BARBIE (2023) -Última Parte-

BARBIE (2023) -Última Parte-

GRETA GERWIG

 

 

 

3/5

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los hombres y el patriarcado.

Los hombres en Barbie son todos tontos o lentos o simples. Eso sí, nunca malvados. Una estupidez generalizada que remeda el mundo infantil, pero que se ceba con todo hombre que aparece en la película salvo, quizá, uno. Allan. Allan, quizá ese representante de la “nueva masculinidad”.

Soy un hombre sin poder. ¿Eso me convierte en mujer?”.

Todos los Kens, sin excepción, están más crudos que el sushi, todos y cada uno de los trabajadores de Mattel, directivos o no, son cortos cum laude, los hombres que interactúan brevemente con los personajes son funcionales o babosos sin complejos. El marido de Gloria es un simple de matrícula…

Nos queda claro que Ken sólo vive por y para Barbie. Se juega sarcásticamente con acierto, en una concepción metalingüística, con la posición que ha tenido la mujer en tantas películas, pero dándole la vuelta. Un buen giro justificado.

Y así tenemos una Barbie que desprecia a Ken, al que considera parte del mobiliario, por lo que sea…

Noche de chicas”. “Aquí todo es como… al revés”.

 

 

En el mundo real, Ken descubrirá otro universo. El patriarcado, el machismo. Es decir, lo interpreta todo en clave sexista. Y radical. De buenas a primeras. No se trata sólo de que valore que a los hombres no se les ningunea como en Barbieland, sino que siente que debe ser al revés. Llevar la aceptación y el reconocimiento del mundo real al dominio por ser hombre. Lo que plasmará en Barbieland.

Los orígenes del patriarcado”.

Tendremos caballos por todos lados. Incluso el Monte Rushmore de Barbies será cambiado por uno de caballos por los Kens. Hasta montarán en uno de juguete.

¿Dónde viven los Kens?”.

¿Por qué no me ha hablado Barbie del patriarcado, que es cuando los hombres y los caballos manejan el cotarro?”.

Ken: ¿No basta con ser hombre?

Hombre: Ahora mismo es más bien al contrario.

Ken: Está claro que no estáis haciendo bien lo del patriarcado.

Hombre: No, no, nosotros… lo estamos haciendo bien, sí, sólo que ahora lo ocultamos mejor.

Odio que la gente piense. Menudo rollo”.

 

 

Todo es sumamente sutil en su mensaje, aunque las sátiras no tienen que serlo.

Machotes, machotes, machotes”. “Los hombres dominan el mundo”. Bill Clinton, Sylvester Stallone

 

 

Allan, representante de esa nueva masculinidad, está incomodísimo en Kenlandia, de la que quiere unir. Lo vemos con una conciencia, inteligencia y sensibilidad mayor. Nada que ver con el resto de hombres que vemos en la película. Además, para que no se diga, será una bestia parda que zurrará de lo lindo a una cuadrilla de obreros Kens, fornidos, pero corticos y poco agresivos, por lo que se ve… Al menos al lado de Allan. Bueno, siendo honestos, aunque sea de la nueva masculinidad, un erudito tampoco es…

Primero pensé que el mundo real lo gobernaban los hombres y luego, por un instante, pensé que lo gobernaban los caballos, pero, entonces, me di cuenta de que los caballos son una extensión de los hombres”.

Kenlandia. La MojoDojoCasaHouse.

La gente me respetaba por quien era”.

“… y se instaure un gobierno para los Kens, de los Kens y por los Kens”. “Todas las noches son noches de chicos”.

Al dar voz a la disonancia cognitiva necesaria para ser una mujer en el patriarcado, le has arrebatado su poder”. Luego una frase gag para no quedar muy repelente y pedante… “¡Guau! ¿Eso lo he dicho yo?”.

Deja que te enseñe”.

 

 

Los machos, finalmente, dejarán de ser machos alfa, dominadores que someten, para ser algo más: individuos que no dependen de nadie. De nuevo la inversión de roles en clave feminista. El súpermacho que se reivindica. Así su división queda en camaradería, aunque con la constitución votada por las Barbies…

Soy un hombre liberado. Sé que llorar no es de débiles”. “En cuanto supe que el patriarcado no iba de caballos perdí el interés”.

Es que no sé quién soy sin ti”.

 

 

 

Humanidad.

El Mito de la Caverna de Platón ha inspirado infinidad de películas de Fantasía y Ciencia Ficción (y no sólo), reflexión recurrente y eficaz que volvemos a ver saqueada en “Barbie”. Películas como “La Fuga de Logan” (Michael Anderson, 1976), “La Rosa púrpura de El Cairo” (Woody Allen, 1985), “Están Vivos” (John Carpenter, 1988), “Matrix” (Hermanas Wachowski, 1999), “Desafío Total” (Paul Verhoeven, 1990), “El Show de Truman” (Peter Weir, 1998), “La Habitación” (Lenny Abrahamson, 2015), “12 Monos” (Terry Gilliam, 1995), “Origen” (Christopher Nolan, 2010), “El Bosque” (M. Night Shyamalan, 2004), “La Isla” (Michael Bay, 2005)… “El Corredor del Laberinto” (Wes Ball, 2014) y tantas y tantas distopías y propuestas adolescentes o no recientes o tampoco…

De hecho, la trama es, básicamente, un remedo de películas como “Matrix”, por ejemplo. Película hacia la que hay algún guiño explícito, como cuando la “Barbie Rara” da a elegir a la “Barbie Estereotípica” entre conocer la verdad o volver a su vida anterior… La Barbie Rara, interpretada por Kate McKinnon, es una Barbie maltratada en el mundo real que siempre hace el “split” o “spagat”.

¿Alguna vez habéis pensado en la muerte?”.

 

 

Las trascendencias no tienen cabida en el mundo de Barbie, donde son mal aceptadas, seguramente porque ninguna niña es capaz de trascendencia alguna. En ese punto Barbie comenzará su camino hacia la humanidad. Pasando de los días idílicos a los imperfectos.

¡Buenas noches, Barbies! Ya no voy a volver a pensar en la muerte”. “¡Pensado en la muerte!”.

Te pondrás triste, sentimentaloide y complicada”.

El pensamiento humaniza. El pensamiento humaniza a Barbie, que en su despertar padece la imperfección. La muerte es el chispazo. Todo saldrá mal desde ese momento. Mal descanso, mal aliento, ducha fría, leche caducada, café demasiado caliente, pies planos, tostada quemada… El estereotipo de perfección viniéndose abajo.

Yo sí veo bastante trasfondo de violencia”.

 

 

Barbie: Es usted preciosa.

Mujer: Lo sé.

Ese diálogo con la mujer mayor es otra sesuda metáfora insertada de manera “natural”…

Total, que la idea es dejar el mundo que conoce para ver la realidad y volver para contar lo que allí encontró. De buscar a la niña que juega con ella en el mundo real, ya que son sus emociones las que están interfiriendo en su idílico mundo de Barbie Estereotípica, a volver trasformada por un mundo que no es como pensaba.

Me encanta no tener que tomar decisiones, es como un día de spa para mi cerebro”.

 

 

Barbie tendrá un bofetón cuando se enfrente al mundo real, ya que no todo es como esperaba y como estaba acostumbrada. Las niñas la llamarán fascista y no hay esa unanimidad a la que estaba acostumbrada…

Sólo nos peleábamos porque no sabíamos quiénes éramos”. “Sólo existo bajo la calidez de tu mirada”. “Ken soy yo”.

En esa búsqueda de la humanidad, hay un mensaje claramente individualista, liberal, que renuncia a la abstracción de la idea que engloba a colectivos, para ser un individuo libre e independiente, ajeno a esos colectivos. Esta sí es una idea universal que, claro, se da de bruces con muchas otras anteriores donde los colectivos que agrupan a la gente lo son todo.

Barbie, en su proceso hacia la humanidad, pasará varias fases, todas muy humanas. Desde la negación a la ira, pasando por la depresión, la resignación y la aceptación. A partir de ahí se pondrá manos a la obra para recuperar Barbieland.

Las ideas son eternas, los humanos no”.

Yo quiero ser parte de la gente que crea, no la cosa creada. Yo quiero ser la que inventa, no quiero ser la idea”.

 

 

Un mundo donde no todo es perfecto, donde hay que pagar, donde existe el deseo y los babosos, donde se necesitan requisitos para acceder a empleos, donde existe el mérito y donde las personas logran objetivos independientemente de su sexo… aunque tanto Ken como Barbie sigan interpretando todo en clave sexista. Donde existe la injusticia. Claro, los cargos más poderosos serán masculinos.

Por supuesto, Ken irá con ella, como testigo que también sale de la caverna para volver y lanzar su mensaje heteropatriarcal.

Ken impondrá su patriarcado en Barbilandia. Veremos a John Cena de “sirena”, a las Barbies como camareras expendedoras de cerveza, serviciales con sus Kens… Ahora son los Kens los jefes y los premiados con el Nobel… Como un libro de Teo, pero en ideología feminista. Explican las cosas ente ellos como si el interlocutor, que es el espectador, fuera justito… Eso sí, queda la MojoDojoCasaHouse.

Obviamente, tratándose de una sátira el rigor dramático es secundario. Estamos ante un puro artificio, con temas musicales incluidos, para dar salida al pretendido mensaje ideológico. Así que el tema que vincula a Barbie con su “niña” del mundo exterior y su desarrollo es poco importante. Una madre insatisfecha que trabaja en Mattel (pinta Barbies con los sentimientos que vimos en la protagonista), que se está distanciando de su hija, una niña muy repelente, Sasha (Ariana Greenblatt), sintiendo el dolor, las discusiones y las preocupaciones. Una distancia entre madre e hija que se subsanará en tiempo récord y pocos problemas, claro. De repente, la hija es cariñosa con la madre. Una relación muy trabajada.

 

 

Los trucos de guión ya son más difíciles de aceptar, como ese tan lamentable donde Gloria, (America Ferrara), madre de la insoportable niña que Barbie fue a ver al instituto, ve, oportunamente, cómo arrestan a Barbie sobre la explicación de su hija, que en ese momento sí se muestra comunicativa con ella, sobre quién es…

Finalmente, tanto Ken como Barbie aprenderán de la experiencia y sus dos mensajes llegarán a la concordia basada, en cierta medida, en la individualidad e independencia personal. Y es que, en su paulatina humanidad, van dejando atrás los rencores. A Ken se le ve afectadillo cuando plantea su reto patriarcal a Barbie, claro.

 

 

Capitalismo malo.

La venta del concepto, que puede ser bueno o bien intencionado, es criticada por ser capitalismo cruel. El retrato de los directivos de Mattel es puramente satírico. No son malvados, sólo hipócritas y, básicamente, estúpidos. Los trabajadores de Mattel parecen carecer de personalidad, insinuando una directriz totalitaria donde todo el mundo va uniformado con chalequitos de lana en uniformes oficinas grises.

Habla con Mattel, ellos ponen las normas”.

Los directivos, todos hombres, son lerdos perdidos, pero tendrán motivos rosas en su despacho y sus atuendos. Baquetas, sillas, corbatas… Will Ferrell pone voluntad, pero su personaje y todo lo relacionado con Mattel llega a grandes cotas de vergüenza ajena en demasiadas ocasiones. Quiere ser graciosa, pero…

Desde que te crearon has hecho que las mujeres se sientan mal”. “Representas todo lo malo de nuestra cultura: Capitalismo sexualizado, ideales físicos irreales…”.

Iniciaste el movimiento feminista hace 50 años, te cargaste la autoestima de las niñas y estás destrozando el planeta ensalzando el consumismo desenfrenado”.

¡Fascista!”.

Estoy teniendo un flashback prustiano”. “¿Te acuerdas de Barbie Prust? No se vendió nada bien”.

 

 

Cuando Barbie, por ejemplo, entre en depresión, se insertará un anuncio de una “Barbie depresión” puesta a la venta, muy fan ella de “Orgullo y Prejuicio”. Lo mismo ocurre con todas las Barbies que vemos, incluidas las descatalogadas. Y los Kens.

De hecho, con el auge del patriarcado, de Kenlandia y las MojoDojoCasaHouse, las ventas patriarcales se pondrán por las nubes. Hasta se planteará una película de Ken. De hecho, los ejecutivos irán a Barbieland, no se sabe muy bien para qué, pero allí irán.

Ruth Pearlman también cuestionará los métodos de Mattel desvirtuando su idea primigenia. Maldito Mattel.

Hay referencias varias, que con tanto machismo ya uno no sabe si es que también son malas obras. “La Liga de la Justicia” (2021) de Zack Snyder, “El Padrino” (1972)… Lo de los caballitos de juguete que montan los Kens es muy “Los Caballeros de la Mesa Cuadrada y sus Locos Seguidores” (Terry Gilliam, Terry Jones, 1975) o, incluso, “Mucho Ruido y Pocas Nueces” (Kenneth Branagh, 1993). Los NSYNC también se mencionan en referencia a Allan.  Y “El Resplandor” (Stanley Kubrick, 1980).

 

 

Total, que nos queda una cinta, como dije, dinámica, de buen ritmo, errática, entretenida para el que entre en ese juego, sin más, a la vez que obvia y panfletaria, confusa, voluntariosa, simplista y, finalmente, fallida… siendo un éxito descomunal.

 

 

 

Lee aquí la 1ª Parte del Análisis.

 

sambo

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