógico en un pueblo sin excesivas diversiones, el sexo adolescente de magreos en los coches donde las novias no dejaban meter mano, de magreos con novias que sí dejaban meter mano, con putas, con mujeres maduras que reverdecen un poco en el adulterio con chavales jóvenes, el sexo de sueños cumplidos que son frustrados, el sexo desfasado, el sexo por cumplimiento, por necesidad, insinuaciones de zoofilia, pederastia… Corre, en ocasiones, la película el peligro de reiterar en exceso, de caer en la línea de películas adolescentes donde las hormonas lo dominan todo, de caer en la ligereza, y aunque un poco de eso hay, la profundidad indiscutible del conjunto supera el obstáculo.

 

Todo se acaba y se nos muestra con numerosos ejemplos. El cine no es rentable, en gran medida por la gente que se va marchando además de por la televisión, aunque tampoco se muestra un excesivo interés por ésta, y aunque sabemos que el cine no ha muerto el de ese pueblo languidece, también se ejemplifica con la muerte de Sam, con la decadencia de una amistad que parecía indestructible, con la marcha a la guerra de Duane, los amores y esperanzas frustradas, la muerte del hijo de Sam
El plano final de Sonny sin saber que decir, resignado y a la vez necesitado de refugio, lo dice todo, y esa mujer, Ruth (Cloris Leachman), que en un principio se rebela ante él, le recrimina y se desahoga, pero luego le acoge ante la enorme comprensión que siente de lo que le sucede y necesita. Dos personas que se necesitan enormemente. Dos personajes con sueños que aspiraban a otras cosas y que no han recibido más que decepciones… excepto en lo que corresponde a ellos mismo con respecto al otro (aunque él la falló). En ese final Sonny intenta escapar pero la visión de una carretera infinita como símbolo de un futuro incierto, del miedo a arriesgarse, a lo que pasará, le hará volver.
Jóvenes que irán entendiendo los consejos que les dan sus mayores, reseñado en un poema recitado en clase, mayores que pasaron en cierto sentido, como es normal, por lo mismo que ellos.
Ellen Burstyn interpreta a la sensual madre de Jacy, que mantuvo en su juventud una relación con Sam, amargada, se arrepiente de no haberse arriesgado en su momento y apostado por aquella relación, cediendo a conservar su matrimonio. Está magnífica, como todos por otra parte.
En una fiesta la escena donde Jacy camela a Duane dejándose meter mano es una buena descripción de las armas de mujer para la manipulación. En esa misma fiesta vemos aparecer al padre de Sonny y tener una incómoda y fría conversación con su hijo, relaciones familiares difíciles, rotas casi.
La relación entre Ruth y Sonny es emotiva, desesperada, desgarrada incluso, una mujer decepcionada de la vida que vuelve a tener ilusión, un joven ávido de nuevas experiencias que ve la posibilidad de experimentar con la mujer madura, es fácil encontrar en esta historia referencias a “El graduado” (Mike Nichols, 1967). Una relación que irá evolucionando en cierto sentido inverso en los dos personajes, así ella de la resignación vital pasará a la ilusión de una quinceañera, a sumirse en la depresión por el abandono del joven para acabar en la comprensión y aceptación de su vuelta. Un viaje que la hace más fuerte y, parece, conocerse mejor. Sonny por el contrario, pasará del vagabundeo e ilusiones de adolescente a la curiosidad por experimentar, para posteriormente dejarse llevar por las ilusiones de su amor platónico, Jacy, que le hará conocer el sabor de la decepción, un sabor bien conocido por Ruth, y que sumado a la separación de su amigo Duane y a la muerte del chico mudo, que le sirve de catarsis, le llevarán a una mayor madurez y comprensión de la verdad en la que vive, una comprensión que le hará entregarse a Ruth al entender e identificarse con lo que le pasa a ella.
Sorprenden las atrevidas y naturales escenas, con desnudos y sin complejos, muy transgresoras para la época, mítica es la del trampolín en la piscina protagonizada por Cybill Shepherd. Un aspecto éste muy destacado de la película.
Los personajes están muy bien dibujados, todos los detalles, por pequeños que sean, sirven para ello, hecho con talento y sin nada de simplismo, así a Duane, que es delantero del equipo de fútbol y es fuerte y agresivo, le veremos actuar cobardemente después de incitar, con sus amigos, al joven mudo a tener una relación con una prostituta.
Una de las grandes escenas de la película es la del monólogo de Sam acerca de sus vivencias pasadas, planificada desde un plano medio que va en suave movimiento de cámara a un primer plano, que luego volverá a su posición inicial. El personaje de Sam es la columna vertebral del pueblo y casi de la película, esa escena, un día de pesca, ejemplifica muy bien lo que él significaba, no importaba que no se pescara nada o el lugar donde se hacía, lo importante era con quien estabas y la actitud ante ello, lo importante son los sentimientos, no la pesca. Evidentemente, y como expresan explícitamente algunos personajes, su muerte acelera el declive de ese pueblo.
Jacy, siguiendo los consejos de su madre, tendrá la filosofía de que el fin justifica los medios, es manipuladora y fría con respecto a los sentimientos de los demás, será una de las que saldrá del pueblo.

 

La dirección es notable, clásica, con referencias al western y al estilo fordiano, sutiles movimientos de cámara de aproximación, tempo lento y pausado que también se remarcan en los mencionados movimientos de cámara, que dan el tono perfecto y adecuado. La dirección de actores es magnífica, todos están espléndidos. Jeff Bridges comenzó aquí su prestigiosa carrera recibiendo una nominación al Oscar y siendo considerado uno de los mejores actores de su generación. Ben Johnson y Cloris Leachman lo consiguieron gracias a su extraordinario trabajo.
La fría y desgarrada, árida, escena final es el colofón al declive de un pueblo y unos personajes, que acaba con un plano final de una solitaria calle del pueblo, como si del antiguo oeste se tratara, donde no parece quedar nada, la misma desolación que se veía en la escena anterior entre Sonny y Ruth, no en balde están vinculadas con un fundido encadenado.
Esta falta de esperanza y los mencionados excesos, son el único pero que se puede poner a la cinta, impecable en todo lo demás.
Dedicada a Capaldi.
Lee aquí la 1ª Parte del análisis.

 

sambo

There are 10 comments on this post
  1. noviembre 16, 2011, 7:42 am

    Je! FIREWALL Guadiana missing y puedo comentar. Rápido, para que no me lo capen. Se me quedó pendiente la valoración del Joker de Nicholson. Con Nicholson me pasa una cosa: esos papeles los clava, pero es que hace que no le veo hacer otro papel aparte del de "sonao" que ya no sé siquiera si interpreta…

    El caso es que sí, no lo hace mal, pero le falta físico y un cierto toque siniestro, de homicida brutal, que en los cómic más modernos aparece, a veces, hasta resaltada, y que Heath Ledger atrapa mejor. Sí que es verdad que, con respecto al personaje más clásico del Joker Nicholson lo hace muy bien, sin embargo, a mí me gusta más el de Heath Ledger. Además creo que es un personaje algo, si se me permite, alegórico: el criminal "nato" no apto para la rehabilitación tan en boga para criminales, y que se propugna en ciertos ámbitos.

  2. noviembre 16, 2011, 10:37 am

    Espléndido análisis, muy de acuerdo. Recuerdo que cuando se estreno el Batman de Burton se elogió, y con razón, la interpretación de Nicholson, se hizo con la película. Evidentemente la actualización de Nolan y Ledger ha sido la adecuada.

    Magnífica tu reflexión sobre el criminal nato.

  3. noviembre 16, 2011, 11:10 am

    Je, es que con estas cosas es fácil estar de acuerdo! 😉

    ¡¡¡Me reservo las polémicas para Origen!!! Que creo que la habrá, ya que a mi juicio hay una inconsistencia, y es fundamental, en la película…

  4. noviembre 16, 2011, 11:18 am

    Con ORIGEN la polémica está servida, además la crítica que haré y de la qu epuse algún detalle en el raulista en su día, será original, como ejercicio de metacine. Será interesante ver las posibles inconsistencias.

  5. francesc
    diciembre 02, 2011, 5:17 pm

    Impecable trabajo el tuyo!!!. He leido atentamente toda la crítica y he de felicitarte. He descubierto el blog a traves de Marta Gómez, una alumna que tengo en un taller de cine que imparto en El Prat. Ayer les puse unos ejemplos de movimientos de cámara de La úliltma película y hoy ella me mandó email con el link de tu blog. Cuando pregunté en la clase quien había visto la peli, nadie la había visto!!!!….les comenté que era un film imprescindible de ver y una de las mejores pelis de la historia del cine americano de los ultimos 30 años…Espero que me hagan caso y la vean!!!!!…jajja. Un abrazo

  6. diciembre 02, 2011, 5:57 pm

    Muchas gracias, un auténtico honor y más viniendo de alguien que se dedica a ello. No está pagado el trabajo de culturizar a estas gentes que desconocen lo bueno jajaja. Muchas gracias por todo, un abrazo.

  7. diciembre 14, 2013, 6:56 am

    40 años más tarde de su estreno… pero me parece un peliculón.
    Hacía mucho que no disfrutaba de una película como esta.
    Me encantó leer tu blog después de vista. Lo comparto.

    • diciembre 14, 2013, 10:04 am

      Muchas gracias BlackFoot Mikel, me alegra que te gustara el análisis y compartas el entusiasmo por esta joya. Un saludo.

  8. octubre 04, 2015, 3:05 am

    Otro gran análisis! Crack!

    • octubre 04, 2015, 9:06 am

      Muchas gracias, Felipe. Un abrazo!

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