Crítica: HIJOS DE LOS HOMBRES (2006)

Crítica: HIJOS DE LOS HOMBRES (2006)

ALFONSO CUARÓN

En el año 2027 la humanidad está en declive camino de extinguirse, ya no puede procrear, no hay nuevos nacimientos. La noticia de la muerte de la persona más joven del planeta, que contaba con 18 años, perturba a todo el mundo. Julian, una activista, contacta con su antiguo marido, Theo, que antes también había sido activista pero ya hace tiempo que lo dejó, para que le ayude en una arriesgada misión, la de proteger a una persona muy especial.
Estupenda película de ciencia ficción ambientada en un futuro no muy remoto y con una estética muy cercana. Son muchas las cualidades que se pueden destacar de la cinta de Cuarón, desde la fotografía repleta de grises, los decorados llenos de asfalto y cemento, la suciedad de las calles y la degradación de los edificios, todo llevado a transmitir esa sensación de declive de una sociedad que está condenada a la extinción. Transmite toda esa desolación, amenaza y tristeza. Luego mencionaré algunas escenas realmente soberbias, pero iré destacando la brillantísima dirección de Cuarón, que deja momentos extraordinarios, con una planificación ejemplar, un gran montaje y puesta en escena.
Retrato de una humanidad que desconfía de sí misma, todo el mundo desconfía y hay muy pocos puntos de anclaje, donde el gobierno comete atentados para desviar la atención y los radicales hacen lo mismo, cada uno en busca de intereses egoístas, todo en una situación extrema pero donde se sigue despreciando la vida. En medio de todo esto surge una escena cumbre en la película, cuando, en medio de una batalla en el gueto, el ejército se va apartando ante los dos protagonistas y el sonido del llanto del bebé que llevan en brazos.
El retrato de Londres repleto de basura, de suciedad, siempre nublado potenciando los grises ya comentados, está muy conseguido. Contrasta la modernidad de grandes pantallas en las fachadas con los moto-taxi con aroma oriental, (sutil homenaje a Blade Runner), pero todo ello con una fotografía muy realista, dejando ese aire de época más moderna sutilmente mostrada, moderna pero cercana, también bastante lograda.
Esto también se muestra bien en la oficina del protagonista, donde en apariencia no hay nada especial aunque se ven unos monitores muy modernos. El retrato de la sociedad también es realista, no es la típica sociedad fría, está profundamente afectada por la muerte del chico más joven del mundo y sumida en una resignación que todo lo inunda, y que tendría en el protagonista uno de sus principales exponentes.
En los activistas, en sus reivindicaciones y su lucha contra el gobierno, es donde vemos el lado oscuro de nuestra naturaleza, también en las humillaciones y tratamiento que se dan a los inmigrados por parte del gobierno. Es en la casa de Jasper, el personaje interpretado por Michael Caine, donde encontramos una especie de paraíso ante tanto horror y desolación, de los pocos sitios que no están inundados por el gris. La interpretación de Caine es de lo mejor de la película, como suele ocurrir casi siempre, por otra parte. Interpretación excéntrica y genial. Esa idea de que cuando más debería importar la vida humana menos importa porque sólo queremos salvar la nuestra, es una paradoja cruel que no está mal expuesta.
Simpática la referencia a Madrid y el intento del primo de Theo por salvar obras de arte, ya que en el caos en que se convirtió el mundo estaban siendo destruidas. Aquí volvemos a ver una vez más la apatía y resignación, la falta de fe, de nuestro protagonista, al no entender el porqué de ese esfuerzo que, según cree, en aquellas circunstancias será en balde. Se refiere a Velázquez, Goya y vemos un gran Guernica en el salón.

Dentro de las escenas brillantes del film, que son unas cuantas, empezaremos por la escena de la emboscada al coche donde van los protagonistas, incluida Julianne Moore, magníficamente rodada en un solo plano, algo común a las escenas más destacadas del film, y que además lo dota de un estilo personal. Todo es espléndido, el comienzo relajado que se trunca bruscamente con final trágico. Planificación, puesta en escena y dirección en general son soberbios. El giro de guión que se da desde ese momento también es interesante. En el refugio de los activistas vuelven a aparecer los verdes, el color verde, es una película de grises y verdes, estos últimos aparecen en momentos de relajación generalmente.

Impacta la revelación de la “mercancía” que deben transportar, un gran momento, pero como a otras cosas en la cinta, se le saca poco partido, no acaba de lograr el impacto que cabría esperar, y no por la escena en sí, ya que el impacto y la sorpresa se produce, pero debería sorprendernos más, que en todo ese inicio hubiéramos sentido más la tragedia que supone lo que está ocurriendo, esto provocaría que al ver esa revelación un cúmulo de sentimientos se manifieste en el espectador para que entienda y sienta perfectamente su importancia, importancia que se entiende “intelectualmente” pero no tanto “emocionalmente”. Sólo se logra a medias.
Theo, el personaje que interpreta Clive Owen, que está muy correcto, es un descreído que ha perdido la fe, posteriormente habrá una escena, brillantísima también, que ya comentaré sobre este respecto, pero es con esta revelación donde Theo comienza a replantearse sus creencias. Su periplo es el de la recuperación de una fe perdida. Theo se convierte en el guía, el protector de la vida, el encargado de llevarla a través del infierno para salir de él, un cargo que acepta totalmente, que asume sin dudas, lo que lleva a pensar que era una persona que necesitaba creer, aunque hubiera perdido esa fe. Reminiscencias a la tragedia griega.
La huida de la granja en el coche que no arranca es otra de las grandes escenas de la película, repleta de suspense con un gran montaje y puesta en escena, tiene todas las virtudes mencionadas en las anteriores escenas y en las que comentaré posteriormente, así como en toda la película. Planos larguísimos que muestran una planificación excelente, uno de los grandes puntos de la cinta, y una puesta en escena ejemplar.


La escena de la muerte del personaje de Jasper es uno de los puntos más emotivos del film, que tiene un presagio con la llegada de Theo a la casa y cree que algo le ha ocurrido, cuando en realidad sólo está colocado. En esta parte tenemos otras escenas extraordinarias, comenzando por el largo primer plano de Clive Owen mientras Jasper, en segundo y difuminado, le cuenta la historia del hijo de Theo a Miriam. Es extraordinaria y denota la seguridad en la dirección de Cuarón a lo largo de toda la cinta. Esta escena es importante ya que analiza los sentimientos que provocaron la paulatina resignación de Theo y le sirve de “sacudida”. La escena de la muerte de Caine también es magnífica en plano general y desde el punto de vista de Theo. Jasper, y esa entrañable relación con su mujer Janice, son de lo mejor del film.

La última escena a destacar es un “tour de force” donde se dan cita todas las cualidades y virtudes anteriores, puesta en escena, planificación, fotografía… Es la escena de la batalla en el gueto y el rescate que hace Theo de la chica. Realizada en un solo plano es una escena francamente impresionante, asombrosa. Y es que Cuarón respeta de forma magistral el punto de vista, que siempre es el de Theo, de ahí esos planos secuencia impresionantes. Este último mencionado es de seis majestuosos minutos. Este aspecto está realzado con el pitido que ocasionalmente oímos y que es el que oye Theo después de la bomba. Como curiosidad comentar que en un momento dado la cámara se mancha de sangre, mancha que desaparece sin que se note el corte. La muerte de Theo se produce una vez su misión ha sido cumplida, era su función vital, era el guía, una vez realizada se “permite” su muerte, es un personaje casi mitológico. Impactante y bella también es la escena del parto. Este aspecto está también remarcado en el hecho de que ninguna bala le dé nunca (salvo la que acaba con su vida), y en la escena en la que acompaña a la chica a través de las tropas del ejército con el sonido del llanto del niño como fondo.

 

El mayor problema de “Hijos de los hombres” es, quizá, su falta de profundidad, es una película brillante en la forma pero que se queda a medias en el fondo, daba para mucho más en cuanto a conceptos, siempre tienes la sensación de que no se le saca todo al material que hay, tanto a nivel de profundidad como de emotividad. Un problema menor en una propuesta de ciencia ficción de estilo semi-documental y dirección brillantísima. Sobre los porqués de lo que ocurre, se insinúa una catástrofe nuclear que quizá ha afectado de algún modo, pero no es verdaderamente importante, ya que el planteamiento es ver la naturaleza autodestructiva de la humanidad, aun en los casos más extremos. Lecturas políticas las prefiero evitar porque irían en perjuicio de la cinta.
Está basada en una obra de P. D. James.

 

 

sambo

There are 11 comments on this post
  1. enero 13, 2012, 9:06 am

    Menudo pestiño de película. Ni pude acabar de verla 🙁

    Feliz año, mrsambo

  2. enero 13, 2012, 9:09 am

    Feliz año Cule, no sé, me pareció muy interesante, quizá no es lo que se espera.

  3. enero 13, 2012, 7:52 pm

    peliculón sin ninguna duda. tiene varias de las mejores escenas que he visto nunca. A mi también me pareció que le faltaba algo pero la tensión de las escenas es muy alta. Julianne Moore es una de mis debilidades

    Cuarón ha hecho la mejor Harry Potter,la del prisionero de Azkaban.

    pd: haz una crítica de una de Emma Stone (Zombieland o crazy,Stupid,Love),sobre todo por poner fotos de ella.Las pelirrojas al poder

  4. enero 13, 2012, 8:01 pm

    Jajaja puede que haga la de "Zombieland", pero "Crazy, Stupid Love", está hecha zanguango.

  5. enero 13, 2012, 8:07 pm

    ah si,joder no me enteré

  6. enero 13, 2012, 9:03 pm

    No he visto esta pelicula,pero la critica que has hecho de ella me ha encantado,me he sentido como si la hubiese visto,eres estupendo,un saludo

  7. enero 13, 2012, 9:20 pm

    Muchas gracias Africa, eso procuro, me has puesto colorado. Me alegro mucho de que te haya gustado. Un besazo.

  8. Anónimo
    enero 14, 2012, 12:18 am

    Hay cierta publicidad comunista en la peli. Sólo los commies ayudan gratis et amore al trío.

    Clive Owen hace de protector, de padre que es la programación básica que tenemos los tíos a no ser que Bibiano Aída mande otra cosa. Además él está obligado por las características del background de su personaje.

    BTW referencias al nacimiento de Jesús de Nazareth.

  9. enero 14, 2012, 12:49 am

    Muchas gracias por tu aportación Anónimo y todos los aspectos que mencionas son muy interesantes. Un abrazo.

  10. R
    enero 14, 2012, 9:36 am

    Pues fíjate q cdo la estrenaron pense: "yastá, otra apocalíptica", y pasé. Tonta d mí!! Debería haber sopesado q sale M. Caine q junto con S. Connery siempre consiguen q haya valido la pena. Tb tgo debilidad x J. Moore, sobre todo desde Magnolia, pero no fue suficiente. De Cuarón solo he visto la de H.P. y 'y tu mamá tb' ( voy dmemoria creo q era suya)…

    Me entusiasma como has descrito la cinta, y m replanteo ir a x ella para verla un domingo…(buscaré la mancha en la cámara!)

    Quizá si hubieran incidido más en lo q tú señalan como carencia, hubiera sido algo más blandurri y no t hubiera gustado tanto…

    Gracias como siempre por tu interesante trabajo. Es un placer leer análisis con contenido de caludad y q resulten entretenidos…

    Un beso!

    R

  11. enero 14, 2012, 10:04 am

    Muchas gracias, como siempre un placer. No creo que fuera como dices, si lo sospechara no lo hubiera puesto como defecto jajaja.

    Sí, la peli es suya.

    Si la ves, como siempre digo, ya me contarás. Muchas gracias por tus plabras.

Leave a reply