Crítica: IRON MAN 3 (2013)

Crítica: IRON MAN 3 (2013)

SHANE BLACK

 

Muchos elogios recibió la primera parte de la saga sobre
Iron Man, tantos como críticas negativas recibió la segunda. Con esta tercera
entrega se pretendía recuperar el pulso y tono de la primera y parece que la
cosa no ha ido nada mal, para muchos se ha convertido en la mejor de toda la
franquicia.
Particularmente y como he comentado en distintas ocasiones
me gustan mucho los inicios, cuanto más pausados, dedicados y detallistas
mejor, en este tipo de cintas. La gestación del héroe estaba bastante
bien en la primera de “Iron Man” (Jon Favreau, 2008) y aquí, sin la posibilidad
de tratar ese tema de la creación y conversión en héroe, el desarrollo también
es notable. Cierto es que ninguna son obras de arte pero dan lo mejor del
universo Marvel en la gran pantalla, entretenimientos divertidos, distendidos,
emocionantes y con muchos alicientes.

 

Esta tercera entrega es digna de la primera, ni mejor ni
peor, del mismo nivel, lo cual ya es bastante aceptable, aunque personalmente
me quedaría con la primera.

 

 

La voz over de Tony Stark nos guía hacia el pasado, un
flashback que nos lleva a 1999 en Berna, Suiza, la noche de fin de año. En esta
escena se sentarán las bases y se presentarán a varios de los personajes claves
en la cinta. Un Stark fiestero, inconsciente, irónico y sarcástico como
siempre, un ligue científico y sexy, su descubrimiento y un extraño personaje
poco elegante, feo y de físico deteriorado interpretado por Guy Pearce… En todo
esto está el germen de la historia que nos narrará “Iron Man 3” trece años
después.

 

En esta tercera parte se pretende indagar un poco en la
psicología de Tony Stark (Robert Downey Jr.), en sus problemas, pero todo sin trascendencia alguna
y sin perder el sentido del humor, con ligereza. Padece insomnio tras la
aventura de “Los Vengadores” y se dedica a hacer juguetitos e innovaciones en
sus armaduras, siempre manteniendo su sarcasmo e ironía. Además le vienen
ataques de ansiedad repentinos. Entre estas innovaciones veremos armaduras que
se manejan a distancia y poder atraerlas también desde lejos… Esto dará para
algunas bromas como el recibimiento a Pepper con su regalo de Navidad.

 

Me encantaste en Historias de Navidad”.
Chapucillas”.
De todos es sabido que Tony Stark tiene dos máscaras, la de
la armadura de Iron Man y la que le proporciona su sarcasmo e ironía, que le
permite mantener sus verdaderos sentimientos a buen resguardo. Stark sólo se
desnudará ante Pepper (Gwyneth Paltrow), con ella se confesará, sincerará y
quitará todas sus máscaras, cuando no tenga más remedio, eso sí. Un Stark al
que sólo vemos vulnerable con ella.
Celos, la falta de tacto habitual y final rendición para
sencillas rencillas de pareja sin importancia. Unos celos que provienen de ver
la sorpresa que produce en Pepper la visita de un Guy Pearce, Aldrich Killian,
completamente cambiado, el friki que vimos en la primera escena se ha convertido en un
sofisticado hombre de negocios, de buenos y amanerados modales, seguro de sí
mismo y con un look magnífico. Así la cosa comienza a ponerse intrigante. Todo
se acentuará con un susto nocturno por un mal funcionamiento de una de las
armaduras.
Jon Favreau interpreta al jefe de seguridad Happy Hogan, que
dejará algunos momentos de simpático humor y alguno que otro emotivo. Las
sospechas de Happy por la visita de Aldrich y un misterioso acompañante le
llevarán a seguir a éste último y hacer un sorprendente descubrimiento. Mientras
se hace un intercambio será víctima del estallido de la persona con la que se
reúne Savin (James Badge Dale), el sospechoso, y de cómo éste posee poderes
sobrehumanos. Es otro ataque terrorista, en este caso al Teatro Chino. Happy
resultará gravemente herido, lo que creará cierto suspense sobre su destino.

 

Con el bueno de Happy, Stark también tendrá gestos
cariñosos, como los que explicará a la enfermera, incluida la atención para que
pueda ver Downton Abbey, la serie preferida del convaleciente.
Todo esto tiene lugar mientras un terrorista psicópata
llamado “El Mandarín” va cometiendo atentados y adornándolo todo con
una verborrea antiamericana típica. Mensajes subversivos de un clon de Bin
Laden
o Muamar El Gadafi, como de hecho explicará posteriormente el propio
Aldrich (Guy Pearce). Comparará a América con Stark, vacua, mera apariencia.

 

Son varias las referencias que se hacen a distintas series o
películas de forma más o menos explícita, ya he citado alguna, pero se hace
evidente, a nivel estético, la repercusión que ha tenido “Minority Report
(Steven Spielberg, 2002) con el juego de las pantallas flotantes y manejables,
en gran cantidad de cintas posteriores de ciencia ficción. Así investigará el
extraño atentado y la ausencia de pruebas, de restos, Tony Stark. Se mencionará a Bruce
Willis
, comparándolo con Savin, el segundo de Pearce, en otro ejemplo. Al “Rey
Lear
” a Meryl Streep
Tranquila, no recuerdo ni que he desayunado”.

 


Con la visita de Maya Hansen (Rebecca Hall), el ligue que
vimos en 1999, comenzará una de las escenas más brillantes y espectaculares de
la película, el ataque a la casa de Stark con unos helicópteros. Habrá de todo,
destrucción, caída de cascotes y de la casa al mar, la protección de Stark a
su novia Pepper y viceversa, veremos a Pepper vestida con el traje de Iron Man, su posterior
recuperación por parte de Stark, el sumergimiento de Iron Man y su posterior
salvación… Vibrante escena. El pasado que vimos al principio retorna poco a
poco intensificando el peligro. Primero la aparición de Pearce, luego la bomba,
eco de la explosión de la planta de Maya que vimos al inicio, y finalmente y
tras una fanfarronada de Stark y la aparición de la propia Maya, el ataque a la
casa de éste. Cabe reprochar que una villana como Maya, medio villana, vaya a
visitar a Stark justo cuando se va a cometer el atentado a su casa arriesgando
la vida, un truco para que el público no sospeche de ella y la crea una aliada.

 

Iron Man tocando fondo, toca el resurgimiento de la nada. El
plano de la armadura de Iron Man sentada y abatida fuera de la cabina
telefónica por la que Stark manda un mensaje a Pepper, esperando inerte la
salida de su dueño, es el perfecto símbolo del estado del personaje en esos
momentos. Reconstrucción.

 

Otro simpático personaje entra en escena, el crío que ayuda
a Stark (Ty Simpkins). Vaciles, diálogos divertidos, ligereza sobre la falta
del padre del chaval… Puro Stark. Serán varias las referencias a “Los Vengadores” (Joss Whedon, 2012), alguna ya citada y otras sobre todo con los
diálogos entre Stark y el chaval.
Ben Kingsley es “El Mandarín”, pura fachada, un actor al
servicio de Aldrich. Es inevitable ver en él a una especie de “Mago de Oz”, una
figura hacia la que encauzar el odio, personificar el mal, al que la gente pueda
identificar mientras se deja vía libre a los verdaderos villanos… ese es el
plan de Aldrich. Kingsley se lo pasa pipa en su papel. “El Mandarín” aparecerá
por primera vez de forma real, no en video, cuando se disponga a grabar uno con
un asesinato en directo. Su imagen se ha ido creando con brillantez, salpicando
la narración con contundentes apariciones grabadas, lo que logra transmitir
verdadera amenaza, convertirlo en algo superior. Cuando lo vemos en persona se
transmite al espectador que algo distinto va a suceder. Un supuesto asesinato
en directo, una humillación pública al presidente, que se rebaja a la petición
del terrorista sin conseguir evitar nada. “El Mandarín” además es aficionado al
fútbol, lo que le da puntos a favor. 

 

Nueva escena de acción, en esta ocasión con una especie de
Terminator en forma de chica, Brandt (Stephanie Szostak). El inicio y
preparación de la escena está muy bien diseñado, choque fortuito de Stark con
esta chica, entrada al bar y vistazo a la pistola de un policía y entrevista
con la madre de una de las bombas humas. A partir de ahí todo se dispara y los
elementos que se nos mostraron, la chica, la pistola del policía y el informe,
tendrán su importancia. Perfecto planteamiento y forma de crear suspense y
tensión antes de la pirotecnia.
Bonito corte de pelo”.
Brandt: ¿Eso es todo, un truco barato y una frase cutre?
Stark: Nena, ese podría ser el título de mi autobiografía.
En esta escena las reminiscencias a “Terminator” (James
Cameron
, 1984) son claras, en esa poderosa chica que todo lo resiste
aparentemente, golpes, fuego, ahorcamientos… Una escena de acción más minimalista
pero efectiva.
Es lo que tenemos los listos, siempre nos cubrimos las
espaldas
”.
Si le haces un favor a alguien no vayas de sobrado, haz
como si nada, sino parecerás un fantasma
”.
Harley: ¿Ahora vas a abandonarme? ¿Cómo mi padre?
Stark: Sí… Quieres que me sienta culpable, ¿no?
Haley: Tengo frio.
Stark: Lo he notado, ¿y sabes por qué? Porque estamos
conectados
.
Como suele ocurrir en estas cintas hay una diversificación
de villanos, algo no siempre acertado, ya que en ocasiones se usa para
sustituir la falta de imaginación con una sucesión de duelos. Aquí está bien
tratado desde el guión.
El cameo de Stan Lee, obligado en todas las cintas Marvel,
será votando un 10 en un concurso de belleza.
Un raro Ché Guevara… ¡Oh lo siento, soy yo!
El descubrimiento de Maya sobre evoluciones genéticas y
regeneraciones es la clave de todo, la clave del cambio de Aldrich (Guy Pearce)
y los superpoderes de los villanos. Un ejército de superhombres que antes eran
inadaptados, lisiados o mermados físicamente… con un pequeño efecto secundario,
son bombas humanas potenciales. El mismo defecto que vimos en la planta al
inicio de la cinta. Descubriremos la falsedad de Maya tras una sincera
conversación con Pepper, su mirada antes de que Paltrow se levante para abrir la puerta, la delata.
Esos detalles me gustan, dar una información sutil o una sospecha al espectador
antes de que llegue la confirmación.
No he comentado nada sobre Iron Patriot, la versión
patriótica y poco sutil de la armadura de Iron Man, las bromas sobre su nombre
serán siempre simpáticas, sobre todo las de Stark, como siempre. Iron Patriot
es el coronel James Rhodes (Don Cheadle), otro de los amigos de Stark, que será
capturado.

Stark irá renaciendo de sus cenizas, planeando y
planificando su resurgimiento, así logrará encontrar a “El Mandarín”, que vive
colocado en Miami, y a pesar de sus agobios no le costará entrevistarse con él
gracias a unos juguetitos de construcción casera. Una escena más en la onda de James
Bond
que de Iron Man.

 

No faltarán los tópicos en “Iron Man 3”, un Stark (Robert Downey Jr.) preso
charlando con Maya, tocando su fibra sensible, intentando vincularla
psicológicamente, y un Pearce contando
sus historias, motivaciones y proyectos, desvelando cosas ante el héroe preso
en vez de matarlo. Es cruel y quiere que sufra, así le mostrará como tortura a
la pobre Pepper, que también está presa y a la que pretende inocular
Extremis”, el descubrimiento regenerador de Maya. Es decir, el bueno de Pearce
tiene a todos los buenos presos, Stark, Iron Patriot y Pepper, e increíblemente
no aprovechará tan golosa ventaja. Otro tópico, el de los villanos acomplejados
que quieren vengar sus complejos o alguna afrenta pasada de nuestro héroe, todo
esto nos recuerda bastante, por ejemplo, al último Spiderman, “The amazing Spiderman” (Marc Webb, 2012). Los villanos acomplejados, científicos locos etc,
son muy habituales en estas historias.

La escena donde Stark se libera es muy divertida, no por
previsible deja de disfrutarse, fanfarronadas, vaciles y verborrea para la
llegada de alguna de las ansiadas piezas de su armadura, suficientes para
liberarse. Otra buena escena de acción que terminará con la armadura completa
cubriendo el cuerpo de Tony Stark, el MK 42. El humor en estas películas, y
especialmente en ésta, el personaje de Tony Stark es el mejor de todos los que
ha entregado el Universo Marvel, quita trascendencia a todo, cuando la cosa
parece que se va a poner seria enseguida llega el chiste para aligerar la
situación, una apuesta que es marca de fábrica y las aleja del universo Nolan y
sus Batman, el otro gran referente del cine de superhéroes, que ha logrado un
mayor prestigio crítico. No hay que ser trascendente para ser brillante y la
apuesta de las cintas Marvel merece respeto y elogio, sobre todo con la
sublimación de estos elementos que se logró con “Los Vengadores” (Joss Whedon,
2012).

 

Es un gran detalle visual cómo se muestra la traición y
motivación para ella del vicepresidente. Un beso a su hija, a la que le falta una
pierna, nos dice todo lo que hay que decir sin necesidad de subrayados ni
verbalizaciones extra. Otro elemento irónico lo tenemos en el asesinato de
Iron Patriot, un icono patriótico, a un miembro del gobierno con una pequeña
Estatua de la Libertad, otro icono patriótico, usándola como arma.

 

Así se inicia otra de las escenas cumbre de la película, el
rescate aéreo de Iron Man a 13 persona que caen del Air Force One, que queda
destruido. Soberbia y espectacular, una gozada con una conclusión donde vuelve a
introducirse el humor.

 

“¿De dónde ha salido?” 

Como es menester el clímax final será el momento álgido,
aunque prefiero alguna de las anteriores escenas de acción. Un clímax exagerado
con un ejército de Iron Mans luchando contra otro de beneficiados por el
Extremis”. Iron Mans de todo tipo y condición, gigantes, normales, de colores…
luchando contra esa especie de mutantes, con la misión de rescatar a Pepper y
al presidente, que también ha sido capturado. El insomnio de Stark dio grandes
y creativos frutos.

 

Tendremos de todo, salvamientos, vuelos, ataques,
explosiones, maniobras increíbles, la aparente muerte de Pepper y su posterior
aparición como súpermujer, lucimientos de Rhodes y Stark, el duelo final con
Aldrich… y el humor, salpicándolo todo, como en la llegada del MK 42 y su
frustrada ayuda.

 

Resulta curioso que sea Paltrow, convertida en superhéroe, la salvadora finalmente, alterando el tópico de la damisela salvada por
el varonil héroe.
Pepper: ¿De qué me voy a quejar ahora?
Stark: Siendo como soy… algo encontrarás.

 

La romántica escena que cierra el clímax tiene una belleza
particular en el contraste, la destrucción de las salvadoras armaduras, por
petición de Stark, convertidas en bonitos fuegos artificiales al explotar y
dedicados a Pepper. Una escena que recuerda a otra del principio, cuando Pearce espera en soledad en la
azotea la llegada de Stark y la celebración del año nuevo, con fuegos
artificiales, produce otro contraste acertado.

 

Nosotros creamos nuestros demonios”.

 

El epílogo nos muestra a ese cínico romántico que es Tony
Stark
arreglando todo lo que tenía que arreglar, reiniciando su vida, curando
a Paltrow y a sí mismo. El final feliz no sería completo sin la recuperación de
Happy, salpicada de humor, la recompensa a Harley, el chico que lo ayudó, aquí
no se deja historia sin terminar, y una puerta abierta a posteriores entregas,
como las nuevas de “Los Vengadores”.

Resulta curioso que Stark decida quitarse la metralla ahora,
como si no hubiera tenido tiempo antes, lo difícil resulta que no lo era tanto…

Un gran entretenimiento repleto de puntos positivos que
logran que tópicos, previsibilidad y una narración algo deshilvanada no
molesten excesivamente, con un Robert Downey Jr. que sigue pasándoselo en
grande y es lo mejor de la función y donde todo el reparto está muy correcto.
Los aspectos técnicos son notables y la música es muy adecuada, divertida,
vibrante y aventurera. Como de costumbre hay una escena post créditos, como pista
diré que sale otro “Vengador”.

 

No hay genialidades pero sí una buena cinta de
entretenimiento para disfrutar dos horas satisfactoriamente.
Yo soy Iron Man”.

 

sambo

There are 10 comments on this post
  1. junio 07, 2013, 3:34 pm

    Hoy ha caído en mis manos, master.

    La veo y mañana te comento.

    A ver que tal acaba el bueno de Robert, que tendrá que estar eternamente agradecido a este personaje por relanzar su errática carrera ( y vida personal).

    Un saludo, master.

    • junio 07, 2013, 4:22 pm

      Mañana me dices pues, Taillon. No estoy tan seguro de que acabe la cosa, además quedan de LOS VENGADORES por ahí. Como conclusión para una trilogía sabe a poco en realidad jajaja.

      Un saludo crack.

  2. junio 07, 2013, 7:56 pm

    A ver si ahora sube.
    No es q fuera nada del otro jueves, pero quería darle la razón a Taillon. Estoy muy de acuerdo. Y decir q me encanta esta serie, me rechifla el personaje: cínico, descarado y sinvergüenza, me gusta el contrapunto femenino, y los actores gozan de mis simpatías forever.

    Y que, como casi siempre, me encanta leer a mi sensei!!!

    Bss

    • junio 07, 2013, 8:01 pm

      Hay que comentar que Robert Downey siempre he tenido el beneplácito crítico como actor, pero sus proyectos y vida disoluta lo mermaron bastante.

      Creo que no sólo debe estar él agradecido a la saga, nosotros también, aunque menos jajaja.

      Un beso Reina.

  3. junio 07, 2013, 8:39 pm

    La peli es etretenida para mi es la mas floja, tiene escenas muy buenas como la destruccion de la casa, se pasa con la cantidad de armaduras de iron-man que hay al final. El seudo malo es gracioso, esta claro que Robert tiene que estar agradecido a este personaje porque lo clava sin duda es siempre lo mejor de la saga, esperemos que le paguen lo que pida y se le pueda ver en los vengadores 2.

    • junio 07, 2013, 9:49 pm

      Ciertamente Ray, es un placer ver siempre a Downey Jr. en un papel que parece escrito para él, ha sido el gran aliciente de esta saga.

  4. Anónimo
    junio 08, 2013, 6:13 pm

    El trailer de UK es espectacular, pero luego la peli, es una estafa. un final totalmente equivocado y absurdo.

    • junio 08, 2013, 11:17 pm

      No te falta razón Anónimo, el trailer parece remitir a algo más oscuro que finalmente no se da, así que si esa expectativa te decepcionó es justa la crítica.

      Muchas gracias por el aporte y un saludo!

  5. abril 30, 2014, 3:11 pm

    Es claro que el único y muy grave problema que tuvo Iron man 3 es que las expectativas para su estreno fueron muy elevadas que para la mayoría de los espectadores no logró cumplirlas, sin embargo como una película palomitera te entretiene bastante bien.

    • abril 30, 2014, 7:47 pm

      Muchas gracias por el aporte y la opinión Sofía, un saludo.

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