Crítica LA LA LAND (LA CIUDAD DE LAS ESTRELLAS) (2016) -Última Parte-

Crítica LA LA LAND (LA CIUDAD DE LAS ESTRELLAS) (2016) -Última Parte-

DAMIEN CHAZELLE




El musical y el Oscar.

Nueve han sido los musicales que han logrado el Oscar a la mejor película. “La Melodía de Broadway” (Harry Baumont, 1929), “El gran Ziegfeld” (Robert Z. Leonard, 1936), “Un americano en París” (Vincente Minnelli, 1951), “Gigi” (Vincente Minnelli, 1958), “West side story” (Robert WiseJerome Robbins, 1961), “My fair lady” (George Cukor, 1964), “Sonrisas y lágrimas” (Robert Wise, 1965), “Oliver” (Carol Reed, 1968) y “Chicago” (Rob Marshall, 2002).

Un género típicamente americano, el mayor exponente de la magia, del artificio, de la mezcolanza artística, que entusiasma o aborrece, que tuvo en los 50 su época de apogeo, pero que aunque no se hagan muchos, siempre aparecen de vez en cuando y suelen tener bastante aceptación y éxito. Son muchos los musicales que aunque no ganaran la estatuilla son clásicos imprescindibles, títulos de culto o éxitos comerciales absolutos, a los que “La la land” viene a unirse. Obviaré los clásicos y los títulos que referenciaré posteriormente en relación a la película.

 

 

Fantasia” (James AlgarSamuel ArmstrongFord Beebe Jr.Norman Ferguson…, 1940), “Cita en San Luis” (Vincente Minnelli, 1944), “Las zapatillas rojas” (Michael PowellEmeric  Pressburger, 1948), ”Música y lágrimas” (Anthony Mann, 1953), “Los caballeros las prefieren rubias” (Howard Hawks, 1953), “Brigadoon” (Vincente Minnelli, 1954), “Siete novias para siete hermanos” (Stanley Donen, 1954),  “French cancan” (Jean Renoir, 1955),  “Ellos y ellas” (Joseph L. Mankiewicz, 1955), “El rey y yo” (Walter Lang, 1956), “My fair lady” (George Cukor, 1964), “Mary Poppins” (Robert Stevenson, 1964), “Funny girl” (William Wyler, 1968), “La leyenda de la ciudad sin nombre” (Joshua Logan, 1969), “Hello, Dolly!” (Gene Kelly, 1969), “El violinista en el tejado” (Norman Jewison, 1971), “Cabaret” (Bob Fosse, 1972), “Victor o Victoria” (Blake Edwards, 1972),  “El fantasma del paraíso” (Brian De Palma, 1974), “The Rocky horror picture show” (Jim Sharman, 1975), “New York, New York” (Martin Scorsese, 1977), “All that Jazz” (Bob Fosse, 1979), “Hair” (Milos Forman, 1979), “Granujas a todo ritmo” (John Landis, 1980), “El sentido de la vida” (Terry JonesTerry Gilliam, 1983), “Cotton club” (Francis Ford Coppola, 1984), “Los Commitments” (Alan Parker, 1991), “On connaît la chanson” (Alan Resnais, 1997), la oscura y a la vez ligera “Bailar en la oscuridad” (Lars von Trier, 2000), “Sweeney Todd” (Tim Burton, 2007), “Los miserables” (Tom Hooper, 2012)… y ya, aunque hay muchísimos más…

 

 

 

Aquí, el gran cinéfilo que es Damien Chazelle, nos delita con un sinfín de homenajes, no solo a los musicales, sino también a muchas películas del cine clásico. Centrándonos en las referencias al musical que contiene la película citaremos algunas reconocidas como “Cantando bajo la lluvia”, referenciada en multitud de ocasiones y de muchas formas distintas, desde ese gesto de Gosling abrazando la farola en el Parque Griffith a elementos de puesta en escena, como ese final contando una historia en decorados, planos calcados, el recurso de los neones antes de la fiesta a la que acude Mia, las audiciones… Referencia reconocida por el director, debido a su pasión por ella.

 

 

Lo mismo ocurre con “Los paraguas de Cherburgo” (1964), una de las películas de cabecera del director, que también es muy referenciada, por ejemplo en esos colores puros e intensos, esos fondos coloridos, ese tono amargo… Y su director en general, Jacques Demy, por ejemplo en la escena del atasco inicial, tributaria de “Las señoritas de Rochefort” (1967)…

 

En alas de la danza” (George Stevens, 1936) y el número de “A fine romance”, “Sombrero de copa” (Mark Sandrich, 1935), “Ritmo loco” (Mark Sandrich, 1937) y esos pasos de baile sentados, “Melodías de Broadway” (Vincente Minnelli, 1953) en varias de las coreografías o pasos que vemos (A lovely night versus Dancing in the dark). En ese baile en el Parque Griffith hay varios homenajes…

 

 

Un americano en Paris” (Vincente Minnelli, 1951) y “Un día en Nueva York” (Stanley DonenGene Kelly, 1949), que en la orilla del Sena tienen su homenaje, El cine de Busby Berkeley o «Vampiresas» (Mervyn LeRoy, 1933) en esas siluetas, por ejemplo; “Una cara con ángel” (Stanley Donen, 1957), también homenajeada al final con Mia haciendo de Audrey y recibiendo globos frente a un decorado del Arco del Triunfo parisino.

 

 

Todos dicen I love you” (Woody Allen, 1996) y la orilla del Sena, “Lillies of the field” (John Francis Dillon, 1927), “El mago de Oz” (Victor Fleming, 1939). Muchos de los decorados están inspirados en la época clásica, así como muchos de los vestidos, por ejemplo el que se pone Mia en su primera cita con Sebastian, que va en la línea de Judy Garland en “Ha nacido una estrella” (George Cukor, 1954). “Moulin Rouge” (Baz Luhrmann ,2001) y “La nueva melodía de Broadway” (Norman Taurog, 1949) con esos bailes de fondo estrellado… “Grease” (Randal Kleiser, 1978) con esas amigas intentando que Mia vaya de fiesta, al igual que en “West side story” (Robert WiseJerome Robbins, 1961). “Noches en la ciudad” (Bob Fosse, 1969) con las amigas por la calle…

 

 

 

Creación cinéfila.

Chazelle es un gran cinéfilo, ya lo mostró en “Whiplash” (2014), donde había guiños constantes al cine (ese padre y ese hijo que no perdonan su cita para ir a ver una buena película), y aquí se despendola del todo, no sólo en referencias al musical, sino a muchas otras estrellas y títulos.

Ingrid Bergman parece el gran ídolo de Mia, por eso un enorme póster suyo decorará su habitación y le hará especial ilusión trabajar enfrente del balcón donde ella y Bogart miran París en “Casablanca” (Michael Curtiz, 1942)…

 

 

 

 

Shakespeare in love” (John Madden, 1998) es mencionada en el coche de Sebastian al inicio, en referencia, según parece indicar todo, a Sandy Powell, oscarizada diseñadora de vestuario. “Satanás” (Edgar G. Ulmer, 1934) en un poster. “Forajidos” (Robert Siodmak, 1946), “El mejor caballero” (Roland West, 1927) en un poster. “Encadenados” (Alfred Hitchcock, 1946), “La fiera de mi niña” (Howard Hawks, 1938), “Casablanca” (Michael Curtiz, 1942), “Radio patrol” (Edward L. Cahn, 1932), “Adiós a las armas” (Frank Borzage,1932), “Boogie nights” (Paul Thomas Anderson, 1997), y la panorámica vertiginosa en la piscina, «Dirty dancing» (Emile Ardolino, 1987) y ciertos vestuarios… El magistral corto “El globo rojo” (Albert Lamorisse, 1956), también homenajeado a la orilla del Sena.

 

 

Además está rodada en el mismo estudio que “Cantando bajo la lluvia” (Stanley DonenGene Kelly, 1952) y “El mago de Oz” (Victor Fleming, 1939). Fondos con fotos o figuras pintadas de Marilyn MonroeJames DeanCharles ChaplinJames CagneyHumphrey Bogart… Series como “Mentes peligrosas” y “O. C.”.

 

 

 

Y referencias musicales. Hoagy CarmichaelMiles DavisCharlie ParkerLouis ArmstrongKenny G.Count BasieChick WebbKenny ClarkeThelonious Monk

Catorce nominaciones ha conseguido “La la land”, récord histórico empatado con “Titanic” (James Cameron, 1996) y “Eva al desnudo” (J. L Mankiewicz, 1954), por lo que obligadamente le van a salir odiadores por todos lados. Un clásico: películas muy bien recibidas que cuando gustan a la mayoría pasan a ser despreciadas por determinados snobs (generalizando, claro). Pero lo cierto es que no sobra ni una sola de esas nominaciones, y, aunque resulte vergonzoso por evidente, debo explicar a los protestones y fans de las comparativas, que “La la land” no compite contra las películas de otros años, ni contra los musicales históricos, de hecho, en su planteamiento deja claro que ni lo pretende, mirando a aquellos con veneración, compite con las películas estrenadas en 2016.

 

 

Y esa mezcla de ligereza, como buen musical clásico, de frivolidad, de energía desbocada, de locura, alegría y entusiasmo, con la amargura, la nostalgia, la pérdida, la melancolía, el adiós, también del musical clásico, el denominado «serio», es un completo triunfo, que en los que han logrado traspasar la fina capa de superficialidad de su sencilla historia, dejándose embriagar por las sensaciones y emociones, verán como fermenta a paso lento en su interior. A los que se queden atrapados en esa fina capa sólo les quedará el pataleo…

Bonita, romántica, enérgica, alegre, nostálgica, profunda, amarga, encantadora, ligera, melancólica, lujosa, exuberante, inferior a “Whiplash” y a la mayoría de los grandes clásicos (como musical), pero especial y particular, espléndida en sí misma. Así que dejen chorradas a parte, olviden prejuicios, comentarios y nominaciones, quítense la cera de los oídos y zambúllanse en una orgía visual y auditiva. Merece la pena.

Lee aquí la 1ª Parte del análisis.

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sambo

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